sábado, 6 de julio de 2019

La posada de los abrazos

Hay momentos que le permiten a uno encontrarse con un tipo especial de personas que ,  además de ser un privilegio conocerlas, te llenan de vida, te ayudan a encontrar otro enfoque a tu día a día, hacen que encuentres algún sentido a los desastres de este mundo y ayudan a recuperar un poco la fe en la raza humana.
En el ayuntamiento
Esta vez la suerte no vino sola. María y yo nos empeñamos en conocer por dentro un proyecto que desde hace años conocí, cuando le entregaron el premio de Bilbao Solidario. Han pasado muchos años de aquello y el proyecto ha cambiado de sede, de recursos y de gente, pero el espíritu y sus objetivos siguen en su interior y se desarrollan con nuevas  iniciativas.


La posada de los abrazos, no es una posada al uso habitual del término. Ese nombre simboliza que se trata de un ámbito donde se da posada, cobijo o, simplemente atención a personas en situación de vulnerabilidad. Al tiempo se les ofrece ayudas y programas que refuercen su recuperación. Preferentemente recoge a mujeres, con hijos o no, que se encuentran en el aire por no dar el perfil que se exige en los diversos recursos de la administración o de las iniciativas sociales, privadas o religiosas. Para ello cuentan con algunos pisos y mucho trabajo para llevar a cabo el seguimiento y la atención personalizada de las residentes. Al tiempo también se acercan otras mujeres, que aunque no están en los pisos, participan en los programas y actividades que desarrollan, abiertos a la gente del barrio  

Premio Emakunde
Llevan el proyecto cuatro mujeres, acompañadas de voluntariado y de un grupo de apoyo. Lo que mejor recuerdo del coloquio que mantuvimos, más que los datos o las estadísticas, fue las sensaciones que nos transmitieron. Ellas se mueven en esa fina línea entre la militancia y la profesionalidad. No tienen convenios ni contratos estables. Por otra parte, prefieren sentirse con la libertad de desarrollar su proyecto sin que nadie les obligue a cambiarlo, aunque esto suponga una inestabilidad económica. Sobreviven a base de subvenciones y de las aportaciones económicas de socios. A pesar de dar la impresión de que en una situación así se tiene que vivir  en vilo permanente, nos encontramos con unas personas que irradiaban serenidad, calma y una atención exquisita. Así pueden asegurar que su atención a las mujeres acogidas está basada en el respeto, en la calma, sin meter prisa ni agobiar con plazos, en el cuidado y en el acompañamiento. Todo ello envuelto en una perspectiva de género fuera de serie.

Lo dicho, chapeau por ese proyecto y por esas cuatro educadoras como la copa de un pino, que a uno le hacen sentirse orgulloso de haber compartido oficio con ellas. Esta es una de esas iniciativas que no tendrían que desparecer nunca, porque, aunque son pequeñas células, irradian y crean vida que es lo que se necesita. En mi paseo del jueves estuvimos conociendo la zona de la Kobata en la sierra Salvada. Nos encontramos con ese resto de tronco de haya que aún tiene vida después de su desastre. Hoy se la quiero dedicar como símbolo de que puede que recojan desastres o destrozos, pero seguro que su calor les ayuda a sacar la vida que llevan dentro, aunque la sociedad o la historia se la haya aplastado.


domingo, 2 de junio de 2019

La llamada del ancestro

Hoy he vuelto al monte. Ante la celebración bocinera que rememora la llamada a Juntas en el Ganekogorta, el monte bocinero de nuestra zona, Orencio y yo nos hemos puesto en marcha. Al final veo que la forma la mantengo y que con un poco de prudencia he podido salvaguardar la integridad de mi cadera, incluso bajando a campo través. Así que hemos podido disfrutar de una mañana preciosa de monte. Hasta le viento ha dejado de soplar en un momento dado, dejando la calma para el acto en la cumbre y para el descenso.

