viernes, 2 de diciembre de 2011

"MERCATOCRACIA" ¿ IMPERIALISMO DE NUEVA CUÑA?

Están apareciendo señales de que todo está cambiando, pero no solo demasiado de prisa, como dice la mayor parte de la gente, sino en lo más profundo de las bases de las sociedades actuales. Hemos luchado contra dictaduras hasta dotarnos de regímenes democráticos. A través de la historia han ido fracasando muchos intentos de expansionismo imperialista que han costado guerras. Aún hoy en los países árabes se están deshaciendo de los dictadores que llevan décadas campando a sus anchas. Pero se van vislumbrando otro tipo de dictaduras que no necesitan sacar los tanques a la calle para saltarse las democracias o los derechos ciudadanos y, lo que es más preocupante aún, que no se ciñen a ningún territorio, nación o continente. Son como dioses, invisibles, están en todas partes y su palabra se cumple a rajatabla. Tienen representantes visibles que desde su cumbre transmiten sus órdenes y se encargan de que todo vaya según sus designios. Agencias, mercados, bolsas, deudas...

En menos que canta un gallo nos hemos encontrado que dos países europeos han cambiado de gobierno sin que haya mediado ningún proceso electoral previo. Alguien por encima de los ciudadanos ha puesto a su mando a una serie de señores con el atributo de tecnócratas, porque los políticos no habían hecho los deberes mandados. Su función será ejecutar fría y técnicamente las órdenes que les transmitan sobre lo que es necesario y obligatorio hacer o deshacer, sin miramiento de ningún tipo ya que no tienen que rendir cuentas más que a esas instancias invisibles a las que hay que satisfacer por encima de todo. Si no estamos de acuerdo, se nos hará ver nuestra ignorancia y nuestra falta de miras ante la tremenda responsabilidad que se les ha encomendado. Es por el bien de todos aunque no estemos preparados, ya que solamente vemos lo que nos toca de cerca. Así que ya podemos votar a quien sea, protestar, hacer manifestaciones, montar barrilas en las redes sociales... Estos dioses supremos decretan que se comen a un país o dejan morir de hambre un continente entero y lo ejecutan sin que les tiemble el pulso lo más mínimo. Hemos vuelto al despotismo ilustrado más despiadado y cruel.

La indignación ante esta situación indecente sube de grado cuando uno se entera que esos mismos señores del dinero y de la "mercatocracia" son los que dictaminan si bajan o suben las primas de riesgo (o las primadas que nos arriesgamos a pagar), imponen los tipos a pagar por las subastas de las letras de los tesoros nacionales o deciden si lo que mejor les va es que se perpetue la situación de crisis o si nos conceden un respirito para que nos animemos de nuevo y vuelta a empezar... No estamos preparados, ni los ciudadanos ni lo políticos, para dar respuestas a este imperialismo anónimo que nos maneja como marionetas. Los métodos de lucha contra las otras dictaduras no tienen nada qué ver y menos qué hacer ahora. Se admiten ideas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

NO HAN CAMBIADO EL PASO

Al rebufo del comentario anterior quiero reflejar en éste algunas observaciones que estoy haciendo en la presente campaña electoral. He encontrado unas tiras pegadas en los carteles publicitarios del PSOE, al menos aquí en Barakaldo, con los colores de la bandera española y con la palabra fascistas adornada con la cruz gamada. Lo primero que me saltó a la vista es que la pegatina estaba encima de la cara de Marina, candidato por Bizkaia, al que ETA puso una bomba en el coche que lo dejó desguazado y estuvo a punto de liquidarle. Supongo, por ser benévolo, que los descerebrados que las han ideado y que las han pegado no han visto a ningún fascista si no ha sido en alguna película. Mucho menos los habrán tenido que aguantar en la vida diaria como profesores, vecinos o policías. Por eso no saben encontrar la igualdad entre las prácticas fascistas y las de sus antiguos compañeros de armas, esto es, quitar de en  medio al que no es como yo o se atreve a pensar distinto que yo. Por otra parte, quizás nos estén dando a entender que la bandera española es para ellos la bandera del fascismo, con lo que estarían llamando también fascistas a todos los españoles que han sufrido las consecuencias del franquismo, por ejemplo.

