sábado, 8 de noviembre de 2025

Hace falta valor

 


"Ten ánimo, sé valiente, espera en el Señor". Este es el versículo final del salmo 26. Esta sencilla frase siempre me ha tocado por dentro, por eso he seleccionado el título para esta entrada. La esperanza es lo último que se pierde, dice el refrán, pero ¿para qué la queremos, si la dejamos para el final? Es de suponer que es uno de los motores de la vida que se necesita desde el principio. No se trata de quedarse esperando, eso es una espera, que sí es lo último que nos queda. Pero para la esperanza hace falta primero ser valiente y, además, mantener el ánimo según lo define el salmo. Es una descripción que sirve perfectamente para ateos, creyentes, humanistas o militantes de cualquier causa noble. La esperanza es un principio activo en sí y hoy en día nos la están poniendo al precio de las angulas en navidad. 


Es difícil hacerse a la idea de que los movimientos políticos estén volviendo atrás hacia los totalitarismos o al autoritarismo, por decirlo más suave. Uno está intentando favorecer iniciativas o propuestas sociales que mejoren o posibiliten una vida digna para la mayor parte del personal, mientras tiene en el horizonte esos nubarrones ultras que pretenden tragarse todo aquello que suene a ayudas, a oportunidades y servicios públicos, a iniciativas ecologistas o preocupaciones por las consecuencias del inminente cambio climático. Negacionistas, como les llaman, que pueden estar a medio paso de hacerse con gran parte de los gobiernos. Para ejemplo los energúmenos que a nivel mundial están jugando con la vida de las personas, incluso de los menores, como si no tuvieran el menor valor y fueran fichas de una partida a ver quién es más poderoso. 


Si miramos hacia atrás nos encontramos con unas generaciones jóvenes a las que se les niega sistemáticamente la posibilidad de hacer su propia vida a través de trabajos en malas condiciones, con sueldos de pobreza y sin poder hacerse ni con un cuchitril mínimamente digno para vivir. Sin embargo, hay estudios y, sin necesidad de ellos, se puede percibir, que cada día aumenta la proporción de jóvenes que apoyan esas opciones ultras. 

Si giramos la mirada para el otro lado, vemos una población entrada en años que va in crescendo sin querer ser consciente que, con mayor o menor distancia, están acercándose a la puerta de salida. A su costa se está montando toda una industria de viajes, salidas, gimnasios y demás actividades encaminadas a aprovechar ese tramo final en el mejor estado de salud y lo más distraídos posible.


Como en el resto de la sociedad, es una parte minoritaria la que está haciendo de la jubilación activa un aporte de experiencia, de creatividad o de reivindicaciones por una mejora social y comunitaria. Mira por dónde esta minoría es la que demuestra ser valiente y tener el ánimo necesario para perseverar en sus intentos y en su entrega a las causas de solidaridad y justicia que les mueven. Aquí se encuentra la esperanza, en medio de esa gente que es consciente de que es algo minúsculo, pero no ceja de sembrar o de crear redes solidarias y comunitarias. En efecto... ¡hace falta valor! Va por ellas y ellos.

viernes, 7 de noviembre de 2025

Asco y desilusión de ser hombre


He hecho alusión en el título a las palabras de Dámaso Alonso, uno de mis poetas de referencia, en su presentación de Hijos de la Ira, porque en estos momentos me siento igual que él: lleno de asco por la estéril injusticia que se exhibe delante de todos y desilusión de ser hombre a la luz de lo que estamos comprobando que es capaz de hacer un ser humano.
Hace poco tiempo escuché en la radio una noticia que me dejó la sangre hirviendo de indignación y, a la vez, con ganas de llorar de impotencia. Unos soldados israelíes abaten en Cisjordania a un adolescente con la primera disculpa que se les pueda ocurrir, supongo, un guerrillero o algo así del que necesitaban defenderse. Cae herido y lo que se les ocurre es bloquear el lugar para que no pueda entrar ninguna ayuda. Le dejan allí hasta que muere desangrado. Es incalculable la bajeza humana de gente así que se cree superior y omnipotente y deshumaniza a la víctima, por lo que se siente en pleno derecho de hacerle lo que sea. Además de matar a discreción tuvieron el sadismo de procurar que no tuviera la posibilidad de poder curar sus heridas, más aún, le dejaron morir disfrutando de su agonía porque, aunque parezca cruel, hubiera sido mejor darle el tiro de gracia, ya que lo querían matar, para que no sufriera inútilmente. Al parecer no se privaron del gusto de verle morir poco a poco, para que se enteren esa gentuza de palestinos de lo que son capaces de hacer.


