sábado, 3 de marzo de 2012

LA SOMBRA DEL ATARDECER ES ALARGADA

A pesar de que en estos momentos toda la atención está puesta en los movimientos políticos y económicos, quiero retomar este bolg con unas impresiones que me surgieron en uno de nuestros paseos por Quintanilla en  los días de carnaval. Comenzaba a caer la tarde y empezamos a bajar hacia Sta Gadea, después de sacar unas fotos desde el alto de Pinadero. En ese momento el sol nos dío desde la espalda y, de pronto, observé que nuestras sombras se alargaban por toda la cuesta y nuestras figuras quedaban desdibujadas como si nos miráramos en un espejo de esos que devuelven imágenes deformes, solo que en negativo.

Bajámos por aquí
Llega un momento en la vida en el que se comienza a sentir en la espalda el reflejo del pasado y empiezan a desfilar por delante de uno retazos de recuerdos, imágenes de situaciones, sensaciones ya vividas que se vuelven a reproducir... Todos ellos se ven como desdibujados, envueltos en niebla de la distancia, pero se viven como si aún fueran reales, solo que ya no se pueden cambiar, por mucho que nos duelan, ni nos lo pueden robar si fueron agradables. Cuando el sol del atardecer comienza a dar en la espalda y proyecta las largas sombras del pasado en la cuesta abajo de la vida,  se corre el peligro de quedarse fijado en los recuerdos que se reflejan delante de cada paso. En esos momentos es cuando llega la hora de aprender a caminar mirando más allá de las sombras, para poder poner nuestros pasos en el futuro que nos falta por andar y al que nunca se debe renunciar.

lunes, 13 de febrero de 2012

A Don MANUEL

No he podido escribirlo a su tiempo, pero no me resisto a dedicar una referencia al señor Fraga. Nunca hubo en el solar patrio cacique y dictador mejor vestido de camuflaje democrático como lo fue este personaje. Además a cierto sector le hacían gracia sus exabruptos o sus salidas de tono. Ante su reciente fallecimiento ha recibido toda suerte de elogios y florilegios de propios y de algún sorprendente extraño. El homenaje póstumo fue de un boato presidencial y de una solemnidad impresionante, en la catedral de Santiago y al son de innúmeras gaitas. Solamente le faltó que lo llevaran bajo palio para haber estado a la altura de su primer mentor, gallego también.

Es increíble que se haya ido a la tumba sin pedir perdón por todas las muertes que se ha llevado en su cuenta y de las que se sentía totalmente convencido, empezando por las que firmó como ministro del franquismo hasta la masacre de obreros en Vitoria. Me fastidia que nadie haya salido a reivindicar el respeto, la dignidad y la memoria de estas víctimas y de sus familias, mientras se han estado cantando las glorias del último responsable de aquellas muertes.

Una amiga me ha enviado en esta dirección unas canciones y me parece que resumen y explican perfectamente estos sentimientos. Puede que los menores de cuarentaipico años no sepan a quién se refieren, pero fuimos muchos los que nos echamos a la calle a gritar esas injusticias, aunque el señor Fraga proclamara con su contundente verbo "La calle es mía".

Que nuestra memoria le persiga para siempre, Don Manuel

domingo, 12 de febrero de 2012

AQUÍ ESTOY DE NUEVO

Aviso para nevegantes, voy a comenzar de nuevo a retomar mis dos bolgs. Este paréntesis ha sido debido al lío que se han montado entre telefónica y orange que han acabado perdiéndonos el número. No me han faltado ganas de seguirle la pista a Mariano y sus huestes, de traer el recuerdo de mis historias, de reflexionar sobre mi trotar educativo. He echado de menos la dedicatoria que hago todos los 31 de enero a D. Bosco. También tenía previsto ampliar el poemario, que, como lo anterior, ha quedado relegado para más tarde, pero todo se andará.