Lo segundo que he ido observando es que el PNV tampoco se ha librado de las consabidas pegatinas, pero esta vez el calificativo era morroi. Para los que se mueven en su mundo ponerles de adorno la bandera española supone un ultraje sin calificativo y más si se les descalifica por estar al servicio de España. Yo veo detrás de esto la rancia trifulca entre que si eres español no eres vasco y cosas similares. Este tema ya huele pero por lo que se ve aún sigue vigente. Claro que esta teoría queda rubricada con el acalorado discurso del señor Antigüedad, candidato por Bizkaia de Amaiur, en el acto multitudinario de Anoeta. En medio del clamor de los asistentes calificó al gobierno vasco actual de ocupa, por lo que había que lanzarse a la conquista de Ajuria Enea. No contento con esto, arremetió contra el parlamento vasco al que calificó de transgénico. Dejando a un lado lo impresentable de este discurso y haciendo una exégesis elemental de lo dicho por este señor, se puede deducir que los actuales miembros del gobierno vasco ni son vascos ni se interesan por los vascos. En lo que se refiere al parlamento me figuro que quiere decir que hay parlamentarios que no son vascos, quizás votados por no vascos, que, como cuerpos extraños que son, desvirtúan la identidad y el valor del mismo haciéndolo así inaceptable, por lo que habría que someterle a una rigurosa purga.

Un tercer asunto me ha llamado la atención. De repente, sin que se hayan dado nuevos pasos se comienza a escuchar que tienen que cambiar la doctrina Parot, que tienen que dar la condicional a los presos enfermos, que tiene que traer a los presos a Euskadi... Se exige y ya porque lo quieren así. Está claro que mucho de lo que han dicho referente a los presos puede ser razonable y sería conveniente e importante que se llegue a acuerdos sobre esos temas. Lo que me parece improcedente es que se siga con el sistema de exigir e imponer. Por eso el título de este comentario quiere certificar que no han cambiado ni un ápice el paso ni la manera de hacer política, ni su comportamiento social. Solamente ha variado que antes eran ilegales y ahora no,  por lo que ya pueden decir lo que piensan alto y claro, lo cual está muy bien, pero también se creen que eso les da pie para descalificar, exigir, imponer sin más razón que porque las cosas son como ellos dicen y punto. Ciertamente nos queda mucho que andar y que aguantar.

jueves, 10 de noviembre de 2011

MUCHO QUE RECORDAR, MUCHO QUE ESPERAR

Ayer María y yo asistimos al encuentro POR organizado por Gabilondo en el Campos. Nos pareció que los temas estuvieron muy bien planteados y que sobre la mesa se dejaron una serie de cuestiones, que, según él, habría que ir cocinando a largo plazo. Cualquier solución rápida o inmediatista viene a ser una herida cerrada en falso que no tardaría en supurar. Creo de todos modos que hablar de convivencia entre los vascos es hacer ciencia ficción y no sólo por el problema concreto de la violencia de ETA, sino por una cuestión histórica que casi me atrevería a considerar genética. Lo de un pueblo vasco único que necesita su independencia para conseguir su identidad, es una de ovejitas y de verdes praderas que soñó un visionario idealista y romántico y que con el tiempo se ha convertido en doctrina de fe para algunos y en un cáncer a extirpar para otros.

Los vascos hemos coexistido a lo largo de la historia, pero a esa coexistencia le falta mucho para considerarla como una convivencia en el sentido estricto de la palabra. Nos hemos mirado, y nos seguimos mirando, entre nosotros  de reojo.  Esto lo vemos reflejado en múltiples detalles de la vida diaria y, sin ir más lejos, tenemos el ejemplo de las diputaciones que van cada una a su bola, reparten codazos entre sí a diestro y siniestro y no tragan que el gobierno les diga nada. Otro ejemplo es de el de las cajas vascas, que no deja en buen lugar el sentido de pueblo único que tenemos: de fusionarse en una sola ni hablar, coexisten en una Kutxa Bank porque no les queda otra con la que está cayendo, pero cada una es dueña y señora de su territorio y que ni se lo toquen. Imaginemos que se da el referendum sobre la independencia y, como es de esperar, en cada territorio saldrían resultados distintos, no quiero ni pensar la que se podría montar si, por ejemplo, se intenta imponer a Alava la independencia por los votos de los otros dos.