Además de la destrucción sistemática de la tierra palestina, de asesinar  a civiles y menores cuando están en las colas del hambre, de arrasar hospitales y campos de refugio, de tener a les de personas vagando de un sitio a otro de su país sin tener refugio en ninguna parte... nos enteramos de hechos como éste en el que queda claro lo que es capaz de hacer, no solo un gobierno o un ejército, sino también un ser humano con las armas de fuego y las del odio o el desprecio por la vida de un crío. Igual ha cometido el pecado de tirarles una piedra o de insultarles o ni eso, pero su odio a esos militares está más que justificado: echaron de su tierra a sus abuelos, a sus padres les quitaron sus casas y los recluyeron en campos de refugiados y ellos han nacido ahí en tierra de nadie, sin derecho a nada suyo ni a tener una vida propia.


Me gustaría ver si esos mismos soldados o sus mandos luego van a su sinagoga a hacer las oraciones y a cantar sus himnos, como quien está sintiendo que hace la voluntad de Yahveh, porque así recuperan la tierra que dio a sus padres, a la vez que le dan gracias porque les ha posibilitado ser más fuertes que sus enemigos. Es repugnante y deprimente asistir a un genocidio cruel sin que nadie se levante en contra y, por si fuera poco, sus autoridades  tengan la desfachatez de erigirse en el lado correcto de la historia y denigren a los que osen alzar la voz contra ellos.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Lunes de senderismo 50

 


3 de noviembre volvemos a Plentzia un grupo de 29 senderistas. Repetimos la ruta, pero esta vez se trata de una salida oficial en la que queremos hacer partícipes de este estupendo paseo a los otros grupos.  Nos toca esperar el metro un buen rato, lo que explica que para próximas ediciones habrá que mejorar la convocatoria y adelantarla para poder coger el metro de las nueve en punto. Hemos disfrutado de un día magnífico. Fresquito por la mañana y luego sol en abundancia. De hecho a la hora del piscolabis la mayoría optó por hacerlo al sol y no en los bancos de la sombra. Durante todo el trayecto el grupo ha estado muy dispersado y alargado. Hemos contado hoy con el eterno espía del grupo de los martes, que quería aprenderse bien el camino para guiar mañana a su grupo. Iniciamos la marcha paseando por el muelle y el puerto de Plentzia y luego por el paseo de Gorliz hasta afrontar la subida al faro. Se volvió a producir la decepción de encontrar los baños públicos de la playa cerrados, así que se ha tenido más remedio que mantener los métodos habituales de alivio. 


Me he adelantando al grupo para pedir en la granja que nos abran el portón que da paso al camino de hierba que se dirige a Fano. Un joven muy amable se ha adelantado a abrirlo, lo mismo que un segundo, que no conocíamos porque han sustituido a la alambrada que vimos en la anterior ocasión. Ya desde aquí se han vuelto a escuchar las famosas llamadas a comer el hamaiketako. Después de pasar un tramo estrecho, algo barroso y lleno de vegetación, desembocamos en una amplia pista que nos ha llevado hasta Fano Bidea. En una de sus curvas se ha quedado el personal impresionado por el espectacular panorama que se veía. Con una pequeña desviación nos hemos parado a papear y a hacer la foto de rigor, que costó lo suyo porque un buen grupo no tenía ganas de moverse y otras estaban en el alicatado.


