lunes, 28 de septiembre de 2026

A vueltas con los "fondos buitre"

 


Llevamos un tiempo oyendo  hablar con más frecuencia de los fondos buitre. Está llegando un momento en el que se están dando unos casos tan inhumanos que ya se han disparado todas las alarmas y, de nuevo, es el movimiento ciudadano el que ha tenido que dar otro puñetazo encima de la  mesa para que los partidos y las instituciones no miren para otra parte. La pelea contra estos buitres viene de lejos, ya la egregia alcaldesa de Madrid Ana Botella, digna de su esposo el señor Aznar, les ofreció un suculento pelotazo vendiéndoles una barriada entera con la que 18 años después se han forrado. Hoy estamos pendientes de algunos casos mediáticos en Madrid, con una sonada acampada en la Puerta del Sol, y aquí también en Euskadi con manifestaciones. Es increíble la impunidad con la que actúa esa gentuza, porque al parecer no hay ley ni norma que los pare. En unos momentos en los que el problema de la vivienda es uno de los más graves, incluso en toda Europa, resulta que estos fondos pueden sacar a rastras de sus domicilios a todo el que se les oponga, sin mirar si hay menores, ancianos o personas con alguna discapacidad. Lo más bochornoso es que lo hacen con una orden judicial. Para ellos no hay personas, solo son obstáculos para sus planes y se les elimina sin más ni mandangas. Tienen el dinero suficiente para ponerse el mundo por montera y hacer campar su rapiña sin más contemplaciones.


No entiendo que unos fondos sirvan para montar negocios tan sucios, aunque con el dinero nunca se sabe dónde pueden acabar las cosas. En realidad tienen que ser unas cabezas pensantes y ejecutivas las que preparan y ejecutan unas operaciones inhumanas con el respaldo del dinero de un fondo del que son titulares. O sea, que aunque parezca que son entes anónimos que actúan sin más por propia inercia, son en realidad el escondite en el que esos señores de carne y hueso, pero sin alma ni sentimientos, intentan permanecer ocultos para perpetrar operaciones tan criminales como las que se están dando. Ahora el gobierno quiere hacer los deberes a última hora de prisa y corriendo. Lo curioso es que el resto de grupos y administraciones ya están exigiendo y criticando un texto que aún no ha visto la luz. Esto es como la reunión de ratones de la fábula que, al final de sus charlas y discursos, ninguno se atrevió a poner el cascabel al gato.


Según el diccionario dícese de una persona buitre: oportunista, avara que se aprovecha de la debilidad, la desgracia o la vulnerabilidad de otros en beneficio propio. Sin embargo, el buitre, como animal carroñero, tiene una función benéfica porque limpia de desechos y los recicla como alimento propio. No veo que el buitre sea un oportunista o avaro, detectan los cadáveres y  comparten el festín en bandada. No me gusta que a estas aves tan espectaculares se les cargue el sambenito de ser tan perversas, solo porque resulten algo repugnantes por aquello de ser basureras. Yo, en cambio, los llamaría "fondos lobo". El lobo no avisa, está oculto y prepara la jugada, también en grupo, para atacar al ganado en su propio refugio o a los más débiles en los prados. Se arroja directamente sobre la víctima en el cuello buscando sangrarla y ahogarla, incluso mata más reses de las que necesita para alimentarse. Este modus operandi es más parecido al de esos fondos, tanto por sus tácticas como por sus resultados. No sé quién, al final, nos va a proporcionar mastines con púas en el cuello, como recurso seguro ante sus ataques, pero visto lo visto me quedan pocas esperanzas.