Pero creo que hay otro tema más profundo. Los vascos hemos sobrevivido a grandes y sangrientas fracturas sociales a largo de la historia y los vascos de hoy estamos condenados a gestionar esa herencia en cuyo contexto está la fractura de ETA. No podemos perder en el olvido las sangrientas reyertas y el encono con que asolaron pueblos enteros las luchas banderizas. Luego esas mismas tropas eran las usadas por los reyes de Castilla de atacar al reino de Navarra, qué hacía si no Iñigo de Loyola en la toma de Pamplona. Las guerras carlistas fueron otro momento de enfrentamiento fraticida y para muestra el asedio a Bilbao. Ha resultado muy fácil para las úlitimas generaciones echar la culpa de todos nuestros males a Franco, pero quizás haya que hacer memoria de cuántos vascos estuvieron en su bando y no solo pienso en las familias de tronío Areilza, Ayala, Careaga... Las redadas y las depuraciones no las hicieron solo los que vinieron de fuera sino también los propios vascos del bando vencedor. Aquí no entraron los moros, con las tropas requetés de los navarros de Mola tuvimos bastante. También podemos recordar que hubo un número considerable de vascos en la Falange, sin ir más lejos el autor de su himno, que en el período de la dictadura actuaron como auténticos déspotas.

ETA se fraguó en este horno de venganzas y odios y absolutizó hasta la obcecación la independencia. Por eso, a pesar de que nos quiseron convencer de que su causa era noble y justa, no hicieron más que ahondar en la fractura y añadir más sangre al cuadro. Lo que empezó contra Franco y los suyos no pudo parar posteriormente con los logros de la transición porque su fragua estaba aún muy caliente y porque, a golpe de clandestinidad,  se habían roto muchos puentes con la realidad social. Ahora, tras una larga lucha porque triunfe la razón sobre la fuerza bruta, estamos asistiendo a los últimos rescoldos de esa fragua, que son parte de los rescoldos de la guerra civil y del franquismo. Claro que no cabe echar una capa de tierra encima como quien cierra los ojos para creer que lo que no se ve ya no existe, porque en esos rescoldos aún se pueden asar sardinas y nos pueden sacar unas buenas ampollas.

De todos modos, creo que saldremos de ésta, pero no para llegar a una convivencia fruto de la reconcialiación o así. Me conformo con que se restaure la coexitencia. Los vascos vamos a seguir tirándonos los trastos a la cabeza con la menor disculpa, seguirá habiendo un plus de visceralidad en los planteamientos políticos y sociales, las rivalidades territoriales no van a desaparecer... Lo único positivo es que entre esos trastos parece que ya no va a haber balas, ni bombas, ni amenazas de muerte, ni exilios. Nuestra tarea será entonces intentar no transmitir a las nuevas generaciones la misma herencia que nos está tocando digerir a nosotros y, a partir de ahí, podremos marcar un horizonte de convivencia que se me antoja un tanto lejano.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

UNA DE PIRATAS

En la antigüedad eran famosos los barcos de guerra del imperio griego por su poderío naval, pero sobre todo por una arma terrible: el fuego griego. Aquellas naves estaban dotadas de una especie de catapultas que lanzaban unas bolas ardiendo. Estas bolas tenían algún componente, que ahora no recuerdo cuál era, que hacía casi imposible apagarlo cuando caía en el barco contrario, lo que significaba que al poco tiempo podía estar ardiendo por los cuatro costados. Algo así se me antoja que ha hecho en estos momentos el almirante Papandreu. Nos ha lanzado unas cuantas bombas de ese tipo a España, Portugal, Italia, Irlanda y a ver quién va a ser el guapo que apague ese fuego. Lo más preocupante es que no solamente van a arder esos barcos sino que puede poner en peligro la flota entera de los países euro, o si no a ver quién explica lo de las bolsas.


Esto de los gobiernos griegos ha sido una de piratas. De entrada entraron en el euro con engaño porque presentaron cuentas falsas, luego se beneficiaron de su pertenecia al club y han seguido mintiendo como bellacos. Cuando han venido mal dadas y han tenido que pedir sopitas, el club les ha puesto unas condiciones nada agradables, incluso peores de las que hemos tenido que aguantar nosotros. Lógicamente el personal normalito de la calle ve que le quitan todo, se cabrea muchísimo y echan la culpa al que pone las condiciones, que es el que antes ha pagado y el que ahora le ha perdonado la mitad de la deuda, que no está mal. Ahora el muy listo y hábil presidente apela a la democracia y, como ve la que le viene encima, nos sale con lo de que el pueblo es el que tiene la palabra porque esta es una situación muy grave. Sinceramente, si yo fuera ciudadano griego hoy votaría que los de Europa se metan el euro por salva sea la parte.