Según nos íbamos acercando a la cumbre ya comenzaba a formarse en grupos una considerable  cantidad de gente. Llamaba la atención que había un gran número de sonadores de cuerno ensayando o intentando sacar algo de sonido a esos instrumentos tan toscos y elementales. En ese ambiente de bromas nos hemos puesto a dar buena cuenta de nuestras viandas, mientras el aforo de las campas de la cumbre seguía aumentando. 

Cuando ha llegado la representación oficial nos hemos ido arremolinado alrededor del pirulo que marca la cima. Por allí aparecían unos danzaris  y un par de txistularis. Se oía que estaban haciendo pruebas de sonido con un pequeño amplificador y en un momento se marcó un corro amplio en el que se situaron en un lugar preferente los representantes del grupo de montaña organizador y los representantes de las Juntas de Bizkaia. 

Subidos en el pirulo para que se les viera bien, dos bersolaris -chico y chica- nos hicieron unos versos muy aplaudidos para dar comienzo al acto. Tras un precioso aurresku de honor  sobre la hierba, también con chico y chica, el juntero nos hizo un pequeño discurso. Luego el grupo organizador entregó un cuerno descomunal al grupo que organizará la fiesta el próximo año, que toca en el Gorbea. Entonces el hombre que lo recibió lo llevó a la boca y lo hizo sonar con todas sus fuerzas. Inmediatamente  comenzaron a sonar un grupo de cuernos que estaban bien preparados. Poco a poco se fueron añadiendo otros cuernos de entre el público hasta que se ha ido creando un ambiente sonoro muy envolvente, que invitaba a no moverse de allí.

Luego debía haber un festejo en el Pagasarri, pero nosotros nos hemos lanzado campa abajo, mientras seguíamos escuchando las bocinas a lo lejos. No sé que tendrá esto de las bocinas de histórico o de cuento, pero me ha recorrido por dentro una gran emoción al sentirme envuelto en ese sonido tan evocador y rodeado de un gentío que lo vivía como propio. Igual es que los vascos somos así, que cualquier dato, recuerdo, piedra o evento que nos traiga a la memoria nuestros ancestros, nos toca una fibra muy íntima que nos hace vibrar.

domingo, 28 de abril de 2019

GERNIKA

El viernes 26 de abril se celebró en Gernika el acto conmemorativo del aniversario del bombardeo de la villa en 1937 durante la guerra civil española. A estos actos suelen asistir representantes de las instituciones vascas, de la comisión europea, de asociaciones por  la memoria histórica, representantes de Alemania y Japón, vecinos y supervivientes de la masacre acompañados de sus familiares. Todos los años en esta fecha a la misma hora vuelven a ulular las mismas sirenas que en aquel infausto día avisaron a la población de la llegada de la aviación alemana.  Dentro de los diversos actos se hace una ofrenda floral en el cementerio que suele resultar muy emotiva. Cada institución o entidad van aportando su corona de flores, además de los responsos y de los discursos de rigor.


Mi hija tuvo la oportunidad de asistir a ese acto. Ella da clases en un conservatorio de Gernika, al que se le había encargado la parte musical de la ceremonia. En dicho acto floral vio a un hombre mayor del que no entendió el nombre. Le explicaron que el señor era el hijo del comandante nazi que planeó el ataque de la aviación sobre la población civil. Quedó sumamente impresionada porque el hombre iba llorando a lágrima viva como quien pide perdón por tanto dolor. También le llamó la atención que participara un delegado del gobierno alemán, como símbolo de reconciliación. A la vez vi en la ETB a otro alemán hijo de uno de los pilotos que arrojaron bombas sobre la villa que iba a sobrevolar Berlín con una imagen del cielo de Gernika.


