martes, 12 de septiembre de 2023

Lamine Yamal

 


Esta entrada quiere ser una llamada de atención a todos y todas los futboleros y, en especial, a la casta de periodistas deportivos. Llevo toda mi vida trabajando con adolescentes, entrené un pequeño equipo de colegio en mi juventud y se me han abierto las entrañas al contemplar a un crío de 16 años que lo han sacado del patio del instituto, metafóricamente hablando, y lo han plantado en la selección nacional de fútbol. Para rematar el asunto va y mete un gol. Me he quedado apabullado al ver las portadas y los titulares referentes a la actuación de este chico: buscando cuántas estadísticas ha roto, su velocidad, sus intuiciones, su valor... Todo ello amplificado por la precocidad del menor, que es capaz de dejar boquiabiertos tanto a los espectadores como a los jugadores adultos que no pueden con él. 

Ciertamente se trata de un superdotado o con altas capacidades, como se dice ahora. Pero no deja de ser un crío, un menor sin capacidad legal, un adolescente que no ha terminado de desarrollar su cerebro y su organismo, una persona que puede tener ciertos desequilibrios entre su desarrollo precoz de la inteligencia y el desarrollo emocional, un chico que por debajo del éxito puede estar sufriendo inseguridades... Por el amor de Dios ¿nadie se puede estar dando cuenta de esto? En aras de un espectáculo se puede estar destrozando a una persona que no ha hecho más que empezar a vivir.


Corre riesgo de tener lesiones graves con más facilidad que un adulto. Ahí están Joao y Amsu, que ahora andan como almas en pena de un club a otro con una carrera rota sin saber dónde van a acabar al año siguiente. Cómo puede un crío de estas edades convertirse en millonario de la noche a la mañana sin acabar desquiciado por la presión social y las exigencias que ello supone. Más aún, a su edad puede que el millonario sea su padre o su familia que manejarán el asunto a sus intereses. No sería el primer caso. 


Y es que la precocidad es un arma de doble filo, sumamente difícil de manejar sin llevarse un buen tajo y, aunque parezca lo contrario, la principal víctima siempre será el sujeto que, supuestamente, tiene ese privilegio. No hay más que echar mano a la historia para ver cómo han acabado gran cantidad de los niños y las niñas precoces en todos los campos que comenzaron con grandes éxitos. Para mí el paradigma de todos ellos es Mozart: comenzó a componer con seis años y su padre explotó sin piedad sus capacidades en beneficio propio, su vida fue una desastrosa concatenación de errores y acabó hecho un guiñapo a los treinta y pico años. Podemos disfrutar de lo más excelso de la música, pero debajo ella hay un cadáver.


Deseo de todo corazón, porque no puedo hacer otra cosa, que Lamine encuentre unos apoyos que se preocupen de su bienestar y de su desarrollo, que le defiendan de representantes, directivos, entrenadores y tutores que solo miren los triunfos y el dinero y no a él, y que el ángel de la guarda o la buena suerte le libre de esas lesiones producidas por la falta de control corporal y de esos defensas rencorosos que a la segunda que se les escape le calcen un zapatazo que lo dejen en el dique seco por un buen tiempo.

lunes, 11 de septiembre de 2023

¿Dónde estamos?

 


Esta semana nos hemos desayunado con la noticia de que Arabia Saudí se ha presentado en Telefónica con un pastizal preocupante, pero sin pasar el límite de lo permitido por la ley. Parece ser que, si se pasan, el gobierno tendría que intervenir. De paso nos enteramos de que también se ha comprado Vodafón. O sea, que se pueden comprar lo que les dé la gana: equipos de fútbol, jugadores famosos, la supercopa de España y hasta bancos. Dicen que en breve va a bajar la demanda de petróleo y se van preparando para cambiar los espacios de sus negocios o para tener una capacidad de influir en decisiones políticas y estructurales según sus intereses oligárquicos.

Claro que esto no se queda aquí. La guerra más cruenta de lo que llevamos de siglo XXI, provocada por un autócrata lunático y ultranacionalista, está haciendo vislumbrar que el mundo se está dividiendo en dos bloques. Uno capitaneado por los países con regímenes autocráticos y otro que mantiene el sistema liberal de democracias, pero lleno de sarpullidos de las ultraderechas.