Después de esto uno ya no sabe cómo cubrirse la cabeza para que no le lluevan más golpes. Unos piratas montan unos desfalcos munidales, unos especuladores, piratas también, terminan por descontrolar el sistema económico y se zampan la economía de países enteros, unos gobernantes que no saben qué hacer con ese caos económico y quedan a merced de los mercados -más piratas- y ahora nos salen éstos que teóricamente eran de nuestro bando y después de chupar del bote dicen que de pagar deudas tururú, se piran y nos dejan con toda la tostada y con los huevos de corbata por la que pueda venir. Estamos en manos de piratas, muchos y peligrosos piratas, pero de los del pelo de la canción de Espronceda que van por el ancho mar imponiendo su ley por encima de gobiernos y ejércitos y agarrando los botines que se les antojan. Lo peor es que no vemos en el horizonte quién pueda meterles en cintura.

miércoles, 26 de octubre de 2011

ALGUNAS LEYES ELEMENTALES

Los domingos por la mañana, siempre que me es posible, aprovecho para bajar a mi madre a misa en la capilla de la residencia. En la primera lectura del domingo pasado aparecían una serie de mandatos de Yahveh a su pueblo. Como decía un profesor mío de historia, cuando aparece una prohibición es que lo que se pretendía prohibir existía y se estaba excediendo. Eran cosas del pelo de las siguientes: no explotes a las viudas y a los huéfanos, no te aproveches de los forasteros, compadécete del necesitado, si tomas la capa de alguien como garantía no permitas que llegue a la noche sin ella porque no tendrá con qué abrigarse, no prestes con usura ni cobres intereses abusivos. Terminaba diciendo que si no hacían caso el Señor Dios se iba a enfadar mucho y se iban a enterar de lo que les podía pasar a los que no hiciesen caso.


Lo que a primera vista parecen consejillos de andar por casa, puede que tengan un carga de fondo muy importante. En el proceso de la historia de la humanidad el personal que la ha escrito se ha ido pasando esos mandatos por el arco de triunfo, aún manifestando su condición de creyente en sus religiones correspondientes. Si echamos un vistazo, por ejemplo, al espectáculo de la situación mundial actual nos encontramos que se explota y se abandona a su suerte a los pueblos más débiles y depauperados, que se maltrata y se veja a los inmigrantes aprovechándose de su situación, que se eliminan las ayudas a los más indigentes, que no solo se quita la capa sino se llega a dejar sin vivienda a los que no pueden devover las hipotecas o se deja sin trabajo a multitud de obreros, que la usura ha sustituido a Dios porque es la que rige todo el sistema económico global, o sea, la que pone las reglas de juego en el mundo.


Las consecuencias de estos incumplimientos  las llevamos percibiendo hace tiempo. El sistema se ha descontrolado y se está destruyendo a sí mismo. La especulación va a acabar con la producción, con países enteros y con el planeta, si nos descuidamos. Y es que hay leyes que, aunque no estén escritas, marcan un línea roja que nos avisa del peligro. Pero una vez que se transpasa, no se puede prever qué tipo de consecuencias van a sobrevenir.  Ojo, es probable que muchos de nosotros nos hayamos apuntado, aconsejados por nuestros asesores financieros, al carro de los beneficios especulativos y no estemos libres del contagio de la usura. A todo esto, lo que no suspuso ese pasaje de la Biblia, o simplemente no lo dijo, es que, de entrada, casi siempre pagan justos por pecadores. Así pues, me apunto incondicionalmente a ser un pedacito de material del brazo ejecutor del Señor para que a los que han montado esto también les llegue su hora y no se vayan de rositas.

miércoles, 19 de octubre de 2011

CUESTA ABAJO

Esta mañana he estado repasando algunas listas de alumnos del PCPI y, en un momento dado, se me ha quedado la mirada paralizada sobre los datos de un alumno. Uno de tantos y tantos Jonatan que pululan en las listas de servicios sociales, policías, fiscalías... Este era N. Ya casi va a cumplir los 19 años y aparece en la lista de este curso. He hablado con el tutor y me ha soltado de entrada que tiene ya un hijo. Lo que sí sabía yo era que había estado en algún centro de reforma y que si ahora está en libertad vigilada, no le queda más remedio que o trabajar o estudiar, mejor dicho, figurar matriculado en algún centro por decreto de juez. Dado su curriculum académico, lógicamente, no le da para más que inscribirse en un PCPI.

Conocí a N cuando iba acumplir los 14 años. Estaba matriculado en un colegio de pago porque vivía con sus abuelos maternos, que tenían su guarda mientras su madre terminaba un proceso de desintoxicación por su adición a la heroína. Me llamó una inspectora alarmada porque desde que la madre de N había vuelto del programa el chico no aparecía por el centro. Al parecer la relación entre la madre y los abuelos era un tanto tempestuosa, por lo que ésta reclamó de nuevo la guarda y, lógicamente, en esos momentos no estaba para sufragar un colegio de pago. Lo peor de todo es que el mozo, una vez que salió del control de los abuelos, dijo ancha es Castilla y ni colegio ni instituto ni nada que se le pareciese, calle y calle. La madre se encontró con un adolescente alocado que se le escapaba por todas partes, en vez de un niño hambriento de madre que la esperara con los brazos abiertos.