Y yo me digo ¿dónde están los herederos o colaboradores de Franco o de Mola que fue quien dio la orden? ¿Esos no tendrían también que pedir perdón? ¿Por qué solamente se hacen presentes las instituciones vascas y no hace acto de presencia alguna representación del gobierno español? A todo esto, lo de Gernika fue solamente la punta del iceberg. La aviación italiana también colaboró con los alemanes en masacres como la de Durango, Amorebieta o las Encartaciones. En realidad los colaboradores del generalísimo frieron desde el aire a todo el mapa del País Vasco. Pero en este país el reconocer las atrocidades cometidas, el pedir perdón o simplemente promocionar la reconciliación no entran dentro de la genética ibérica. Para más desvergüenza ahora nos salen a flote, y con aires de ganar, los herederos ideológicos de los que nos arrasaron. Vivir para ver.

jueves, 28 de marzo de 2019

Una más

Esta mañana he hecho algo que puede parecer en sí mismo un acto intrascendente, como darte de alta en la piscina o pagar la comunidad de vecinos, pero para mí ha sido un antes y un después. Me he hecho socio de un centro de jubilados. En efecto, soy un señor más que jubilado luego no tiene nada de extraño. Pues sí, para mí ha supuesto, en primer lugar, deconstruír el concepto o idea que tenía de estos centros: los sitios a los que se iba a echar la partida, tomar un vino o apuntarse a una excursión y poco más. 

Mira por dónde hace una semana una amiga nuestra nos invitó a participar en una salida de senderismo organizada por el centro de Beurko. Ya conocía el trayecto, pero me gustó mucho hacerlo de una forma distinta y participando del humor y la vitalidad del grupo. Así que, a raíz de esa experiencia, he visto visto que además puede haber otras actividades interesantes y también la oportunidad de establecer nuevas relaciones. De todos modos me he dicho a mí mismo: "¿se puede saber que hace un tipo como tú metido en diversos berengenales sociales, en un sitio como éste en el que puede que seas de los más jóvenes?" Me está costando contestarme la pregunta. Por una parte, no estoy acostumbrado a convivir con gente mayor que yo. Mi inclinación de siempre ha sido de preocuparme por la gente joven, incluso cometo la osadía de considerar a la mayoría de mi generación unos carrozas mentales. Quizás tenga que dejar de ser tan osado e ir preparando el camino para cuando el cuerpo ya no me dé para más.

En un estudio que hemos hecho para Goiztiri aparecieron dos temas que van a ser urgentes de atender de cara al futuro. Uno de ellos es el de la soledad de personas mayores con incapacidades, problemas de movilidad o económicos. En dicho estudio hemos constatado que las estadísticas de población de Barakaldo nos señalan que es preocupante la cantidad de personas mayores que viven solas o en pareja. No hace falta ser un gran estadista para darse cuenta de que las familias han disminuido bruscamente en número de hijos. Por si esto fuera poco, las nuevas condiciones laborales y la crisis, aún por cerrar, han obligado a tener trabajos esclavistas o a exigir disponibilidad para ir de acá para allá o a irse fuera sin más. Todos estos factores son agravantes serios para el tema de la atención a las personas solitarias por parte de la familia. 

O sea, que aquí también se puede abrir  un campo de acción voluntaria desde estos centros, además de ampliar las actividades de ocio y convivencia. Se trataría de cambiar el chip, pero no la actitud vital. Ah, se me olvidaba: María me ha tenido que dar un empujoncito.

jueves, 28 de febrero de 2019

Silencio...sí, por favor

El fin de semana pasado pudimos volver a nuestra casa de Quintanilla. Habíamos tenido una avería en la estufa del txoko, donde solemos estar los fines de semana, y, por fin, hemos comprobado que funciona perfectamente. Ha sido también una suerte poder disfrutar de unas tardes de este febrero truncado, donde el buen tiempo puede acabar siendo malo, con temperaturas suaves que invitaban a dejarse invadir por el tibio ambiente. Fue una de esas veces que, al entrar por primera vez en la casa, apetece salir a comer en el exterior porque las paredes conservan demasiado bien el frío de lo que fue un invierno pasajero.