Retomamos la marcha recorriendo Fano Bidea, una pista amplia medio asfaltada pero sumergida en  un encinar precioso. Esta termina al tener que cruzar la carretera que sube de Armintza, entrando en terrenos de Lemoiz, que nos recibe con un tramo bien empinado en medio de casas de cierta categoría y algún que otro caserío. Cuando se los deja atrás, sale a la derecha un camino que hacía servicio a los trabajos de monte un tanto embarrado, que va descendiendo hasta la carretera de Andrakas. A mitad del descenso tuvimos la posibilidad de contemplar otra visión de Gorliz y la bahía, pero no mucho porque no se podía quitar la vista del suelo. Al terminar nos dedicamos quitar barro de los zapatos a base de hierba húmeda.


Allí mismo, nada más cruzar arranca una carreterita de servicio a los caseríos, que de paso nos abre el panorama de la zona denominada Abanico de Plentzia, plagada de abundantes y variados chalets. Después de un sube y baja ya desembocamos en una calle perfectamente urbanizada rodeada por ambas manos de una enorme incontinencia arquitectónica. Es como si hubiera habido un concurso de a ver quién ponía el edificio más exquisito o más rompedor y el resultado era realmente chocante. Perdimos el metro por dos minutos, así que estuvimos calentando los bancos de la estación un buen rato. Esto es como aquel que llegaba a casa descompuesto y decía que era el último vino el que le había sentado mal, queriendo ocultar los que habían caído antes. En fin, en Erandio bajaron diez, ya se sabe a qué, y el resto nos fuimos apeando a lo largo de las cuatro estaciones de Barakaldo.  


                                  

domingo, 2 de noviembre de 2025

La indecencia en política


El que haya políticos indecentes o impresentables viene en el folleto de instrucciones de la política. A parte de los casos internacionales más sonados por su despotismo y sus decisiones destructivas de los fundamentos sociales y de miles de afectados, hay algunos ejemplares domésticos que nos están martilleando en los oídos y en la vista hasta la saciedad en estos días. Pongamos, por empezar con uno, el tal Mazón que, no se sabe cómo es posible, aún sigue siendo presidente de la comunidad valenciana. Después de haber sido un irresponsable y un caradura al no estar al frente de las decisiones a tomar en la famosa dana, se dedicó a echar la culpa al gobierno y a las administraciones estatales. Se ha agarrado al bracete de VOX y no se ha cortado un pelo para aceptar imposiciones ultras con tal de sacar unos presupuestos. Ha seguido mintiendo y, para más inri, resulta que su partido nacional le ha jaleado. Ha ignorado y desprestigiado a las familias de las víctimas, se ha puesto el chubasquero ante las continuas manifestaciones ciudadanas... y hoy nos sale en un discurso con que algo salió mal, pero lejos de decir por dónde hay que tirar para superarlo, vuelve a echar al tejado de las administraciones centrales la culpa del abandono y de la impotencia posteriores. Y no se le ocurre mejor idea que presentarse en le funeral de las víctimas, conociendo de sobra cómo está su relación con las asociaciones de las mismas.


Cómo se puede aguantar semejante nivel de bajeza humana, como la de este tipo  agarrándose a un cargo a costa de lo que sea. Se le ha pillado -con perdón- cagando y sin papel y aún no se ha limpiado el culo, con que su tufo es ya insufrible no solo para sus paisanos, sino también para el resto de la nación, porque, a parte de las maniobras partidistas, no creo que haya muchos votantes o afines a su partido que no tenga que taparse las narices solo con nombrarle. También quedó manifiesto en aquel momento que el gobierno de esa comunidad estaba en manos de incompetentes, puestos a dedo sin la menor idea de gestión, como su presidente que sí es sumamente experto para maniobrar y hacer chanchullos. Podemos preguntarnos si más gobiernos de ese partido son del mismo pelo.