Tras muchas gestiones conseguí convencerles de que lo mejor para N, que ya había cumplido 14 años, era entrar en el programa complementario de Bolueta dado que allí podría estar más tiempo atendido, incluida la posibilidad de comer en el mismo centro. Aún así, enseguida se alistó a una cuadrilla de Basauri que se dedicaban a fumarse las clases y hacer raterías por el Casco Viejo. Ya desde entonces comenzaron sus escarceos con los municipales. En aquel centro hicieron un buen trabajo con el chaval y consiguieron centrarle un poco, a pesar de algunas  intervenciones de la madre un tanto desacertadas y de la influencia negativa de sus compañías. Les apoyamos desde el programa de absentismo y desde los servicios sociales.

Tanto sus profesores como nosotros esperábamos que en el segundo año del programa se consiguiera consolidar las pequeñas mejoras del curso anterior. Ilusos. El niño dijo que no volvía a ese sitio y no volvió. La madre nos pidió ayuda para que le buscáramos otro y le dijimos que eso era un error craso, pero no hubo manera de convencerla. Llegó incluso a ponerse agresiva, removió Roma con Santiago, dio la paliza en Delegación hasta que le concedieron otro centro. Pero esa victoria en favor de su hijo resultó ser el último empujón hacia una caída cuesta abajo imparable. En ese centro no hizo casi ni acto de presencia y se echó a la calle en plan de comerse el mundo. Se puso hasta las orejas de todo lo que pilló y acabó metiéndose en  trapicheos, palos... hasta que le llegó lo que le habíamos anunciado, el centro de reforma.

Parece que ahora la relación con su compañera le está viniendo bien, porque ha conseguido que se someta a tratamiento de desintoxicación y a control de consumo. Me temo que asiste a clase porque no le queda otra, y puede que esa no sea una motivación suficiente para tomarse en serio su vida y la de su hijo. Y queda por ver el tiempo que pueda durarle la influencia positiva de su compañera. Es increíble lo que puede cambiar la trayectoria de un menor con un par de decisiones mal tomadas, cuando había gente desde dentro y desde fuera de la familia dispuesta a que N pudiera encontrar otras perspectivas más saludables en la vida. Esperemos que se cumpla la cita de la canción de Serrat que tanto me gusta traer a colación en estas ocasiones: "Bienaventurados los que han llegado al fondo del pozo porque solo les queda subir".

lunes, 17 de octubre de 2011

LAS DERROTAS

No se trata de ninguna pelea ni de batallas. Las derrotas es una vieja costumbre que se guarda rigurosamente en el Alfoz de Sta Gadea y en más zonas ganaderas de las Merindades, supongo yo. A mediados o finales de octubre se decreta el pasto libre para el ganado por todos los prados particulares y por los terrenos comunales del municipio. Es obligatorio dejar abiertos los terrenos vallados o tapiados para que vacas y yeguas pasten a sus anchas a cualquier hora y puedan acercarse a todos los abrevaderos y arroyos de la zona. Se trata de aprovechar los últimos pastos que suelen aparecer ante las primeras lluvias de otoño, antes de que lleguen los primeros hielos o nevadas y haya que recoger al ganado en sus cuadras o cobertizos de invierno. Ahí es donde se les va alimentando con el heno recojido al comienzo del verano hasta la entrada de la primavera siguiente.

Este fin de semana pasado hemos estado disfrutando de un verano retrasado en Quintanilla. Un tiempo que para nosotros resulta ser una gozada, pero que, para nuestros vecinos ganaderos, comienza a ser angustioso. Desde luego los prados, como se puede ver en la foto, no es que estén boyantes de hierba verde y lo de las lluvias no parece tocar en este supuesto otoño. Así que nuestras pobres vacas andan como posesas de un lado a otro a ver quién llega primero al poco verde que se les ofrece y, para remate, de los arroyos quedan las piedras y ya ni están húmedas. Las mis pobres más que derrotas se han encontrado con una broma de mal gusto.