Una de las tardes optamos por pasear en una zona de pastos que en esta época están vacíos, porque aún no han soltado el ganado al monte. Además de un atardecer precioso, pudimos disfrutar de un silencio sobrecogedor. Estuvimos un largo rato callados absorbiendo la quietud del momento, contemplando la puesta de sol y oyendo solamente el susurro de un viento leve. Antes de retomar la marcha gravé un pequeño vídeo para dejar constancia del silencio que estábamos disfrutando. Sí, doy fe: el silencio se disfruta desde lo más profundo de uno mismo y es un cargador de pilas que no se encuentra en las famosas recetas milagrosas que nos anuncian. Y si ya está enmarcado en un paisaje agreste y en la soledad más absoluta, puede convertirse en una invitación al éxtasis.

Dejo aquí constancia de lo expuesto a través de las fotos de los atardeceres captados por María y de mi elemental, pero expresivo, vídeo. De fondo aparecen, destacadas por la nieve, las cumbres de Braña Vieja, donde se encuentra la estación de esquí de Alto Campó.




jueves, 14 de febrero de 2019

Lo que nos faltaba

No sé por qué calificativos empezar para referirme a la actuación de los partidos independentistas catalanes ante la aprobación de los presupuestos para el 2019, recientemente rechazados gracias a su inestimable colaboración con el bloque de la derecha. Respetando su derecho a reclamar la independencia, tendrán que reconocer que están en una deriva absurda dictada por ese lunático huido de la justicia, que aún se arroga el derecho a regir Cataluña, y olvidando la gobernanza de la población a la que se deben.

No me cabe entender en qué mente infantil o ciega puede entrar que lo de presupuesto por presos o por referéndum sea una propuesta seria y que no se queda en un intercambio de cromos en el patio del colegio.
Señores independentistas, con las cosa de comer no se juega ¿Alguno de ustedes podía creer que el gobierno de España iba a entrar a ese trueque? Cuesta mucho creer que sí. Por tanto está claro que lo único que pretendían era poner todo patas arriba, con el fin de estar en el candelero internacional para demostrar que en este país no se puede vivir. O sea, que se propusieron, y lo han conseguido, fastidiar a todos los españoles y, más que les pese, a sus propios ciudadanos catalanes.

Ninguno de ustedes se paró a pensar, por lo que parece, el sacrificio que ha supuesto su irresponsabilidad para los sectores más débiles de la población: dependientes, viudas, jubilados, parados... Antes de tomar su decisión tampoco se pararon a sumar todos los proyectos y las mejoras que estaban en cartera para mejorar los servicios básicos de la ciudadanía, o la mejora de las condiciones laborales, o subvertir los recortes en educación, o el impulso a la promoción de la cultura... y así una lista interminable. Y eso que tienen ustedes en su territorio la sanidad hecha unos zorros, así como un serio déficit en infraestructuras y un largo etcétera. Pero claro, para arreglar todo eso parece ser que solo vale hacer un referéndum y han mandado a la porra la pasta extra que les había asignado el presidente Sánchez, vía los dichos presupuestos.

¿Y ahora qué? ¿Han conseguido mejorar la situación de los presos? ¿Han hecho algo para que en breve puedan imponer su referéndum o cambiar las leyes para que se lo permitan realizar? Ahora elecciones generales y, según lo que ha ocurrido, seguirán en la misma línea que lo visto en el congreso, apoyando los planes de la derecha. También dudo que hayan valorado que el que está esperando a la puerta del congreso es un tal VOX. No hace falta que les pongamos al día de las condiciones que exigen estos señores en sus apoyos a los gobiernos y que se suelen salir con la suya.

 Llegados aquí me quedan dos consideraciones: o ustedes son unos suicidas y les encanta eso de cuanto peor mejor, caiga quien caiga, o son unos inconscientes de puro prepotentes y se creen que gobierne quien gobierne en España les va a dar lo mismo y que van a seguir a su bola. Porque tampoco hace falta que les digamos que lo primero que van a hacer los de esta posible troika derechosa va a ser aplicarles el 155 puro y duro, no el descafeinado que les sirvió don Mariano ¿No lo han oído ya en las soflamas que andan soltando? ¿No se habrán creído que son solo bravatas, verdad?
En conclusión, han colaborado en dejar sin ilusiones y sin esperanzas a un amplio sector de la población de la suya y de todo el Estado. Han metido en un callejón sin salida al propio independentismo y van a acabar a tortas ente ustedes, si no lo están ya. Por favor, desparezcan del mapa y váyanse a alguna masía perdida por la preciosa campiña catalana a cultivar productos ecológicos o a meditar a Monserrat que tanto les gusta.

lunes, 21 de enero de 2019

¡¡QUE VERGÜENZA!!

