jueves, 14 de mayo de 2026

¿Qué pasa en Madrid?

 


Las grandes figuras de la capital del reino que pretende convertirse en el reino entero, andan al garete. Lógicamente, los fracasos de gente así, como siempre y sin duda, son de otros que les están acechando para derrotarlos. En la entrada anterior di cuenta del estrafalario viaje que la presidenta madrileña se montó sin un objetivo claro y sin encomendarse ni a Dios, ni al diablo ni, mucho menos, al gobierno o a la casa real. No sabemos por qué suspende su estancia, aquejada por el abandono de las autoridades españolas en un país tan peligroso con tantos asesinatos y secuestros. Pues es una pena que no lo hubiese tenido en cuenta antes de ir. Una vez más, antes de reconocer sus propios fallos acude a la técnica del victimismo, con la que se cargó a Casado, cuando éste descubrió los chanchullos de su hermano con ella. No contenta con semejante movida, en vez de plegar velas o pedir disculpas, ha seguido arremetiendo en el parlamento madrileño contra todo el mundo sin inmutarse y negando las evidencias de lo sucedido. Lógicamente, según declaró, había sido Sánchez el que le había boicoteado el viaje, quién si no... Hace falta valor, cara dura y desvergüenza. Ésta también nos sigue llamando idiotas y deja pálido a su presidente en este asunto.


El otro magnate, no de la política sino de los dineros, pues dirige con mano de hierro dos de las empresas más importantes del país, ACS y el Real Madrid, ha comparecido en una  estrafalaria rueda de prensa totalmente desatado: le han robado dos ligas, no ha dejado periodista con cabeza, las periodistas no tienen idea de fútbol... y así un rosario de despropósitos ¿Qué necesidad tenía de montar un espectáculo tan deplorable como éste? Claro, ha montado un colectivo, no un equipo, de multimillonarios que ha acabado convirtiéndose en un corral con muchos gallos y pocas gallinas. Le han fallado dos entrenadores seguidos, que no han sido capaces de poner en su sitio a semejante recua, que hace que juega. Ha perdido partidos  de la Champion y los cara a cara con el Barça y, entre tanto, algunas de sus joyas futbolísticas se lían a mamporros en el vestuario. O sea chico, has fracasado, te has hundido con todo el equipo. Reconócelo, pide disculpas, cambia el rollo y arréglalo, en vez de escupir en público y presentarte como víctima de no sé qué confabulación. Hay que ver qué cosas pasan a los vip de Madrid, pobrecitos, cómo los maltratan...