Y esa es mi pregunta, que dónde estamos. La respuesta parece obvia, pero a mí se me presentan muchas dudas. ¿Quién va a determinar nuestro futuro, la ideología y la política o el poder del dinero y de las tecnologías? Dependemos, tanto nosotros como el conjunto europeo, del petróleo y ahora de los petrodólaraes, de la fábrica universal China, que además se ha dedicado a comprar gran cantidad de deuda pública, también de las reservas de recursos rusos. Y a éstos se van añadiendo Suráfrica, Brasil, Corea del Norte. De repente en África se van dando seis golpes militares, cuyos líderes simpatizan con Putin. Claro, no son unos donnadie, son países ricos en recursos básicos de cuyos suministros depende la industria tecnológica y no se sabe por dónde pueden salir, o se puede suponer que quieran dar una patada a sus colonizadores. Habrá que contar también con que los chinos están comprando medio continente. 

Así que Europa, que aún se cree el centro del mundo mundial, se va quedando como el último de la fila, porque, al igual que en las guerras mundiales, depende de Estados Unidos para su supervivencia. Y solo le falta que la línea Trump se haga de nuevo con el poder allí.


Y aquí, al margen de que en este mundo globalizado  las distancias están desapareciendo, en el que el dinero fluye de un sitio a otro cada vez en menos manos, en el que las redes sociales mienten más que hablan, en el que ya no podemos estar seguros de que algo es real, porque todo se puede trucar... estamos inmersos en un espacio político surrealista y sofocante provocado por la pataleta de un jefecillo que no puede soportar que no le dejen gobernar. O, por si fuera poco, aparece un filibustero de la política que, después de engañar a los catalanes y llevarles a un desastre, se dio a la fuga, vive de gorra a costa de los dineros públicos y de sus fieles y por arte de birle y birloque se erige en árbitro último de la estabilidad nacional.
Menos mal que Mª Teresa Campos y María Jiménez han conmocionado el corazón de los españoles y españolas con su defunción, y así se pone un poco de sentimiento en el enrarecido ambiente nacional. País!! Como diría Forges.



martes, 5 de septiembre de 2023

75: cambio de paso


 El pasado 14 de agosto me cayeron los 75 años. Siempre me había impresionado este número, sin saber por qué, pero, ahora que me ha caído encima, me voy haciendo a la idea. Toca cambio de paso. Pero no solo de andar, sino también a otros niveles. El verano ha transcurrido plácidamente en Quintanilla con los trabajillos típicos de las casas de pueblo, que más que trabajos son hobbys o deporte rural, como yo les llamo, y con largos paseos entre bosques, praderas, la orilla seca del pantano y roquedos. Este año no hemos tenido tiempo para seguir buscando petroglifos. No sabemos si en las fiestas se ha organizado algún recorrido más. El día 14 bajamos a Barakaldo para celebrar mi cumpleaños con nuestra hija Irene y esas fechas coinciden con S. Roque, patrón del pueblo.


Otros son los elementos que me han marcado el cambio de paso en este cumpleaños tan señalado. Resulta que en una pesada casual comprobamos que había bajado ocho kilos de golpe en relación con la última vez que me pesé antes del verano. Fui a la farmacia para comprobar si la báscula doméstica me estaba tomando el pelo, pero no: dio el peso exacto. De paso comprobé que había encogido cinco centímetros en relación a mi última ficha de baloncesto de mis años de estudiante en Salamanca. Ya me habían dicho algunos vecinos que había adelgazado mucho, pero yo no les di importancia pensando que se trataba de esas cosas que se dicen sin más en las conversaciones intranscendentes.