Ayer asistí atónito al lamentable espectáculo que nos ofreció la televisión pública en la esperada gala para seleccionar la canción representante de España en Eurovisión. En primer lugar me pareció fuera de buen gusto el exhibir a unas jóvenes casi en paños menores, además de ir condimentadas con unas coreografías provocativas y carentes de estética. Pudimos oír cómo desde sus preparadores se les pedía a algunas de ellas que se mostraran sexys para triunfar, como si esa fuera la clave principal del éxito.
O sea, que algunas de las concursantes se dedicaron a hacer contorsionismo en vez de cantar con afinación -que brilló por su ausencia en la mayoría- y con una expresión corporal acorde a lo que se quería transmitir. No pocas letras pasaban de lo insulso a lo rastrero con términos procaces impropios de un representante oficial de un país. En sus discos particulares que digan lo que quieran, pero aquí estaban fuera de contexto. También tuvimos que tragar todo el pasteleo y todas las ñoñeces que se dijeron por parte del jurado, de algunos profesores o de los autores.

Lo que ya superó mi estupor fueron los resultados de las votaciones. Las pocas que habían cantado de verdad no llegaron ni al diez por ciento de los votos. En cambio, entre las tres primeras dos correspondían a las arriba descritas. Esto, por una parte, puede darnos una idea del índice de cultura de los y las votantes, pero por otra, lo que es aún más grave, cabe la sospecha de que el concepto de mujer queda un tanto maltratado. Así que, estimadas feministas españolas está bien lo de las huelgas y las movilizaciones -y que no paren-, pero a ver qué vamos a hacer con esas jóvenes que se apuntan a lo de "Muérdeme" o capulleces por el estilo.

Menos mal que apareció un tema cargado de humor y buen rollo que podrá bailarse en las fiestas populares y se llevó la palma. Al menos se pudo salvar los muebles, a mi modo de entender, porque el tema ganador transmite alegría sana, aunque nos tengamos que conformar con que el intérprete sea un tipo simpático porque lo de buen cantante le queda lejos. De todos modos, lo de quedar de los primeros en Eurovisión nadie se lo espera. Eso sí, habrá alguna gente mosqueada porque para representar a España va a ir una rumba catalana, compuesta por un catalán e interpretada por un catalán. Vaya coña ¿no?

miércoles, 16 de enero de 2019

El mismo perro con distinto collar

A partir de las últimas elecciones al parlamento andaluz ha cambiado el panorama político de esa comunidad autónoma y, de paso, de España. De remate el constipado de VOX ha llegado hasta Bruselas, que no contaba que se le iba a abrir otro frente de tipo ultra por el sur, como si fueran pocos los abiertos por el este. En los diversos medios de comunicación los calificativos ante la aparición tan sorprendente de VOX están en boca de no pocos para denostarlo en una carrusel de títulos y de adjetivos: populismo, reaccionario, ultra derecha, antidemocrático, anticonstitucional... Noticieros, tertulianos, editoriales... tanto se están prodigando en hablar o escribir del tema a todas horas, que van a conseguir hacerles publicidad gratuita y facilitarles que, en algún momento, puedan ser ellos los que marquen el paso en la agenda política.

Por mi parte, creo que lo de VOX no es una seta aislada, ni son unos paracaidistas. Estaban en letargo y ahora han salido a la luz aprovechando una coyuntura social y al calor de un contexto internacional en el que se están estableciendo gobiernos o partidos de marcado carácter restauracionista. Hay que mirar un poco a la historia y un mucho a los magnates que en el mundo de hoy están haciendo políticas de este estilo. En España ha habido desde el siglo XIX varias restauraciones. La más sonada y dolorosa, por aquello que nos ha tocado más de cerca, fue sin duda la guerra civil. Franco  y los golpistas eliminaron la república para volver al régimen anterior. Luego el generalísmo se  encargó de crear un nuevo régimen autoritario intentando disfrazarlo de democrático, con unas cortes sin contenido y con un sindicato pelele, que le pasó en herencia al nuevo rey para instaurar la monarquía y dejar todo atado y bien atado. Otro cantar es lo que Juan Carlos I hizo con dicha herencia.