El otro personaje de una indecencia, ya a nivel vomitivo, es el escapista Puigdemont. Un tipo que ante el hundimiento del barco que capitaneaba, antes de que le llegara el agua, huyó como las ratas en el maletero de un coche y dejó a los suyos que se los tragara el agua. Se ha montado una vida de lujo en el extranjero con el apoyo de sus incondicionales y de una manta de pseudo separatistas que siguen votando a su partido -aún no entiendo por qué- pero a costa del erario público. Ha provocado que se le conceda una amnistía, pero los jueces le han pillado en un fleco que no entraba y tiene que seguir fuera, lo que, de paso, le viene de maravilla para seguir jugando al victimismo y para tomar decisiones a distancia para que sus corifeos le hinchen más su ya descomunal ego. Tuvo la desfachatez de montar un circo en Barcelona apareciendo y desapareciendo para decir hago lo que me da la gana y no me pilláis. Ahora no se sabe bien por qué, se ha erigido en director de la política estatal por aquello de que sus pocos votos son imprescindibles y está dispuesto a echar el gobierno abajo porque le da la gana y así se hace más importante, qué se han creído esos.


También merece un aparte muy importante el "PP-VOX Zirkus", con unos personajes circenses de gran categoría: abogados cristianos, manos limpias, pescadores en las redes -sociales, claro- especialistas en cebos a golpe de bulos y mentiras que de tanto repetirlas quieren que se conviertan en verdades. Entre estos destaca de un modo singular el tal Peinado que, como juez, da un gran empaque al circo aportando números nuevos cada poco, después de presentarse en la Moncloa, citar una legión de gente, pedir grabaciones a troche y moche sin que tengan mucho que ver con lo suyo y ya últimamente en el éxtasis de su originalidad va a meter una denuncia a un periódico porque ha editado una entrevista al ministro de transportes en la que le pone a caldo, más aún, les va a pedir 50.000€ de indemnización, y ,como bien anuncia su apellido, no se le ha movido ni un pelo. Y ya entre lo impresentable, insultante y desquiciante destaca la comisión de no sé qué del senado, faltando al respeto al presidente citado y a los españoles, porque nos han llamado idiotas si pretenden que nos traguemos la sarta de despropósitos que han escupido. Ya no saben qué hacer y han pretendido enumerar sus miserias para hacer ver que también se han producido en los de enfrente. 


¿Qué delito hemos cometido los españoles para merecernos semejantes esperpentos? Como dice mi amigo Emilio para ser funcionario título y oposición, para ser profesor lo mismo, para trabajar de médico título y experiencia... para ser político ser amigo del jefe de turno sin más. Con un  poco de suerte algunos sí tienen estudios, pero puede que lo que estudiaron no tenga nada que ver con las competencias del puesto que le hayan encomendado, como dijo el otro: ¡¡País!!

martes, 28 de octubre de 2025

Lauro

 


Sanqueremos el lunes 27 de octubre, esta vez 22 en marcha. Víspera nos habían amenazado de nuevo con tiempo revuelto pero un lunes más tuvimos suerte. El día amaneció frío y un tanto sombrío pero con las horas el sol fue tomando protagonismo. El camino que nos habíamos propuesto colaboró en el disfrute de la jornada. Nada más echar a andar nos envolvió un arbolado denso y fresco que nos fue acompañando durante la mayor parte del trayecto. Seguí fielmente las marca del GR que figuraban en el camino, pero me traicionó la perspectiva, dado que yo había realizado aquel recorrido tiempo ha, pero en dirección contraria.

Después de perder al grupo en una vuelta sin sentido que nos llevó al mismo punto de partida, conseguimos dar con la dirección correcta gracias a las amables indicaciones de unos granjeros. Enseguida llegamos al punto en que se retomaba la pista directa a Lauro. Menos mal que el extravío nos dio la oportunidad de disfrutar de unas magníficas y sorprendentes vistas panorámicas. Me sorprendió el buen estado de la calzada, que habían cementado, a pesar de las numerosas grietas que se veían. Recuerdo que cuando lo hicimos resultó una tortura caminar entre grava gorda y baches de tamaño considerable. 

El pequeño retraso producido por mi despiste hizo crujir a más de un estómago provocando sonoras quejas y llamadas al papeo. Sin embargo fue bueno esperar porque en Lauro nos íbamos a encontrar con una estupenda área de descanso, pared de frontón incluida. Como de costumbre, tras el yantar vino la foto de grupo, esta vez con doble cámara, pues Patxi aportó la suya con la cuenta atrás. Antes de irnos, quedamos sorprendidos por la bonita ermita parroquia del barrio y del entrañable y cariñoso recuerdo a Mikel Zárate de sus feligreses. 