Volvimos a bajar a Barakaldo para acudir al centro de salud y enseguida me mandó la doctora los análisis de rigor y una radiografía. Pues no acabó ahí todo. Al día siguiente salgo de casa a primera hora camino del gimnasio y compruebo que ando raro: no puedo levantar el pie izquierdo ni hacer el gesto típico del pie para andar. Así que nos presentamos donde la doctora con dos problemas a falta de uno. Después de examinarme escribió un informe y me mandó a urgencias de Cruces. Cinco horas entre que me hicieron un par de pruebas y que, por fin, los neurólogos estudiaron mi caso y me llamaron: nuevas pruebas, rehabilitación y vitaminas. De mi pérdida de peso nadie encontraba una razón suficiente, así que llamarán los internistas de Cruces, que, a la postre, me han remitido a S. Eloy. Eso sí María y yo salimos con el culo planchado.

A todo esto he añadido a mi deteriorado físico otra pieza externa más en plan robocop: el puente de los dientes incisivos de abajo. El muy canalla me ha provocado unos cuantos mordiscos que me han dejado los labios fosfatinados. Ahora tendré que aprender a comer y a hablar de nuevo. Así pues, no me queda otra que esperar a que la rehabilitación me dé buen resultado y pueda recuperar mi afición montañera y mi participación en los programas de senderismo. También me perdería los paseos que tenemos por costumbre realizar en familia. Espero que no tenga problemas para mantener el gimnasio y el taichí. Y mientras espero lo que me digan en Cruces, tengo a estas dos encima de mí para que me cuide y para que coma más. Así que, vaya que si tengo cambio de paso, sin contar que esto me va a obligar a tomar otras decisiones nuevas en el resto de mi vida, pero todo se andará -aunque sea con la pata a rastras-.





jueves, 29 de junio de 2023

Fin de temporada

 


El lunes 26 de junio celebramos la última salida de la temporada 2022-2023 con un recorrido clásico partiendo por el paseo de Los Caños y terminando en la cervecera del parque de Mendikosolo en Arrigorriaga. Decía mi difunto abuelo Pepe que los gitanos no quieren los hijos con buenos principios, y el refrán nos viene que ni pintado. En la última reunión de coordinación se decidió programar la salida para el día 13 y María quedó encargada de acordar con la cervecera las condiciones de la comida. Todo estaba a punto, pero... el tiempo no nos dio su permiso y la tuvimos que aplazar. El fin de semana previo a la salida fue tórrido, pero al salir nos encontramos con el cielo encapotado y con el paraguas en la mochila porque estaba anunciada lluvia. Mirándolo con optimismo, no nos íbamos a turrar.

Quedamos en partir desde la plaza de Unamuno. Allí estuvimos haciendo un pequeña presentación para ponernos cara entre los veteranos y la gente del recién inaugurado grupo tercero. Parecía que solo íbamos a tener nubes, pero al acercarnos a la zona de Bolueta comenzó un chispeo en plan calabobos, como se suele decir. Nada más comenzar a subir el parque de Montefuerte comenzó a llover y, en un santiamén, la cosa se puso seria y estuvimos caminando en medio de una vegetación generosa, acompañados de una lluvia densa y constante hasta llegar a Basauri. Hubo suerte para hacer la parada y fonda con tranquilidad: primero la visita de rigor al centro de mayores -¡que sí abre el lunes!- y luego refrigerio en el pórtico y alrededores de la parroquia, con foto de grupo, más que comprimido, en la escalera de salida del mismo.

A partir de aquí bajamos las escaleras hasta la senda que acompaña al Nervión hasta Arrigorriaga. Fue un tramo tranquilo aunque en algún momento hubo que abrir el paraguas, pero por poco tiempo. Al entrar en población nos reagrupamos y tras las instrucciones para que se supiera dónde están las paradas de bus y la estación de Renfe, emprendimos la subida al parque de Mendikosolo. Algunas prefirieron comenzarla en ascensor sin ningún pudor. La última cuesta se le hizo demasiado larga a algunas pero ya se tenía a vista la meta -y la comida- y eso resultaba estimulante. En las instalaciones nos estaban esperando los que habían subido sin participar en la caminata por diversos impedimentos.