Quiero estrenar este arranque con una foto solidaria con los trabajadores griegos que son las primeras víctimas de esta mierda de crisis, aunque también se pueda interpretar con aquel refrán, cuando las barbas del vecino veas pelar...


domingo, 11 de diciembre de 2011

MARIANO Y SUS PROBLEMAS

A raíz de la fiesta de constitución y por aquello de la inmediatez de las cumbres borrascosas en Europa, pudimos asistir a hechos insólitos en lo que va de legislatura. Fotos en que Mariano y José Luis se dan la mano y departen amigablemente, noticias de que llevan tiempo a telefonazo diario, la Saez de Santa María con rostro refulgente al lado de Ramón... Ante esto no se puede esperar que entre los españoles de a pie haya reacciones de un mismo tipo, sino todo lo contrario. Una primera que ya se ha oído mucho mira qué bien, ya podría haber sido así antes cuando empezaron los problemas. Pero al mismo tiempo están los que igual no se lo perdonan porque siguen saliendo a la calle a abuchear a Zapatero incluso ahora que ya no tiene nada que hacer. Me imagino lo que dirán mis antiguos compañeros de la construcción, porque lo decían siempre, solamente hacen teatro, se dicen de todo pero por debajo de la mesa se hacen manitas y se reparten el pastel o, si no, míralos ahora.

Y es que al ilustre presidente absoluto le esperan unos negociados bastante arduos, además de tratar de convencer a este variopinto público hispano. Ya se ha presentado en Europa sacando pecho y prometiendo cumplir todos los deberes que se le han indicado para asegurar que España va en serio en eso de hacerse el araquiri económico, aún a sabiendas de que a los más paganos de esas decisiones no les va a hacer ni gota de gracia y le van a montar alguna que otra revuelta. Los señores obispos también le empiezan a pasar la factura de su apoyo electoral y le estan mandando mensajes subliminales, por ahora, recordándole lo que tiene que cambiar de los desmanes impíos de sus antecesores en el gobierno. Los chicos que acaban de bajar del monte llegan con sus antiguos modos exigentes  y sus incombustibles reivindicaciones, ahora con los presos. Sin contar con que tendrá que enterrar los codazos y las corrupciones dentro de su propia casa, al mismo tiempo que mira para otra parte ante las andanadas de sus varones y damas de hierro autonómicas.

A ver cómo se las va a arreglar para contentar a todos sin hacer caso de nadie y sin prometer nada, que anda el tiempo revuelto y a la mínima nos cae un chaparrón. Así que creo que, más que la mayoría absoluta en el parlamento, al bueno de Mariano le va a valer más su genética condición de gallego para salir airoso de este lío en el que se ha metido para mayor gloria suya.


ADVIENTO... sí pero ¿a quién se espera?

Estamos en ese tiempo que en la liturgia católica se llama adviento porque se espera a alguien que viene. Se me ha antojado hacerme la pregunta de a quién se espera en realidad y, lógicamente, para qué se le espera. Hay una respuesta religiosa sabida por todos porque es como la versión oficial que se da por supuesta. Pero puede que poco a poco está quedando reducida, mal que les pese a muchos, en una disculpa para tener fiesta o en un adorno más de los eventos al uso. De ahí mi pregunta y lo difícil de la respuesta, porque la trayectoria social nos va haciendo ver que estas fiestas navideñas están dejando de ser religiosas para dar paso a cada vez con más descaro a ser la gran fiesta del consumo, de los compromisos, de los gastos inútiles pero obligatorios y de mil cosas más que se nos puedan ocurrir a este respecto.

Pero yendo al fondo de la cuestión se me ha ocurrido hacerme esta otra pregunta ¿Alguna vez ha sido auténticamente cristiana ?  Creo que para contestarla habrá que remontarse en la historia para recordar cómo se impuso la fe cristiana a golpe de poder en  todos los territorios del imperio. En una parte del mismo  se celebraban las fiestas familiares y en otras el solsticio de invierno, cuando los días comenzaban a ser más largos. Fue común de aquella época y luego de la Alta Edad Media el disfrazar los eventos, lugares de culto y los ritos denominados paganos con títulos y advocaciones propios del cristianismo. En este caso el solsticio de verano con sus hogueras es la fiesta dedicada a S. Juan y el solticio de invierno el dedicado a Jesús por su nacimiento. Quizás se esté descubriendo a marchas forzadas que, en la medida en que las sociedades se van secularizando, va saliendo a flote el sustrato popular de estas fiestas y se va perdiendo el barniz religioso que se les dio hace siglos. Por muy fuertes que sean todos los barnices tienen su fecha de caducidad y entre ellos los impuestos por una religión mantenida desde los poderes públicos y eclesiales.  