En estos momentos estamos contemplando con estupor, y no menos desaliento, cómo surgen personajes elegidos en las urnas que acaban imponiendo regímenes autoritarios y rompiendo avances sociales y políticos conseguidos con esfuerzo a través de las últimas décadas. Estos líderes siguen la estela de figuras como Trump, Putin, Erdogan... y nos encontramos con países que pueden romper desde dentro la Unión Europea y cargarse una buena parte de libertades y derechos sociales. Hemos tenido la oportunidad de percatarnos que también en América ha surgido un imitador de Trump. Se me pusieron los pelos de punta al oír el discurso del nuevo presidente brasileño invocando a Dios y poniéndose a su servicio. Algo parecido, teñido del catolicismo más rancio, han hecho los de Polonia y Hungría. Y para que no falte de nada en esta ensalada de despropósitos en la UE, la jerarquía ortodoxa de Rumanía ha montado una campaña antifeminista orquestada por su gobierno.


En este contexto las autoridades europeas han tragado saliva ante la aparición de VOX, mientras otros líderes han aplaudido con las orejas. Y es que lo de estos dinosaurios es, a mi entender, restauracionismo puro y duro: ni extrema derecha ni narices, se escapan a todos los calificativos del espectro político. Pretenden restaurar el franquismo y, si pudiera ser, arropado de nuevo por las imposiciones morales y sociales del nacional catolicismo, aunque ya no sea obligatorio ir a misa. Más de un obispo abrazarían entusiasmados este programa. Por otra parte, parece un sarcasmo de lo más desagradable que ahora que está en la agenda política el desenterrar a Franco, se estén desenterrando y sacando pecho los franquistas, que han estado invernando  durante más de cuarenta años.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Inocentadas

Me da la impresión de que, al menos por estos lares,se ha perdido la larga tradición de las inocentadas en el 28 de diciembre, más allá del programa de La 1. Puede que ahora se vayan quedando enclaustradas en los móviles o tabletas, cosa que desconozco por no navegar en redes de chismorreos o de fotos. Ya no se pegan monigotes de papel en la espalda, ni abundan en los periódicos o en las radios aquellas noticias con trampa que mosqueaban al personal, ni se cuentan tantas historias increíbles como antes a la gente familiar o cercana. Sin embargo en un programa deportivo de radio el locutor pasó revista de una serie de noticias deportivas, producidas a lo largo del año, que podrían ser auténticas inocentadas y del peor gusto, sobre todo para los aficionados a los diversos deportes.

Así que me ha dado por pensar que en este 2018 la vida, la historia, las instituciones, los organismos oficiales o privados nos han gastado una buena serie de inocentadas de cuidado. Por seguir con el ejemplo del deporte, resulta que la dirección del Athletic nos vendió un entrenador como un no va más y descubrimos que, en efecto, lo era en prosapia y en literatura deportiva con léxico argentino, pero que estaba metiendo al equipo en segunda división. 

Mirando lo más cercano en el tiempo, me parece una inocentada de muy mal gusto que uno de los territorios donde el ejército sublevado y sus huestes paramilitares hicieron verdaderos escarnios a la población civil, que luego lo dejaron en manos de señoritos y nobles sin escrúpulos y que su población empobrecida no tuvo otra que lanzarse a la migración para sobrevivir, ahora nos resucite en unas elecciones democráticas al franquismo más rancio y casposo, que suponíamos tan enterrado como su excelencia.