Y es que el tiempo se parece en estos momentos a la vida misma y a la historia que nos está tocando vivir. Nada es como se supone que era o que debería ser. El verano no fue verano, el otoño está siendo una sartén, en el sur ha llovido más que en el norte ... Del mismo modo que los bancos estaban para proporcionar dinero y ahora resulta que hay que dárselo, estaban para guardar nuestro ahorros y puede que se nos esfumen. También se nos hizo creer que el euro era la base de nuestro progreso y mira cómo andamos ahora a su cuenta. De toda la vida el estado nos garantizaba unos servicios públicos y unas garantías laborales, sin embargo, ha llegado el momento en que se encarga de darles un plumazo. Así que hay una notable cantidad de personal que andan como nuestras vacas y yeguas en las derrotas de este año: ni agua ni hierba verde, o sea, ni trabajo, ni subsidios, ni vivienda hipotecada... Esas sí que son derrotas de las que hunden y de las que pueden matar. 

miércoles, 5 de octubre de 2011

MONTXO FERRER

Esta semana ha estado Montxo Ferrer en Bilbao. Entre los diversos actos en los que ha participado, ha dado una charla en el colegio de médicos de Bizkaia sobre el deporte que la fundación promociona en Anantapur. Así que tuve la oportunidad de verle y escucharle en vivo y en directo. Tenía suma curiosidad por conocerle y he de confesar que asistí con cierto ánimo de escrutarle para comprobar si de verdad es un líder o si es como esos príncipes, que su único título es "ser hijo de..." Ciertamente quedé impresionado y un tanto celoso porque a la salida María me confesó que se había quedado enamorada de él. De verdad, razones no le faltaban y no porque fuese un figura de revista. Montxo transmite serenidad, convicción, seguridad y visión. No es elocuente, y menos en su castellano mal hablado, pero convence y conquista. Le basta una mirada, una frase certera, una sonrisa ante los problemas más arduos y el tono de su expresión verbal y corporal. En el fondo de lo que transmitía se podía ver y palpar el espíritu de su padre, aunque físicamente recuerde a su madre. Es importante que esté dando nuevos pasos desarrollando y actualizando la herencia que recibió de ellos: sus principios, su experiencia y sus objetivos. Podría haberse dormido en los laureles de la fama adquirida por los resultados exitosos a los que ha llegado la fundación, sin embargo,  ha extendido su presencia a nuevos territorios en los que hay que comenzar desde cero, de manera similar a lo que su padre se encontró al llegar a Anantapur.

El tema de la charla, "El deporte en Anantapur", podría parecer de lo más chocante en un acto que llevaba el cartel de solidario. Estamos acostumbrados a que se nos llame a la solidaridad en las grandes catástrofes, en las hambrunas, en las guerras... El deporte por estos pagos tiene otras connotaciones y puede resultar contradictorio que una ONG venga a hablar de deporte, cuando medio mundo pasa hambre. Sin embargo quedó muy claro tras la exposición de Montxo cómo el deporte puede servir también para ayudar a la integración social de las capas y de las castas más desfavorecidas de la sociedad. Todo niño o adolescente, y si es pobre y marginado más, necesita desarrollar su cuerpo y aprender a comportarse en sociedad y en equipo, por ello el deporte es un aspecto mimado en las escuelas de la fundación. Lo que más me sorprendió, de todos modos, fue descubrir que en aquella zona rural de la India se estaba utilizando el deporte como un recurso más en la lucha contra la discriminación de la mujer. Solamente nos hizo caer en el detalle de que las jóvenes estaban corriendo y jugando en pantalón corto. Nos puede parecer algo normal pero en aquella sociedad no ha debido de ser nada fácil conseguirlo.

Salí sumamente contento del encuentro principalmente porque pude comprobar que en el trabajo de la fundación se cuidan con mimo y con rigor todos los aspectos de la promoción integral de la persona y de la sociedad. También percibí, a través de las respuestas que iba dando Montxo en el turno de preguntas, que en toda actuación lo que la fundación busca es dar posibilidades para que sean los dalits quienes desarrollen sus potencialidades y sean ellos mismos los que busquen las soluciones a sus problemas. Nuestra función se reduce a aportar recursos, aunque por el paternalismo típico de primer mundo tendamos a querer dar cosas hechas o a hacer nosotros lo que ellos no pueden. Y, a propósito de deporte, las iniciativas y la implicación de la Fundación Athletic Club me parecen un puntazo. 