En la fe, como en la persona y en las sociedades, lo que permanece son los convencimientos profundos que surgen de dentro y los transmitidos de forma natural, lo impuesto por obligación o por miedo tendrá siempre poco calado y menos recorrido. Me alegro mucho de que haya personas y comunidades que sepan vivir ambos sentidos de la Navidad en armonía. Lo único que nos queda es aceptar que estas fiestas son principalmente para la familia y para que afloren los buenos sentimientos, al menos una vez al año. Queda, de todos modos, un problema por resolver. En la medida en que se ha ido perdiendo el sentir religioso se ha ido disparando el bombardeo consumista, por lo que los medios se están convirtiendo en fines y las celebraciones propias del momento quedarán sepultadas en paquetes, bultos, alcohol ... y en todo tipo de excesos. Creo que muchas veces en vez de estar esperando la Navidad estamos deseando que pase de puntillas sin que nos enteremos. De verdad, ¿a quién esperamos?

viernes, 2 de diciembre de 2011

"MERCATOCRACIA" ¿ IMPERIALISMO DE NUEVA CUÑA?

Están apareciendo señales de que todo está cambiando, pero no solo demasiado de prisa, como dice la mayor parte de la gente, sino en lo más profundo de las bases de las sociedades actuales. Hemos luchado contra dictaduras hasta dotarnos de regímenes democráticos. A través de la historia han ido fracasando muchos intentos de expansionismo imperialista que han costado guerras. Aún hoy en los países árabes se están deshaciendo de los dictadores que llevan décadas campando a sus anchas. Pero se van vislumbrando otro tipo de dictaduras que no necesitan sacar los tanques a la calle para saltarse las democracias o los derechos ciudadanos y, lo que es más preocupante aún, que no se ciñen a ningún territorio, nación o continente. Son como dioses, invisibles, están en todas partes y su palabra se cumple a rajatabla. Tienen representantes visibles que desde su cumbre transmiten sus órdenes y se encargan de que todo vaya según sus designios. Agencias, mercados, bolsas, deudas...

En menos que canta un gallo nos hemos encontrado que dos países europeos han cambiado de gobierno sin que haya mediado ningún proceso electoral previo. Alguien por encima de los ciudadanos ha puesto a su mando a una serie de señores con el atributo de tecnócratas, porque los políticos no habían hecho los deberes mandados. Su función será ejecutar fría y técnicamente las órdenes que les transmitan sobre lo que es necesario y obligatorio hacer o deshacer, sin miramiento de ningún tipo ya que no tienen que rendir cuentas más que a esas instancias invisibles a las que hay que satisfacer por encima de todo. Si no estamos de acuerdo, se nos hará ver nuestra ignorancia y nuestra falta de miras ante la tremenda responsabilidad que se les ha encomendado. Es por el bien de todos aunque no estemos preparados, ya que solamente vemos lo que nos toca de cerca. Así que ya podemos votar a quien sea, protestar, hacer manifestaciones, montar barrilas en las redes sociales... Estos dioses supremos decretan que se comen a un país o dejan morir de hambre un continente entero y lo ejecutan sin que les tiemble el pulso lo más mínimo. Hemos vuelto al despotismo ilustrado más despiadado y cruel.

La indignación ante esta situación indecente sube de grado cuando uno se entera que esos mismos señores del dinero y de la "mercatocracia" son los que dictaminan si bajan o suben las primas de riesgo (o las primadas que nos arriesgamos a pagar), imponen los tipos a pagar por las subastas de las letras de los tesoros nacionales o deciden si lo que mejor les va es que se perpetue la situación de crisis o si nos conceden un respirito para que nos animemos de nuevo y vuelta a empezar... No estamos preparados, ni los ciudadanos ni lo políticos, para dar respuestas a este imperialismo anónimo que nos maneja como marionetas. Los métodos de lucha contra las otras dictaduras no tienen nada qué ver y menos qué hacer ahora. Se admiten ideas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

NO HAN CAMBIADO EL PASO

Al rebufo del comentario anterior quiero reflejar en éste algunas observaciones que estoy haciendo en la presente campaña electoral. He encontrado unas tiras pegadas en los carteles publicitarios del PSOE, al menos aquí en Barakaldo, con los colores de la bandera española y con la palabra fascistas adornada con la cruz gamada. Lo primero que me saltó a la vista es que la pegatina estaba encima de la cara de Marina, candidato por Bizkaia, al que ETA puso una bomba en el coche que lo dejó desguazado y estuvo a punto de liquidarle. Supongo, por ser benévolo, que los descerebrados que las han ideado y que las han pegado no han visto a ningún fascista si no ha sido en alguna película. Mucho menos los habrán tenido que aguantar en la vida diaria como profesores, vecinos o policías. Por eso no saben encontrar la igualdad entre las prácticas fascistas y las de sus antiguos compañeros de armas, esto es, quitar de en  medio al que no es como yo o se atreve a pensar distinto que yo. Por otra parte, quizás nos estén dando a entender que la bandera española es para ellos la bandera del fascismo, con lo que estarían llamando también fascistas a todos los españoles que han sufrido las consecuencias del franquismo, por ejemplo.