Ni que decir tiene que fue una inocentada de la peor catadura la sentencia descafeinada con que se fueron de rositas esa manada de energúmenos - a los que considero uno de los niveles más bajos de degradación del género masculino-, después de haber violado y abusado de una chavala indefensa. En este orden de cosas, sigue siendo otra  serie de inocentadas intolerables, echar discursos contra la violencia de género a la vez que se recortan los dineros para proteger a las víctimas y, por si eso fuera poco, tener que acatar sentencias que favorezcan a padres maltratadores o que inculpen a las mujeres.

También se ha cacareado hasta la saciedad el crecimiento  continuado de la economía, el aumento de contrataciones laborales y toda una serie de bonanzas de la macroeconomía,  pero luego viene el informe de Cáritas o el de Oxfam Intermon y les pinta la cara a los de arriba haciéndonos ver el aumento de la miseria y de la brecha social. Y hablando de la buena marcha de dicho crecimiento, resulta que él sube pero los mercados bajan y la bolsas no levantan cabeza, lo que consigue que los ahorradores de a pie contemplen desesperados cómo sus fondos se van evaporando.

Creo que puestos a sacar inocentadas de este tipo, podría estar toda la noche escribiendo y, aún así, me quedaría corto. Sin embargo me veo obligado, antes de cerrar, a recordar y desear lo mejor en su vida a los santos inocentes de carne y hueso. Esto es, a todo aquellos que sin comerlo ni beberlo están pagando las consecuencias de las decisiones de alguien que está lejos de ellos y que no tienen ni noticia de su existencia. También a aquellos que son capaces de sobrellevar en sus propias carnes el sufrimiento que les acarrea el haber protegido voluntariamente a otras personas cercanas o desconocidas. Estos son los santos o los imprescindibles, como los definió Brech.

martes, 6 de noviembre de 2018

Desde un balcón de Hijedo

El pasado sábado del puente de Todos los Santos fue una tregua que, aunque anunciada, no nos dejó de sorprender porque superó con mucho las posibles expectativas. Había que aprovechar el espacio escaso de luz de las tardes, así que, después de estar trasteando por la mañana, tras un breve descanso después de comer nos pusimos en marcha. Hacía uno o quizás dos años que no visitabamos ese paraje que forma parte del monte Hijedo. Lo llaman la Chernolica. Es un conjunto de rocas, prados, arroyuelos que permiten mirar como desde un balcón la zona baja de la masa forestal de este monte. 

El calorcito del sol nos permitió pasear a gusto sin necesidad de abrigos hasta cuando se ocultó tras el monte. El pisar hierba o roca, dejándonos sorprender por las formas caprichosas o majestuosas de éstas, todo aderezado por una quietud y un silencio deliciosos nos deparó una tarde memorable, terapia incluida. Los únicos seres vivos que vimos fueron un par de rapaces y unos córvidos tomando el sol en una roca. Ya se habían bajado las vacas y las yeguas a los prados y a los establos de los pueblos en la fiesta de las Derrotas, así que ni sonidos de esquilas. Como se puede ver en las fotos, las vistas se extendían hasta las cumbres nevadas de la cordillera. María quiso dejar grabadas todas esas sensaciones con su buen ojo fotográfico. He puesto una pequeña selección de las mismas.

Al llegar a Barakaldo nos encontramos con el exceso de luces, decibelios, policía, helicópteros... todo un firmamento de estrellas deslumbrantes MTV y encumbradas por sus fans, pero no de las que pudimos disfrutar aquella noche en el silencio de las calles de pueblo, que invitaban a sentirse perdido en medio de la bóveda del universo. Aquellas son fugaces y dentro de unos pocos años se habrá muerto su luz.  Solo unos pocos nostálgicos se acordarán de ellas. Las de verdad nos envuelven en la contemplación de una creación infinita y nos llevan a tomar conciencia de que somos una parte minúscula de ese espectáculo grandioso sin posible competencia. El problema es que esto último no es vendible en este mundo: no tiene ruido, ni aspavientos, ni plástico, ni artificios, ni es de usar y tirar y no mola para compartir en las redes. Qué pena, pero a nosotros que nos quiten lo bailado: una gozada muy recomendable.