Nos encontramos con las mesas ya preparadas y poco a poco el personal se fue situando. Estuvimos muy bien atendidos en todo momento, incluso nos sirvieron, y quedamos sorprendidos por la cantidad y la calidad del menú. Al ir terminando la comida, los veteranos ya estábamos esperando que Joselu se viniera arriba para animar la sesión y, como es habitual, enseguida se rodeo de un coro incondicional que continuó cantando. Muchos echamos de menos con pena a otra animadora incansable y a sus buenos irrintzis. Fue de enmarcar al final la tranquilidad y la fluidez con que se llevó a cabo el cobro, aunque no faltaron algunos billetes de cincuenta. El precio fue el colofón final de la comida: buena, bonita y barata. Antes de salir, se fueron pidiendo cafés y postres, se dio el paseo típico por el pequeño lago del lugar y en marcha.

Lo de la vuelta acabó siendo otra epopeya. Tres se fueron en coche, seis fueron directos al tren y otros seis cometimos el error de ir a esperar algún bus. Resultó que habían suprimido algunas líneas y solo se podía esperar una que, según la app de Bizkaibus iba tardar cuarentaiocho minutos en llegar. En el whastapp apareció un mensaje con los horarios de Renfe, según el cual nos quedaban seis minutos para el próximo tren. Subimos corriendo a la estación y ¡oh sorpresa! tendríamos que esperar dieciocho porque el que estaba previsto no había hecho acto de presencia. Por ende, nos encontramos con un tren abarrotado y con un calor asfixiante, con lo que alguna compañera estuvo a punto de marearse. El gran pelotón decidió volver al metro de Basauri andando, con toda su gallardía, pero, por no subir ciertas escaleras, se les alargó un pelín el recorrido, que según algunas anduvieron entre la ida y la vuelta veintitantos kilómetros. Vamos como para haber hecho una etapa del camino de Santiago.


En fin, según se respiró en todo momento y según se puede comprobar en los mensajes de grupo, la convivencia entre los veteranos y la gente nueva estuvo bien y el personal había disfrutado de lo mejor que nos transmite esta actividad de senderismo en grupo: camaradería, buen humor, tertulia, compañerismo, ayuda y un deporte sano y barato. Y que sean muchas jornadas más así. De nuevo estaremos en marcha el 11,12 y 18 de septiembre. Hasta entonces, buen verano.






viernes, 16 de junio de 2023

Despedida y cierre


El pasado lunes 12 de junio tuvimos la oportunidad de disfrutar de la última salida extra de la temporada. También fuimos doce los que participamos en la misma, casualidad. Ya se nota que estamos entrando de lleno en temporada de dispersión o de ultimar consultas o nietos pendientes de la jornada intensiva propia del mes. En adelante podremos hacer convocatorias sueltas según andemos por aquí y según el número de participantes. En la anterior salida extra nuestro paseo nos llevó hasta Lemoa desde Usansolo y en ésta nos propusimos completar el conocimiento de la zona. Así pues hicimos un paseo e inspección previo y vimos que era un recorrido agradable con arbolado abundante y llano. Decidimos salir desde el ayuntamiento de Galdakao hasta la estación de Euskotren de Usansolo y allí mismo tomar la desviación hacia Lekubaso, un pequeño embalse con un área recreativa acogedora y en buenas condiciones. A partir de allí sigue la pista que se pierde en el monte y llega hasta Arrigorriaga, pero esa puede ser una propuesta para lanzadillos o lanzadillas decididos a conocer terrenos más exigentes.


El paseo comenzó bien. Llegamos puntuales a coger el bus lanzadera que va a Galdakao. Nos llevamos un pequeño chasco porque se paró en el ayuntamiento y no seguía adelante, cuando el que usamos la vez anterior siguió hasta el hospital. Son dos alternos y aunque salen cada veinte minutos el servicio al hospital es menor. Sin dificultad bajamos a la carretera que tiene un paso de peatones, a la altura del antiguo edificio de bomberos, que da a un puente sobre el Ibaizabal desde el que parte la ruta. Al principio hay un pequeño polígono a uno de los lados, pero enseguida nos metimos en medio de huertas, jardines y caseríos. Enseguida nos encontramos con la ermita de la Ascensión del siglo XVI, que está protegida por ser un terreno con posibles restos arqueológicos.