Lo segundo que he ido observando es que el PNV tampoco se ha librado de las consabidas pegatinas, pero esta vez el calificativo era morroi. Para los que se mueven en su mundo ponerles de adorno la bandera española supone un ultraje sin calificativo y más si se les descalifica por estar al servicio de España. Yo veo detrás de esto la rancia trifulca entre que si eres español no eres vasco y cosas similares. Este tema ya huele pero por lo que se ve aún sigue vigente. Claro que esta teoría queda rubricada con el acalorado discurso del señor Antigüedad, candidato por Bizkaia de Amaiur, en el acto multitudinario de Anoeta. En medio del clamor de los asistentes calificó al gobierno vasco actual de ocupa, por lo que había que lanzarse a la conquista de Ajuria Enea. No contento con esto, arremetió contra el parlamento vasco al que calificó de transgénico. Dejando a un lado lo impresentable de este discurso y haciendo una exégesis elemental de lo dicho por este señor, se puede deducir que los actuales miembros del gobierno vasco ni son vascos ni se interesan por los vascos. En lo que se refiere al parlamento me figuro que quiere decir que hay parlamentarios que no son vascos, quizás votados por no vascos, que, como cuerpos extraños que son, desvirtúan la identidad y el valor del mismo haciéndolo así inaceptable, por lo que habría que someterle a una rigurosa purga.

Un tercer asunto me ha llamado la atención. De repente, sin que se hayan dado nuevos pasos se comienza a escuchar que tienen que cambiar la doctrina Parot, que tienen que dar la condicional a los presos enfermos, que tiene que traer a los presos a Euskadi... Se exige y ya porque lo quieren así. Está claro que mucho de lo que han dicho referente a los presos puede ser razonable y sería conveniente e importante que se llegue a acuerdos sobre esos temas. Lo que me parece improcedente es que se siga con el sistema de exigir e imponer. Por eso el título de este comentario quiere certificar que no han cambiado ni un ápice el paso ni la manera de hacer política, ni su comportamiento social. Solamente ha variado que antes eran ilegales y ahora no,  por lo que ya pueden decir lo que piensan alto y claro, lo cual está muy bien, pero también se creen que eso les da pie para descalificar, exigir, imponer sin más razón que porque las cosas son como ellos dicen y punto. Ciertamente nos queda mucho que andar y que aguantar.

jueves, 10 de noviembre de 2011

MUCHO QUE RECORDAR, MUCHO QUE ESPERAR

Ayer María y yo asistimos al encuentro POR organizado por Gabilondo en el Campos. Nos pareció que los temas estuvieron muy bien planteados y que sobre la mesa se dejaron una serie de cuestiones, que, según él, habría que ir cocinando a largo plazo. Cualquier solución rápida o inmediatista viene a ser una herida cerrada en falso que no tardaría en supurar. Creo de todos modos que hablar de convivencia entre los vascos es hacer ciencia ficción y no sólo por el problema concreto de la violencia de ETA, sino por una cuestión histórica que casi me atrevería a considerar genética. Lo de un pueblo vasco único que necesita su independencia para conseguir su identidad, es una de ovejitas y de verdes praderas que soñó un visionario idealista y romántico y que con el tiempo se ha convertido en doctrina de fe para algunos y en un cáncer a extirpar para otros.

Los vascos hemos coexistido a lo largo de la historia, pero a esa coexistencia le falta mucho para considerarla como una convivencia en el sentido estricto de la palabra. Nos hemos mirado, y nos seguimos mirando, entre nosotros  de reojo.  Esto lo vemos reflejado en múltiples detalles de la vida diaria y, sin ir más lejos, tenemos el ejemplo de las diputaciones que van cada una a su bola, reparten codazos entre sí a diestro y siniestro y no tragan que el gobierno les diga nada. Otro ejemplo es de el de las cajas vascas, que no deja en buen lugar el sentido de pueblo único que tenemos: de fusionarse en una sola ni hablar, coexisten en una Kutxa Bank porque no les queda otra con la que está cayendo, pero cada una es dueña y señora de su territorio y que ni se lo toquen. Imaginemos que se da el referendum sobre la independencia y, como es de esperar, en cada territorio saldrían resultados distintos, no quiero ni pensar la que se podría montar si, por ejemplo, se intenta imponer a Alava la independencia por los votos de los otros dos.