A partir de ahí comenzó el descenso hacia el centro de Loiu con un recorrido por senda paralela a la carretera. Habíamos hecho planes de aprender a utilizar la lanzadera de tren entre Sondika y Lutxana-Erandio, que en el sanqueremos anterior nos había cortado el paso, pero el tiempo se nos echó encima. Creo que además del retraso, el recorrido era más largo de lo que habíamos supuesto, pero nos salvamos por la campana porque el bus que, teóricamente había que coger en la parada final del recorrido frente al ayuntamiento de Loiu, nos sorprendió justo en una de las paradas a mitad de camino. Nos vino de perlas, así no se nos hizo muy tarde, pues esa línea nos dejaba a un paso de la boca de metro de Moyua, donde, como de costumbre,  un grupo cogió dirección Plentzia -cómo si no- y otros a Kabietzes del que nos fuimos descolgando por las estaciones barakaldesas del metro. Durante el trayecto se oyeron preguntas y comentarios porque el personal no sabía dónde estaba. Es interesante que vayamos descubriendo paseos y rincones poco conocidos o ignorados de Bizkaia y vayamos poniéndoles cara en el mapa del territorio y además en nuestros mapas personales.



domingo, 26 de octubre de 2025

No kings


 Por fin un rayito de esperanza en este desastre de mundo que se nos está echando encima. Dos mil quinientas cincuenta ciudades se han hecho oír en contra de Trump y de sus métodos dictatoriales. Ya es hora de que alguien en USA intente poner algo de sentido común en la vida pública de su país y, de paso, en el resto del mundo -porque este delincuente se cree el amo de todo- y que hayan sido los movimientos ciudadanos los que pretendan plantarle cara. Puede mandar al presidente ucraniano que le ceda terreno a Putin, sin más. Se monta un circo mediático en Egipto para gloria personal suya, no para que haya una solución justa en Palestina. Amenaza con arrasar Colombia a golpe de aranceles porque su presidente le ha plantado cara y le acusa de lo que está a la vista de todo el mundo, pero que nadie dice ni pío por si acaso.

Ya se empieza a hablar de un golpe en Venezuela y no digamos el rollo con España y el gasto militar para beneficio de la industria de guerra de su país. Primero amenazó con la expulsión de la OTAN -por mí encantado- pero no pudo ser y ahora quiere ponerle más aranceles que al resto de Europa, pero tampoco puede ser, como se lo hecho saber desde Bruselas. Eso sí se las arregla perfectamente para ampliar sus cuentas. Se reclama así mismo doscientos treinta millones de dólares, porque en su día reclamó al anterior gobierno esta cantidad porque el departamento de justicia había cometido la osadía de investigarle. Ahora es él mismo el que tiene que responder a su propia demanda, eso es no dar puntada sin hilo, que dirían las antiguas.


Es increíble que a estas alturas se pueda decidir e imponer los caprichos de una persona sin que nadie de los estamentos políticos diga algo en contra por si se enfada y arrea con todo. Es el matón del patio al que tienen miedo hasta los profesores y el resto de los alumnos huyen de él, excepto los cuatro pelotas de turno que nunca faltan. El problema nos va a ir afectando al resto del mundo porque todos los políticos de ultraderecha con ínfulas de autócratas se ven reflejados en este tipo y se sienten aupados por otros presidentes europeos de su cuerda, así como por los demás partidos europeos ultras que están sacando cabeza y comenzando a saborear las estadísticas que les sitúan cerca de la mayoría de votos.