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL PARQUE DE LAS ESTATUAS, como la vida misma

Así llamaron al parque que han hecho delante de nuestra casa. Un parque muy moderno con fuentes, bancos con figuras de todo tipo y juegos infantiles. Como un buen parque que se precie, ve pasar por su piel todo tipo de colectivos, desde los niños a la hora de la merienda hasta los tipos más siniestros a horas intempestivas.  Es curioso, y lógico al fin y al cabo, que, dependiendo de las horas y de la climatología del momento, el paisaje y el paisanaje sean totalmente distintos. Además de las horas de juego, mientras las madres y abuelas charlan y persiguen a los infantes con la merienda en la mano, en los días que el calor aprieta el griterío infantil se desplaza a la zona de las fuentes. Está también la hora de los jubilados que reposan sus paseos sobre todo cuando da el sol y, en los momentos de salida de la residencia cercana, el parque se puebla de sillas de ruedas. No podían faltar los obligados encuentros de los dueños de perros, cuando les llega la hora fatídica a los animalitos y sacan a pasear a sus dueños, que, de paso, hacen tertulia mientras sus mascotas olfatisquean, se arremolinan y... eso.

En medio de este ir y venir yo, será por debilidad profesional, detecto enseguida la presencia de las que suelen llamar tribus urbanas. No las diferencio por su indumentaria o estética, que algunos la tienen, sino por su procedencia y por un interés común que les une, aunque no coincidan a las mismas horas o en los mismos días. Se trata del comercio de lo que no se puede comerciar en los comercios legales y para celebrarlo el fumarse los primeros resultados de la compra. Tiempo atrás me solía encontrar, ironías de la suerte, con los grupitos de absentistas que figuraban de nuestros registros organizando sus escaramuzas. Algunos de ellos que me conocían me saludaban sin cortarse un pelo y, de paso, yo aprovechaba para ir conociendo al resto. Pasó esa generación y me fui encontrando con alumnos y exalumnos del CIP. Poco a poco se fueron formando las cuadrillas de sudamericanos con pinta de arrastrar los huevos al andar y de no dar un palo al agua, pero sí a la birra, mientras sus mamás les visten como pinceles. Ellas con sus habituales atuendos y ademanes hacían correr la totesterona hasta por las farolas. Ultimamente alguna pareja de los habituales  ha aparecido con bebé.

Otro colectivo curioso que ya no se  prodiga por este parque es el de los marroquís que están en centros o pisos protegidos por ser menores sin acompañamiento. Parece que se van formalizando y se dedican a otras cosas. De éstos han quedado un par de elementos que se dedican a ligar rubias  a base de facilitarles costo. También frecuentan el parque otro tipo de visitantes que son las que más me llegan al alma. De vez en cuando se dejan caer con sus cochecitos de bebés algunas madres adolescentes que hace bien poco estaban en las cuadrillas anteriores. Algunas se sienten orgullosas de enseñarme a su criatura y uno tiene que tragar saliba ante su inconsciencia. Le hago una carantoña al retoño  e inmediatamente desvío la conversación para interesarme por la madre, su ánimo, su salud, sus perspectivas... Por muchos ánimos que se les quiera dar uno se aleja con el estómago encogido y el corazón del revés. A propósito de madres, hay otro colectivo de éstas entradas o a punto de entrar en la treintena que se juntan al caer de la tarde y, si el tiempo es benévolo, pueden estar hasta las mil y monas. Hablan, gritan, gesticulan, como si estuvieran en el plató de uno de esos programas tan de moda dedicados a escupirse lindezas, y, a la vez, fuman costo a todo pasto. A veces las oleadas llegan hasta nuestra ventana. Lo sorprendente es que traen a sus criaturas y las tienen merodeando entre ellas pero nadie las hace el mínimo caso. Está claro lo que están aprendiendo, además de que posiblemente esas noches las criaturitas se duerman de maravilla por el colocón que tienen que llevar encima como inconscientes fumadoras pasivas.

Desde hace poco he detectado otros dos colectivos algo más siniestros que los arriba descritos. El primero se trata de tres parejitas como de veiteañeros aparentemente tranquilas que pasan un rato en el parque departiendo amablemente entre ellos. Da la casualidad de que a tres los conozco desde que estaban en el instituto dando guerra y haciendo negocios poco recomendables. Alguno de ellos luego ni siquiera aguantó en el CIP. Una de las chicas, que en el CIP iba muy bien,  una vez que se lio con su actual novio ... Ahí donde se les ve, se están repartiendo el trabajo y el negocio. Los últimos que me han llamado la atención han sido unos mozalbetes rumanos que marmajean bajito en su idioma -como si les entendiéramos- y reparten de reojo miradas torvas a todo lo que se mueve alrededor como quien desconfía hasta de su propia sombra. Aparecen cada dos o tres días y los sábados por la tarde. A saber qué se traen entre manos, además del costo. En fin por si fuera poco todo lo descrito, aparecen de cuando en vez ruidosas bandadas de chiquillería que celebran vaya usted a saber qué sembrando el cesped de cajas y restos de pizzas, llenando las fuentes de botellas de plástico y dejando a su paso todo hecho un asco entre pintadas, papeleras arrancadas, farolas rotas y otros restos innombrables.