Pero creo que hay otro tema más profundo. Los vascos hemos sobrevivido a grandes y sangrientas fracturas sociales a largo de la historia y los vascos de hoy estamos condenados a gestionar esa herencia en cuyo contexto está la fractura de ETA. No podemos perder en el olvido las sangrientas reyertas y el encono con que asolaron pueblos enteros las luchas banderizas. Luego esas mismas tropas eran las usadas por los reyes de Castilla de atacar al reino de Navarra, qué hacía si no Iñigo de Loyola en la toma de Pamplona. Las guerras carlistas fueron otro momento de enfrentamiento fraticida y para muestra el asedio a Bilbao. Ha resultado muy fácil para las úlitimas generaciones echar la culpa de todos nuestros males a Franco, pero quizás haya que hacer memoria de cuántos vascos estuvieron en su bando y no solo pienso en las familias de tronío Areilza, Ayala, Careaga... Las redadas y las depuraciones no las hicieron solo los que vinieron de fuera sino también los propios vascos del bando vencedor. Aquí no entraron los moros, con las tropas requetés de los navarros de Mola tuvimos bastante. También podemos recordar que hubo un número considerable de vascos en la Falange, sin ir más lejos el autor de su himno, que en el período de la dictadura actuaron como auténticos déspotas.

ETA se fraguó en este horno de venganzas y odios y absolutizó hasta la obcecación la independencia. Por eso, a pesar de que nos quiseron convencer de que su causa era noble y justa, no hicieron más que ahondar en la fractura y añadir más sangre al cuadro. Lo que empezó contra Franco y los suyos no pudo parar posteriormente con los logros de la transición porque su fragua estaba aún muy caliente y porque, a golpe de clandestinidad,  se habían roto muchos puentes con la realidad social. Ahora, tras una larga lucha porque triunfe la razón sobre la fuerza bruta, estamos asistiendo a los últimos rescoldos de esa fragua, que son parte de los rescoldos de la guerra civil y del franquismo. Claro que no cabe echar una capa de tierra encima como quien cierra los ojos para creer que lo que no se ve ya no existe, porque en esos rescoldos aún se pueden asar sardinas y nos pueden sacar unas buenas ampollas.

De todos modos, creo que saldremos de ésta, pero no para llegar a una convivencia fruto de la reconcialiación o así. Me conformo con que se restaure la coexitencia. Los vascos vamos a seguir tirándonos los trastos a la cabeza con la menor disculpa, seguirá habiendo un plus de visceralidad en los planteamientos políticos y sociales, las rivalidades territoriales no van a desaparecer... Lo único positivo es que entre esos trastos parece que ya no va a haber balas, ni bombas, ni amenazas de muerte, ni exilios. Nuestra tarea será entonces intentar no transmitir a las nuevas generaciones la misma herencia que nos está tocando digerir a nosotros y, a partir de ahí, podremos marcar un horizonte de convivencia que se me antoja un tanto lejano.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

UNA DE PIRATAS

En la antigüedad eran famosos los barcos de guerra del imperio griego por su poderío naval, pero sobre todo por una arma terrible: el fuego griego. Aquellas naves estaban dotadas de una especie de catapultas que lanzaban unas bolas ardiendo. Estas bolas tenían algún componente, que ahora no recuerdo cuál era, que hacía casi imposible apagarlo cuando caía en el barco contrario, lo que significaba que al poco tiempo podía estar ardiendo por los cuatro costados. Algo así se me antoja que ha hecho en estos momentos el almirante Papandreu. Nos ha lanzado unas cuantas bombas de ese tipo a España, Portugal, Italia, Irlanda y a ver quién va a ser el guapo que apague ese fuego. Lo más preocupante es que no solamente van a arder esos barcos sino que puede poner en peligro la flota entera de los países euro, o si no a ver quién explica lo de las bolsas.