A quien se le diga que en el país de la democracia perfecta, como se han vendido al mundo, estemos presenciando impotentes cómo un presidente del mismo desmantela las instituciones de su país, desbarata la globalización del mercado, sabotea a los gobiernos que no son de su cuerda usando hasta el ejército... Y mientras aquí nos las tenemos que ver con un gallinero perfectamente diseñado que va a acabar regalando a la ultraderecha el poder que está ansiando para seguir sus pasos. Espero que aquí también estemos a la altura de movilizar a la ciudadanía si algo semejante se nos viniere encima.

martes, 21 de octubre de 2025

Lunes de senderismo 49

 


Lunes 20 de octubre. La Arena - Peñota. Decían los entendidos en metereología que igual llovía algo, pues no, ni una gota y poco viento. Otro día de record: hemos superado los treinta participantes, somos 32 los que nos ponemos en marcha y con ese número hemos montado un buen atasco en el bus, hasta que nos quedamos solos al descender en la playa. Antes de emprender la pista que nos iba a llevar a Kardeo, algunas fueron a visitar los baños de la playa, pero estaban cerrados. Comenzamos la marcha y nos reagrupamos, tras superar el premio de la montaña del recorrido, para cruzar la carretera que baja a la playa a la altura de la iglesia del barrio de La Cuesta, donde también se encuentra el ayuntamiento del municipio. Algunos recordaron la tejavana del bar social en la que nos refugiamos del temporal el día que nos tocó subir a Punta Lucero. De ahí nos "precipitamos" por una de las cuestas más empinadas de nuestros recorridos, que para mayor dificultad, se había mantenido húmeda y con verdín. Fuimos bajando con sumo cuidado y la mayoría optó por hacerlo por la hierba de los lados. Enseguida nos acomodamos en las mesas del área, que por suerte estaban al sol. 


Después de la foto familiar de grupo, retomamos la marcha con cuidado también, esta vez porque teníamos que seguir un breve tramo de carretera. Así que en  fila india hasta el puerto. Algunos recordaron los mejillones que antiguamente eran especialidad de uno de los bares más sencillos del lugar. A mí se me apelotonan los recuerdos de ese puertecito de donde era mi abuelo Pepe y de las veces en que íbamos las cuadrillas de Barakaldo. Ahora aquellas escaleras que daban al final del muelle y que miraban a mar abierta, estaban escondidas en medio de  construcciones nuevas. A la salida del puerto se toma un bidegorri que nos deja en la carretera de acceso a Santurtzi. Desde allí ya todo seguido hasta el  centro del pueblo, admirando, de paso, la afluencia de camiones que inundaban los alrededores y los muelles del puerto exterior. Nos llamó la atención la cantidad de camiones cisterna que estaban guardando rigurosa fila para cargar el queroseno debajo de los depósitos de CLH, que tuvieron que salir de Muskiz, gracias a Dios o a no sé quién, para restaurar la marisma del Barbadun.


Fuimos entrando en el centro del pueblo bastante dispersos lo que facilita que nos vayamos perdiendo de vista y quedando invisibles en medio del gentío de esas horas. Al llegar a la plaza nos encontramos divididos en dos grupos entre los que se quedaban y los que seguían, provocándose algunas escenas de desconcierto. Sin más, un grupo se fue a buscar un nuevo restaurante perdido en la zona de la Txitxarra y otro seguimos por el paseo del puerto hasta encontrar la antigua subida a la zona del hospital de S. Juan de Dios. Se optó por seguir  la senda de las escaleras -solo 30-, dado que el paso nuevo que se ha abierto para evitarlas daba excesivas vueltas. José Luis, que vivió por allí, nos fue indicando el camino mejor para llegar al metro, que no nos hizo esperar ni un minuto, y cada mochuelo a su olivo.

jueves, 16 de octubre de 2025

De vuelta a la uni


 Lunes 13 de octubre. Sanqueremos propuesto por nuestro nuevo compañero Antonio: salida de Moyua y llegada al campus de Leioa de la UPV. Con una mañana preciosa y con mejor humor se desarrolló esta salida inédita en todo el historial de nuestros grupos de senderismo. Con sorpresa y regocijo se marcó una nueva estadística de nuestras salidas: éramos más los varones que las mujeres, tal como nos lo comunicó Isabel -la listera del grupo- entre risas al terminar su habitual recuento. 

Nos pusimos en marcha enfilando la alameda Rekalde para subir por el puente de La Salve hasta Artxanda. Un aperitivo un tanto fuerte para esas horas de la mañana, pero se superó con gallardía. No todos conocíamos esa subida y los magníficos arbolados entre los que discurre. Llegados arriba tomamos la bajada a Sondika y nos encontramos con la famosa pared que tuvieron que subir los ciclistas en la vuelta y que fue tan aireada por la prensa: Pike bidea. En efecto era el león tan fiero como lo pintaron y con el firme mojado será un tanto arriesgado bajar por él.