Así es el parque con el que convivo, como la vida misma de este pueblo. Entre las plantas y los árboles bien cuidados están empezando a germinar nuevos brotes de zarzas que ahora pueden ser imperceptibles, pero que se harán notar cuando ya sea muy difícil controlarlos. Y es que en este pueblo nuestro los problemas de fracasos, de desestructuraciones o de marginalidad están envueltos en la normalidad del día a día. Les separa de la mayoría un ligera pátina que no se percibe a primera vista pero que es impenetrable y muy difícil de romper. Por eso, cada día que paso por él no puedo evitar el escrutar a esas tribus y me siento más impotente que nunca, porque soy consciente de que ya me queda menos por hacer. Solo me resta, como he dicho en otras ocasiones, la función del notario, levantar acta de lo que veo e intuyo detrás, o la del profeta, advirtiendo de lo que puede venir encima, aunque sospeche que lo suyo va a ser predicar en el desierto.

viernes, 26 de agosto de 2011

JMJ ¿y ahora qué?

Ya ha pasado la marea juvenil por Madrid y por el resto de las diócesis españolas que han ido acogiendo a los participantes extranjeros. Todo ha sido multitudinario, solemne, emocionate... todo un derroche de fasto eclesial y, claro está, de gasto. No me importa el número de participantes, por mí como si fueran dos millones, lo que me importa de verdad es la pregunta que me he hecho en el título. Todo esto ¿para qué ha servido? Porque una cosa son los discursos oficiales y otra muy distinta los objetivos que se proponen aquellos que manejan los hilos de este tipo de movidas. Lo que no nos pueden vender es que se hacen estas jornadas mundiales para acercar el mensaje de Jesús a los jóvenes o viceversa, porque me parto de risa. El mensaje de su santidad y de la jerarquía española ha sido claro y diáfano: misa, confesión, comunión, normas morales, fidelidad a las directrices de la Iglesia. En esto consiste ser testigo y ser nuevos portadores del evangelio en nuestro mundo que está necesitado de Dios y así de mal le va. Solamente se ha tratado de agrupar a estos jóvenes, de cuya buena voluntad no dudaré nunca, para hacer una manifestación de fuerza, como la del famoso cardenal "estos son mis poderes". Poderes para seguir instaurando un catolicismo vertical y dogmático por encima de todo rastro de ecumenismo o de diálogo con la nueva sociedad globalizada y, de paso,  para que la jerarquía española siga teniendo peso y capacidad de decisión en la sociedad y en la política...

Estos mensajes no pueden ser captados por el hombre del siglo XXI y no digamos por los jóvenes que viven a años luz de las coordenadas decimonónicas en las que están encuadrados. No deja de ser sumamente chocante contemplar a una pléyade de mochileros que han estado pasando noches en esterillas aclamando a un líder engalanado en oro y acompañado de un séquito de la misma guisa. Una Iglesia que imparte doctrina desde semejante púlpito sin haber antes escuchado a los jóvenes, no puede decirles nada. Es fácil movilizar a la juventud con consignas, con eventos que contagian entusiasmo, con emociones fuertes de sentirse parte de una gran masa, con viajes, con encuentros entre iguales... Pero una vez que pasan ¿podemos decir que les han servido para profundizar en su fe, en su experiencia de Dios, que les han aportado un algo más que guíe su vida, que van a ser más capaces de asumir compromisos...? ¿Quién se va a creer que este tipo de eventos van a suponer una mejora o un arraigo de la pastoral juvenil en las parroquias o asociaciones que han sido el soporte de esta movilización? 

Creo que todo esta movilización ha sido un descomunal fraude, sobre todo, para aquellos jóvenes que han acudido de buena fe a las jornadas, porque a los que hayan venido, que siempre los hay, para aprovechar la ocasión de hacer turismo gratis les habrá importado un bledo. De alguna manera también lo ha sido para los agentes pastorales que se han pringado organizando todo el tinglado, desde los que se han dedicado a captar prosélitos hasta los que han tenido que preparar la infraestructura. El hecho de que los "kikos" hayan organizado a renglón seguido una jornada de aclamación a monseñor Rouco no hace más que abalar lo que estoy diciendo. Este maquiavélico personaje, que así lo he considerado desde que le conocí de profesor en Salamanca, es el que más renta ha sacado de todo esto. Se ha erigido en dueño y señor de la Iglesia española y habrá ganado una buena partida de puntos en el escalafón cardenalicio del Vaticano. Zelako desastrie!!