A poco se halla el Puentelatorre otro monumento histórico, de construcción medieval. Lo edificaron los Abendaño que eran gamboínos y partidarios del reino de Nabarra, de ahí el cartel que algunos fotografiasteis. Posteriormente entraron los castellanos. La torre adjunta al puente, de ahí su nombre, fue bombardeada en la guerra civil del 36, y, lógicamente, tenía la función de proteger y controlar el paso por el mismo, que al parecer daba acceso a una zona de minas.  


A partir del puente el trayecto hasta el núcleo urbano de Usansolo se puede hacer atravesándolo para seguir por un bidegorri, o dejándolo a un lado se continúa por la amplia pista asfaltada cubierta de un buen arbolado. Decidimos seguir esta última opción y en un santiamén dejamos atrás la estación y pasamos el puente sobre las vías para encaminarnos a Lekubaso, como reza el cartel que lo señala. En un primer tramo vimos la plantación de anacardos, pero entre que apenas suscitó entusiasmo su presencia y que el dueño no estaba no se le hizo el menor caso. A partir de ahí la pequeña carretera de campo transcurre entre arbolado y al lado de un arroyo . Entre ambos se puede pasear al fresco incluso en días calurosos. En el área recreativa nos aposentamos en unas de las mesas que están a cubierto y después de la manduca, las fotos y la visita a la presa del pequeño embalse y más fotos.


Para la vuelta no hay otra salida, así que, al igual que el día de Lemoa, volvimos por el mismo sitio. Los que se quedaban a comer siguieron de nuevo hasta Galdakao, pues les daba tiempo para llegar antes de la hora de la comida, y los demás cogimos el primer tren en Usansolo que, con suerte, llegó en dos minutos y, para rematar la jugada el metro no nos hizo esperar. Es un paseo recomendable para el verano por si alguien quiere hacer una salida para merendar o comer en el campo.



jueves, 15 de junio de 2023

Carta abierta a Irene Montero

 Muy señora mía:

    Por la presente deseo comunicarle mi apoyo por el injusto maltrato que ha recibido en su carrera política. Por un lado, la derecha más ultra y sus medios de comunicación, que, cual perros de caza no ha cesado en su constante intento de acoso y derribo. Por otro, desde las bancadas de la izquierda y de otros medios nada sospechosos de derechismo no ha cesado de lloverle más palos que a una estera, como se solía decir.


El último veto que ha sufrido por parte de Sumar, que al parecer pretende poner fin en seco a su carrera política, no me parece de recibo. Creo que en la izquierda aún subsiste el cainismo propio de los antiguos partidos comunistas y que aflora en momentos como éste, en el que nos habéis tenido con el alma en vilo sintiendo que no nos iba a quedar ningún resquicio para poder librarnos del fantasma de una ultraderecha dispuesta a llevarse por delante todos los logros sociales e, incluso, algunos constitucionales conseguidos hasta el momento.

Dicho esto, siento también decirle que, en mi opinión, es usted a estas alturas un cadáver político. Con esta afirmación no pretendo que la entierren políticamente, todo lo contrario. A mi modo de ver a ninguna coalición, y a ésta nueva tan compleja mucho menos, le interesa aparecer con un cadáver en el armario. No pretendo ofenderla con lo dicho, con ello quiero decir que usted misma debería haber tenido el valor, también aquí, de retirarse de la acción directa en la política para evitar ser un activo negativo en esta nueva andadura política. De ese modo podría seguir siendo un activo positivo en su partido, aportando su experiencia y sus valores desde la segunda línea, a la par que podría gozar de un paréntesis de tranquilidad que le mantuviese apartada del fuego enemigo y del de supuestos amigos.


Me gustaría añadir otra consideración referente a su partido. Podemos ha ido resquebrajándose desde su comienzo y sería una pérdida lamentable que con estas últimas tensiones acabe rompiéndose del todo. Además de las divisiones en el nivel nacional, hemos tenido que ir contemplando disidencias dentro de los grupos territoriales y de éstos con la dirección nacional. De hecho, quedan pocos representantes del núcleo inicial que puso su proyecto en marcha contra viento y marea. El hecho de que usted hubiese tomado la decisión personal de retirarse, habría evitado un desgaste de prestigio y de credibilidad de su organización de cara a los votantes de izquierda. 