A partir de la bajada el recorrido fue transcurriendo por carreteritas de campo, con un tráfico más que escaso, rodeadas de abundante vegetación, que nos mantuvo al fresco para caminar. A mitad del camino encontramos un pequeña área de descanso donde el personal entró a darle a las mandíbulas con ganas porque llevábamos bastante tiempo andando. Allí encontramos a otros supuestos senderistas apalancados en los bancos que se tomaron a broma nuestra presencia. Cuando terminamos, conseguimos hacer la foto de grupo, después de sortear las mil objeciones del perfeccionismo de la fotógrafa. Un amable trabajador de la empresa del agua colaboró en la segunda foto.


Retomamos la marcha y nos tocó pasar por un polígono industrial, para variar el paisaje. Luego nos tocó esperar la subida de las barreras de Euskotren, porque un grupito despistado no había llegado a tiempo para pasar las vías. Atravesamos la carretera del Txorierri y tras un tramo de bidegorri nos plantamos en el centro de Loiu. En vez de subir hacia Akarlanda por el borde de la carretera de Umbe, la cruzamos e hicimos el último tramo hasta la UPV de las mismas características de la anterior, aunque esta vez nos sorprendió con alguna que otra cuestecita que hizo algo de pupa a alguna parte del personal. O sea ha sido una salida multimunicipal: salimos de Bilbao, bajamos a Sondika, cruzamos a Loiu, pasamos unos tramos de Erandio y acabamos en Leioa. Total otro record de municipios pisados en un solo día. 


Los de la comida se fueron enseguida hacia el pabellón de las cocinas y al resto nos tocó esperar media hora a que llegara el bus de Barakaldo. En un momento dado nos vimos rodeados de una nube de estudiantes. A la hora de subir hicimos valer que nosotros habíamos estado esperando los primeros, aunque algunos de ellos intentaron un par de veces entrar al empujón. El viaje resultó muy corto así que no se nos hizo muy tarde para comer. Y colorín colorado...

martes, 7 de octubre de 2025

Lunes de senderismo 48

 


Lunes 6 de octubre nos disponemos a recorrer la vía minera desde El Arenao a Gallarta. Ha salido una mañana soleada pero solamente hemos sido 20 las y los que hemos formado el grupo de hoy. Hemos dado la bienvenida a un nuevo compañero, Patxi, que no se estrenó el pasado lunes con Antonio y Encarna porque estaba de golfo por Egipto con José Luis -con quién si no-. Nos ha ganado por aquello del estómago y se ha presentado con una generosa cantidad de estupendas galletas de canela en el hamaiketako. La primera sorpresa de la jornada la hemos encontrado en el bus de línea, cuando nos percatamos que venía casi lleno, cosa nada habitual. Entramos y nos topamos con el grupo tres apalancado. Total que la gente que  lo usa habitualmente ha tenido que ir de pie en su mayoría. También se han bajado en El Arenao, pero su ruta se dirigía en dirección contraria a  la nuestra porque iban a los hornos de calcificación de El Castaño. 

La segunda sorpresa ha sido que nada más llegar, adiós a la mañana soleada: nos hemos visto envueltos en niebla que nos ha estado refrescando hasta casi la mitad del recorrido. Como suele suceder en estos trayectos largos el pelotón se ha ido estirando y hoy nos hemos encontrado con ciclista voluntarioso que, preocupado por las distancias, ha venido hasta la cabeza y nos ha instado a reagruparnos por que había alguna mujer descolgada e igual se equivocaba de camino, por si se le ocurría bajar a El Pobal que es  una senda en mal estado. Se lo hemos agradecido, claro no era conocedor de nuestras costumbres y que las mujeres descolgadas no lo están por problemas físicos, lesiones o similares, sino por asuntos evacuatorios.


