martes, 25 de marzo de 2025

Lunes de sendrismo 43


Lunes 24 de marzo. Salida oficial con alerta amarilla ¡¡"No estamos locos, sabemos lo que queremos..."!! Doble récor el de hoy: la menor cantidad de participantes 9, cuando el récor estaba en 11, y más hombres que mujeres, increíble hasta el momento. Una mañana memorable por estos datos y  por los dos boinazos que nos han dejado empapados. 


A las 9:00 estábamos 8 personas en el rincón de rigor. Alguno se despistó al entrar y, siguiendo la rutina, se iba para el andén de Bilbao. Al bajar al andén nos encontramos con Lucinio que había optado esperarnos allí, mejor que al final. Con la tropa completa nos pusimos en marcha. En el paseo de La Sardinera teníamos de cara un viento bastante incómodo y fresquito. Antes de ponernos en marcha se produjo un despliegue de capas, gorros y demás prendas de abrigo y de lluvia. Comenzamos con buen pie, pero cuando estábamos frente a la central de Iberdrola, nos sacudió el  primer chaparrón que tiró todo el agua y más, aumentando la fuerza del viento. 


Al llegar a Zierbena ya había parado y solo chispeaba algo a ratos. Hicimos una parada en la pequeña área recreativa que está al pie de la subida al barrio de La Cuesta para hacer una foto de grupo por iniciativa del fotógrafo de a bordo, José Luis. Creía que nos íbamos a tener que "acoger a sagrado" para comer el bocata, pero no hizo falta llegar a la iglesia porque hay una terraza que, como lunes que se precie, estaba disponible con todas la mesas y sillas a nuestra disposición. Al terminar, el yerno de Lucinio nos hizo la foto de grupo completo.

Visto que amenazaba de nuevo el temporal, desistimos de subir a las baterías de costa. Cruzamos la carretera y bajamos por Kardeo hacia la playa, con la intención de seguir hasta Muskiz si el tiempo lo permitía. Llovía razonablemente y paraba a ratitos, pero cuando ya estábamos acercándonos a la playa el temporal se cebó con nosotros, sobre todo en el embudo que forman los dos edificios que hay en la entrada. En vista de que aquello iba para largo, nos metimos en la primera parada de los buses de línea y justo en ese momento divisé a lo lejos la figura de uno de ellos. Así que fuera el que fuere nos metíamos en él. Nos tocó el de Portugalete y en poco tiempo nos dejó en la boca de metro de Santurtzi. Todo un acierto y antes de las 13:00 ya estábamos en Barakaldo. Según los relojes de medir pasos hemos hecho 9 kilómetros y medio, algo menos de los 11 que figuran el cartel de la convocatoria.


Ha sido una experiencia interesante eso de ir tan pocos y en condiciones tan adversas. Ello ha conseguido que hayamos disfrutado del mejor humor del que somos capaces y de un ambiente estupendo de compañerismo. Nos ha parecido interesante la combinación de bus y metro, que, aunque exige dos billetes, creemos que ahorra tiempo y vueltas. Eso sí, la visita a los cañones queda en deuda para un sanqueremos y ya van dos, sumándolo al de Armintza.