No me hago ilusiones de que usted, en el caso de que lea esta carta, me haga mucho caso. De igual manera le fui haciendo en este blog una serie de observaciones y de advertencias a su compañero Iglesias que, para desgracia de muchos que pusimos ilusión en su proyecto, se han ido cumpliendo. En la primera de éstas ya le sugerí que él no era nadie sin su equipo y que, en la historia del comunismo en todas sus versiones, cuando se recurría al personalismo del líder y al centralismo se acababa como el rosario de la aurora. A los hecho me remito. 

Reciba un saludo respetuoso.

Luisfer

Barakaldo 16 de junio de 2023




martes, 6 de junio de 2023

Lunes de senderismo 19

 


El lunes 5 de junio estrenamos el mes con la anteúltima salida del curso y con un día despejado. Aparecimos dieciocho en Bide Onera, más dos de Cruces que esperaban en el Casco Viejo, o sea, la mitad justa de los inscritos. Ese día tocaba el recorrido Zamudio - Larrabetxu por el GR que da vuelta a Uribe. Bajamos de la estación hasta el psiquiátrico y allí enfrente arranca la senda. Según algunos resultó ser de once kilómetros. El recorrido es de lo más variado: prados, bosque, viñedos de txakolin, un arroyo que nos permitió pasar, las instalaciones del Athletic, caseríos y casoplones, tramos de asfalto, de piedrilla, de barro -gracias a que estamos en sequía si no...-, de ramajes y hasta una ermita que sirve de sede para las juntas del municipio de Larrabetxu. Lo que no falta nunca es el buen humor del grupo. 


Paramos un momento ante unos caseríos que constan entre los más antiguos de Euskadi. Nos recibió amablemente la dueña y nos estuvo explicando las historias de la zona y nos dejó asustados por el valor que tiene ante toda la faena de restauración que le queda, sin contar con las inevitables inundaciones que su vecino arroyo le provoca. A mitad de trayecto hicimos parada y fonda en la placita en memoria de Mikel Zárate, uno de los primeros escritores y versolaris del posfranquismo.

Algunos aprovechamos la entrada cubierta del restaurante, que estaba cerrado, para comer sentados en silla y con mesa. Luego nos juntamos todos allí para decidir sobre las propuestas para la comida de la despedida del curso. Se eligió la cervecera de Kobetas por votación casi unánime, pues solo hubo uno que eligió Mendikosolo. También se aprovechó para apuntarse a comer, como todos los días: esta vez fueron siete.


Después de la foto de grupo, como el tiempo apretaba, los que querían llegar a coger el bus, que sale cada hora, se adelantaron a buen paso, de tal manera que creían que llegaban con un cuarto de hora de adelanto, pero resulta que las salidas eran a las y media, luego el cuarto de hora fue de retraso. Se intentó arreglar el tema cogiendo otro bus a en punto que nos dejaba en Lezama y allí cogeríamos el tren de la línea tres. Pero no teníamos el día de cara, porque el susodicho llegó a y veinte.

Así que no merecía la pena y esperamos al de y media. Total que a las dos en punto estábamos en Deusto a la salida de los túneles de Artxanda. Los de la comida tuvieron la oportunidad de ver la casa de Toti de Lecea y de poder saludarla. De nuevo un montón de fotos preciosas de nuestras fotógrafas -y de algún que otro fotógrafo- que nos han adornado la página del Whast app.  No nos consta que se hayan encomendado a sorteo alguno para conseguir su deseado crucero.




lunes, 5 de junio de 2023


 Acabo de editar un relato inspirado en un personaje que he observado desde la ventana de la cocina en repetidas ocasiones. Me ha traído recuerdos de mi infancia y me ha ayudado a reflexionar sobre la realidad de algunos mayores  que han enviudado con pensiones raquíticas y con poca suerte en su entorno familiar.




jueves, 25 de mayo de 2023

Lunes de senderismo 18


 Lunes 22 de mayo. Hemos estrenado un nuevo recorrido: Gordexola de punta a punta, desde Zaldu a Irazagorría. Habían predicho que igual caía algún chaparrón disperso, pero no hubo necesidad de sacar el paraguas que casi todos llevábamos en la mochila. Incluso, a partir de la parada del hamaiketako, empezaron a desaparecer sudaderas, chubasqueros o prendas similares. En la primera parte del camino la vegetación nos regaló con una preciosa bóveda de ramas y un frescor primaveral que animó la marcha. Llegamos a la torre de Zaldu y estuvimos contemplando su estructura y lo bien cuidada que está. Las torres tenían su razón de ser para defender las tierras de labranza.