A poco de pasar dicha bajada hemos parado para el hamaiketako. Después, la foto oficial de grupo, esta vez contando con la fotógrafa oficial y con su consabidas instrucciones, un tanto refinadas en esta ocasión ya que usó el término trasero para ya se sabe qué. No tardamos en llegar a la desviación entre Muskiz y Gallarta  que seguimos en dirección de ésta. Ha sido una pesadilla durante todo el recorrido el ir y venir de ciclistas, tanto en grupo como individuales, pero en este tramo final tenían que bajarse a la calzada de la carretera porque llenábamos el estrecho margen de bidegorri. Año y medio más tarde pudimos comprobar que los ocupas de la chabola que está antes de llegar a la carretera, siguen allí manteniendo el lamentable estado del pequeño edificio, eso sí con dos coches, algo es algo. 


Creíamos que no íbamos a llegar a tiempo a coger el próximo bus, así que aceleramos el paso por lo que llegamos con tiempo de sobra a la primera parada. Las de Cruces y Retuerto cogieron la misma línea, pero dos se apearon en Trapaga para coger la de Bilbao que les deja a la puerta de casa. Ha resultado un paseo magnífico, sin incidentes y arropados por una naturaleza exuberante que aumenta de año en año, una luz preciosa entre la niebla y los troncos y ese ambiente fresco que invita a caminar y disimula el cansancio. Toda una gozada añadida al buen ambiente y magnífica relación que reinan en este equipo.

lunes, 6 de octubre de 2025

"Ese gallinero"

 


En el último mitin del partido nacionalista Aitor Esteban plasmó en esa sencilla expresión la realidad actual de la política española. Nadie mejor que él que se ha estado fajando en el parlamento español durante una notable cantidad de años. Ese gallinero, donde los políticos más destacados viven en una esfera aislada de los ciudadanos de a pie. Solo están buscando que pasen acontecimientos o problemas para tirarse los trastos a la cabeza a cuenta de ello, sin que les importe un bledo el contenido de los mismos. 


Es repugnante, y llega a vomitivo, que se esté debatiendo, por ejemplo, genocidio sí o no, cuando todos estamos viendo brutalidades de un nivel de crueldad que nos provoca asco de ser hombres, como dijo Dámaso Alonso, al comprobar a qué bajezas es capaz de llegar el ser humano. Ahora se vuelve a las andadas con lo de antisemitismo, lo que me parece una broma de mal gusto viendo que están disparando a niños que van a la cola para coger alimentos. A todo esto, aún se está dando vueltas a la movida de la dana valenciana, a los chorizos que han dinamitado el prestigio del socialismo, a la señora del presidente con un juez lunático, y obsesionado en convertirse en el destructor del denominado sanchismo, que quiere montar un juicio con jurado popular y todo por aquello de unos datos que aparecieron en la prensa y que no tienen ningún fundamento comprobado, como ya se lo han recordado sus colegas de la adjudicatura. 


Con toda esta carnaza se han adjudicado el derecho a decir de todo: insultan, desprecian, tergiversan, amenazan, mienten, mienten y mienten. Un bocazas que quiere resucitar la kaleborroka y una señora presidenta que dice que le están señalando para pin pan pun, cuando solo se le recordó que en este país tenemos derecho a usar el euskera aunque ella lo desprecie y se ausente del encuentro de presidentes cuando se habló en euskera. Y lo dicho no es más que simples apuntes, que de verdad esto es un gallinero.


A todo esto, las noticias del exterior no ayudan a digerir esta movida contemplando un plan de paz que es una trampa saducea, porque supongo que ya tienen la disculpa preparada para arreciar más en sus ataques. Tienen la destrucción total planificada y no van a parar. Por supuesto no van a faltar quienes echen la culpa a Hamas de lo que vayan a hacer. Y el fantoche de Trunp que ya se está colgando la medalla de pacificador les hará la ola. Para demostrar su calidad de tal nos ha dejado unos detalles curiosos mandando el ejército a las ciudades o estados gobernados por esa izquierda radical y violenta, o sea, los que no son de su partido. Vivir para ver. Aitor Esteban concluyó que no nos queda más que cuidar nuestra casa y, aunque yo no soy de su cuerda, coincido con él en eso.