Esto de los gobiernos griegos ha sido una de piratas. De entrada entraron en el euro con engaño porque presentaron cuentas falsas, luego se beneficiaron de su pertenecia al club y han seguido mintiendo como bellacos. Cuando han venido mal dadas y han tenido que pedir sopitas, el club les ha puesto unas condiciones nada agradables, incluso peores de las que hemos tenido que aguantar nosotros. Lógicamente el personal normalito de la calle ve que le quitan todo, se cabrea muchísimo y echan la culpa al que pone las condiciones, que es el que antes ha pagado y el que ahora le ha perdonado la mitad de la deuda, que no está mal. Ahora el muy listo y hábil presidente apela a la democracia y, como ve la que le viene encima, nos sale con lo de que el pueblo es el que tiene la palabra porque esta es una situación muy grave. Sinceramente, si yo fuera ciudadano griego hoy votaría que los de Europa se metan el euro por salva sea la parte.



Después de esto uno ya no sabe cómo cubrirse la cabeza para que no le lluevan más golpes. Unos piratas montan unos desfalcos munidales, unos especuladores, piratas también, terminan por descontrolar el sistema económico y se zampan la economía de países enteros, unos gobernantes que no saben qué hacer con ese caos económico y quedan a merced de los mercados -más piratas- y ahora nos salen éstos que teóricamente eran de nuestro bando y después de chupar del bote dicen que de pagar deudas tururú, se piran y nos dejan con toda la tostada y con los huevos de corbata por la que pueda venir. Estamos en manos de piratas, muchos y peligrosos piratas, pero de los del pelo de la canción de Espronceda que van por el ancho mar imponiendo su ley por encima de gobiernos y ejércitos y agarrando los botines que se les antojan. Lo peor es que no vemos en el horizonte quién pueda meterles en cintura.

miércoles, 26 de octubre de 2011

ALGUNAS LEYES ELEMENTALES

Los domingos por la mañana, siempre que me es posible, aprovecho para bajar a mi madre a misa en la capilla de la residencia. En la primera lectura del domingo pasado aparecían una serie de mandatos de Yahveh a su pueblo. Como decía un profesor mío de historia, cuando aparece una prohibición es que lo que se pretendía prohibir existía y se estaba excediendo. Eran cosas del pelo de las siguientes: no explotes a las viudas y a los huéfanos, no te aproveches de los forasteros, compadécete del necesitado, si tomas la capa de alguien como garantía no permitas que llegue a la noche sin ella porque no tendrá con qué abrigarse, no prestes con usura ni cobres intereses abusivos. Terminaba diciendo que si no hacían caso el Señor Dios se iba a enfadar mucho y se iban a enterar de lo que les podía pasar a los que no hiciesen caso.


Lo que a primera vista parecen consejillos de andar por casa, puede que tengan un carga de fondo muy importante. En el proceso de la historia de la humanidad el personal que la ha escrito se ha ido pasando esos mandatos por el arco de triunfo, aún manifestando su condición de creyente en sus religiones correspondientes. Si echamos un vistazo, por ejemplo, al espectáculo de la situación mundial actual nos encontramos que se explota y se abandona a su suerte a los pueblos más débiles y depauperados, que se maltrata y se veja a los inmigrantes aprovechándose de su situación, que se eliminan las ayudas a los más indigentes, que no solo se quita la capa sino se llega a dejar sin vivienda a los que no pueden devover las hipotecas o se deja sin trabajo a multitud de obreros, que la usura ha sustituido a Dios porque es la que rige todo el sistema económico global, o sea, la que pone las reglas de juego en el mundo.


Las consecuencias de estos incumplimientos  las llevamos percibiendo hace tiempo. El sistema se ha descontrolado y se está destruyendo a sí mismo. La especulación va a acabar con la producción, con países enteros y con el planeta, si nos descuidamos. Y es que hay leyes que, aunque no estén escritas, marcan un línea roja que nos avisa del peligro. Pero una vez que se transpasa, no se puede prever qué tipo de consecuencias van a sobrevenir.  Ojo, es probable que muchos de nosotros nos hayamos apuntado, aconsejados por nuestros asesores financieros, al carro de los beneficios especulativos y no estemos libres del contagio de la usura. A todo esto, lo que no suspuso ese pasaje de la Biblia, o simplemente no lo dijo, es que, de entrada, casi siempre pagan justos por pecadores. Así pues, me apunto incondicionalmente a ser un pedacito de material del brazo ejecutor del Señor para que a los que han montado esto también les llegue su hora y no se vayan de rositas.