Al llegar al barrio de Azkarai subimos la primera rampa con calma, incluso hubo quien departió un momento con los borriquillos del lugar. Tuvimos que estar esperando arriba al reagrupamiento para cruzar la carretera juntos, pues no hay semáforo ni paso de cebra y por ese sitio pasan bastantes camiones y está en medio de varias curvas.


A partir del cruce nos dirigimos hacia el centro del municipio por la margen derecha del río Herrerías -que procede de la zona de Llanteno al pie de la sierra Salvada y desemboca en Sodupe- hasta toparnos con la torre y palacio de Oxiandro. Estuvimos un buen rato contemplando desde fuera los blasones, los arcos del palacio y la torre. Todo el monumento y su entorno están bien cuidados.
Después de las fotos de rigor y de algún despiste, cruzamos uno de los puentes medievales que da acceso a la plaza El Molinar. Allí hicimos parada y fonda más la foto de grupo en las escaleras del quisco. Fue de agradecer que en el sótano del mismo hubiese unos baños limpios, como es clásico en otros tantos pueblos.

Seguimos ruta por la acera de la carretera que atraviesa este núcleo urbano, rodeada de notables edificaciones y casas palaciegas de indianos. De nuevo cruzamos la carretera, esta vez con semáforo, y bajamos a hacia el río por otra senda bien cementada que da paso a un palacio y luego a una serie de caseríos pintorescos. Llegamos ante la torre de Ibargoen, que apenas se ve por la vegetación que la rodea, pero nos quedamos en otro puente medieval donde reiteramos la foto de grupo. A partir de ahí llegamos de nuevo a la carretera, pero para cruzarla habían puesto paso de peatones, cosa que yo no recordaba y que me tranquilizó. Ahí comienza un bidegorri de un kilómetro más o menos que nos conduce hasta el barrio de Irazagorria. Se pasa por delante de la casa gentilicia de los Allende Salazar que tampoco se pudo ver por los árboles que han crecido a su alrededor.


Con otro cruce se accede a un camino asfaltado que bordea el río hasta llegar a la plaza de ese barrio. Tuvimos ocasión de contemplar extrañados la figura estática de una garza impresionante, que hizo dudar si era una estatua o un ave. Miguel Ángel, avezado pescador, nos explicó que es su técnica de pescar: se quedan quietas para no alarmar al pez de turno y cuando el incauto pasa confiado, picotazo y al buche, que vaya pedazo de pico que tienen. En la plaza miramos los restos de las coladas de la ferrería del lugar con las inscripciones antiguas y tuvimos que animar al personal que se estaba quedando muy atrás, y es que los buses no suelen esperar. Y aquí llegó el lío, una vez pasada la última cuesta seguimos el camino que nos iba a llevar hasta la ferrería, final del trayecto, pero sorpresa: estaba cortado. Vuelta atrás. Recordé que había otra senda que bajaba a la carretera y que atravesando otro puentecito daba salida a otra parada de la línea de Artzeniaga. Al llegar a ésta, entre la vuelta atrás y la velocidad caribeña del personal, ya se nos había hecho tarde para llegar a cubrir el recorrido final y podíamos perder el bus, así que nos quedamos en ella y en unos diez minutos se presentó.


De los veintidos que acudimos a la salida diez se bajaron en Sodupe para comer. A propósito, esta vez han cambiado de lotería y se han pasado a la ONCE a ver si por fin se pueden ir de crucero. Ha sido una mañana magnífica con buen ambiente y una naturaleza exuberante en plena primavera con flores de todo tipo. Hemos batido el récord de lentitud porque no hacíamos más que ir parándonos continuamente. Y es que el día y el entorno se lo merecían. Hubo quien sugirió que este paseo -porque ha sido un paseo- hay que repetirlo cada año, eso sí, que sea en primavera. También es de agradecer a nuestras fotógrafas la cantidad y calidad de fotos que nos han regalado.



domingo, 21 de mayo de 2023

Privacidad... ¿Qué privacidad?

 En todas las empresas de telefonía, de banca, de suministros de energía... nos regalan con amplias páginas sobre su política de protección de datos. Los médicos, los policías, los abogados, los servicios sociales o educativos no dan ningún informe por la protección de datos o el derecho a la privacidad. Estoy llegando a la conclusión de que este despliegue de normas no pasa de  ser una ceremonia de cinismo a la que estamos sometidos y que tenemos que creerla como unos pardillos, porque es lo que está en alguna de tantas leyes que se nos citan y que conocen solo cuatro enteradillos.


Es ya de dominio general que por el ordenador, la táblet o el móvil nos entran anuncios personalizados según las compras que estemos haciendo o los recursos que estemos buscando por internet. Nos llegan cartas con las más variopintas ofertas o premios al buzón con nuestras señas. Ya lo de las estafas son punto y aparte, porque, casualmente, tienen datos correctos de la edad o condiciones sociales de la víctima. Y la pregunta que nos hacemos siempre es la recurrente: de dónde han sacados mis señas o la dirección de mis bancos...

Ayer tuvimos un episodio de un nivel un peldaño más alto. Supongo que habrá una porrada de casos similares, pero esta vez nos tocó a nosotros con el cabreo mayúsculo que se puede suponer. Nos llama una comercializadora de luz y gas en nombre de la compañía que nos suministra. En efecto nos da todas nuestras señas, los datos de nuestra factura, el CUP... Todo en orden.


De entrada nos advierten de una inminente subida, que luego se vio que era falsa, y se nos hizo una oferta bastante razonable para evitarla, siempre quedando que no iba a haber cambio de contrato pues seguiríamos igual. Claro, cuando nos enviaron el contrato por e-mail nos dimos cuenta de que estábamos en otra compañía con otras condiciones totalmente distintas a las que tenemos contratadas. Y ahí no queda todo, llamamos a la compañía que figuraba en el contrato recibido y nos respondieron en cinco teléfonos sucesivos que allí no figuraba nuestro contrato -alguno incluso nos colgó el teléfono-, hasta que, no sabemos  cómo, el sexto si sabía dónde estábamos. Fue delirante. 

Lógicamente, lo desestimamos en el acto y nos pusimos en contacto con la compañía actual para comprobar que todo seguía en orden. Le preguntamos a la interlocutora sobre lo sucedido y se quedó cortada. Solo pudo decir que es que ahora esos comerciales son capaces de hacerse con todo. O sea que todas las políticas de privacidad deben tener más agujeros que un queso gruyer, o algo parecido, para que puedan hacerse con nuestras facturas y con todos nuestros datos, si no no me lo explico. En conclusión, no podemos reclamar nada a nuestra compañía y lo único que nos queda es volver a decidir que de ofertas por teléfono no aceptamos ni la llamada y comernos el cabreo.


Lo peor de todo este galimatías es comprobar que nos encontramos totalmente indefensos. Todo esto de la facilidad de comunicación nos había dado la sensación de tener la libertad de poder conseguir todo al momento, de poder comunicarnos por muy lejos que se esté o de comprar y devolver sin salir de casa. Sin embargo esa supuesta libertad se está convirtiendo en unas ataduras invisibles, virtuales pero férreas, por las que no nos podemos mover sin ser controlados, engañados, robados... Pero luego son una minoría los que reclaman y denuncian sin tregua. La gran mayoría del personal está convencida de que recuperar o conseguir algo cuesta tanto que opta por no mover nada, que eso no da más que trabajo y más cabreos "total para nada, que luego no se sabe". Así que todo queda en tertulias de bar, de comercios o de peluquerías como meros desahogos o para hacerse los mártires ¡¡País!!