domingo, 5 de julio de 2015

"Te debo una caña"

El viernes por la tarde volvíamos en el metro María y yo, cuando nada más entrar en el vagón oí una voz bronca que me llamaba. Era E hecho un mocetón. Para sorpresa mía noté que por su indumentaria, su aspecto y la mochila que llevaba parecía regresar a casa de su trabajo. Fue lo primero que le pregunté después de devolverle el saludo y, en efecto, me dijo que sí y me presentó a su compañero de trabajo que iba sentado a su lado. También él se interesó por mi vida. Se alegró de que me hubiese jubilado y de que ya no seguiría dando la brasa a la gente que no quería ir a clase. Me hizo gracia su observación y le recordé que teníamos una caña pendiente. Se sorprendió de que aún  me acordase de lo que yo le solía decir y me contestó que estaba hecho. Le fui observando durante el trayecto y mantenía un tono vitalista, de hecho, no calló hasta que su colega se bajó en Cruces. Como era de esperar, con su vozarrón y su falta de control iba radiando lo que le contaba para la mitad del vagón. Cuando se fue el compañero, se levantó y ofreció galantemente los dos asientos a dos señoras que iban de pie. Se dio cuenta de que yo le miraba y me guiñó el ojo como quien dice ahí queda eso. Nunca he dudado de que era un buen tipo, aunque su historia le haya llevado por caminos poco favorables para él. En ésta, como en una de mis anteriores entradas decía, la vida juega a cara o cruz nada más nacer. Lo digo porque E es de la misma edad y del mismo mes que mi hija.

Embarcadero de Erandio, por donde se escaparon
E nació en el seno de una de esas familias que he citado varias veces en mis historias. Su madre fue una de aquellas chicas que invité a trabajar en Emaús pero que no duró dos asaltos y se metió al poco tiempo en un club de baja estofa. El chulo de turno la dejó embarazada y si te he visto no me acuerdo. No sé si a estas alturas lo ha reconocido, aunque su madre lo ha intentado varias veces. La primera noticia que tuve de él es que se había escapado del colegio en el recreo con un compañero rumano. Un ertzaina les había encontrado en Erandio y los llevó de vuelta al centro. Su compañero era inteligente y frío y le conocíamos de sobra, por lo que enseguida pudimos ver que E no dejaba de ser su perrito fiel. Sus faltas de asistencia fueron en aumento y nos vimos obligados a abrirle expediente para llamar la atención a la familia. Por otra parte intentamos hablar personalmente con él y en seguida comprobamos que no le sobraban luces precisamente. Para nuestro asombro fuimos descubriendo que había estado desescolarizado hasta los 7 u 8 años. Había deambulado por tres colegios de los que no constaba ningún expediente de atención especial, simplemente le habían dado paso a los sucesivos cursos según la edad correspondiente. Así llegó al instituto y, lógicamente, estaba más perdido que Sor Ramonina en una sala de fiestas. Los especialistas le derivaron a un centro especializado para personalizar su atención, pero su madre se negó en redondo porque no sé qué razones que nadie alcanzó a comprender.A partir de aquí se dedicó a pulular por las calles y no conseguimos nada más de él. Sabemos que hubo un tiempo en que acompañaba a su hermana pequeña al colegio. Tampoco constaba expediente suyo en los servicios sociales porque su familia se había librado muy mucho de dar señales de vida, por si acaso. También pudimos comprobar que su madre, aún siendo joven, era analfabeta total.

He considerado de siempre a este chaval como una víctima de maltrato integral. Comenzando por su familia, siguiendo por todos los centros por los que pasó sin que nadie le hiciera caso y, para terminar, una vez que pusimos el caso de desescolarización ante la autoridad competente, nadie quiso tomar cartas en el asunto. Así que se podrá comprender la grata sorpresa que me produjo el comprobar que tenía algún trabajo. Eso sí, intentaré localizarle para ver qué clase de trabajo es y, sobre todo, para que me cuente cómo le va la vida. En conclusión, qué fácil resulta a muchos profesionales de la enseñanza o de los servicios públicos ejercer de bienpensantes y estigmatizar a algunos alumnos que no son de su agrado o a sus familias,para luego mirar hacia otra parte. Esos chavales y chavalas tienen derecho a una vida digna, por lo que necesitan más de atención que la mayoría, ya que lo que han tenido desde su infancia han sido malos tratos y desatención. Les ha tocado ser supervivientes, que no es un papel fácil de desarrollar en el teatro de la vida, y para eso hacen faltan dosis especiales de resiliencia, que no llueve del cielo precisamente.

viernes, 26 de junio de 2015

Periko, hasta siempre.

Ha fallecido Pedro Mª Solabarria Bilbao, Periko. He tenido la suerte de compartir su amistad, su alegría, su cariño, sus inquietudes y, en algún momento, sus luchas que también fueron la mías. A parte de nuestra excelente relación personal, no he compartido sus opciones políticas, lo que nunca ha sido un obstáculo entre nosotros, pues teníamos muy claro en qué coincidíamos. Lo más seguro es que pase a la historia de este pueblo precisamente por su participación en HB y en todas sus organizaciones colaterales. También es probable que para muchos no sea más que alguien que fomentó el terrorismo, sin más, cuando los que le conocemos sabemos de sobra que era incapaz de matar una mosca. No ha sido un político al uso, sino el auténtico antitipo de los que viven de la política, por eso espero que no pase a la historia solamente con la referencia de su pertenencia a unas siglas. Me gustaría resaltar, en esta dedicatoria en memoria suya, su gran humanidad y su profunda fe que le llevaron desde su dedicación total a la gente minera, hasta acabar con lo puesto protestando por los recortes, por los desahucios o por cualquier causa que le pareciera justa.
Toda la sensibilidad que tenía a la hora de atender a la gente necesitada, se convertía en una entereza y en una capacidad de lucha increíbles, cuando se trataba de plantar cara ante los de arriba. Nunca midió las consecuencias personales que podrían tener sus actos, ni se puso límites cuando estaba convencido de que era necesario hacer algo. Así le fue.

Comenzó de cura en Triano y cuando vio toda la miseria de la gente minera se hizo uno de ellos, dando todo lo que tenía -dormía en un jergón debajo de la mesa de la sacristía-, suscitando la solidaridad entre la misma gente y trabajando con ellos en la mina. Acabó volviendo loco al obispo, a las autoridades y a la empresa. Lo desterraron de allí y lo mandaron a Barakaldo, donde organizó grupos juveniles demasiado contestatarios para la época. Fue a parar a la famosa cárcel de Zamora donde el generalísimo encarceló a un tropel de curas vascos por no ser afectos al régimen, sino todo lo contrario. Vivía en un sótano y ahí me encontré con él, antes solo sabía de su existencia y le conocía de vista. Para
entonces trabajaba en la construcción y su guarida parecía un despacho de abogados clandestinos sacado de una novela negra: siempre encontrabas a obreros pidiendo ayuda por despidos, por impagos... Y el bueno de D. Pedro -que así le llamaban entonces- se presentaba en el juzgado de lo social haciendo de abogado defensor, porque se conocía las leyes laborales de pe a pa, o se plantaba delante del empresario de turno. Para sacar adelante cualquiera de esas causas era capaz de negociar hasta con el mismísimo diablo: una vez le acompañé al despacho de Ingunza, que había sido alcalde de Barakaldo y por aquel entonces era el director general del sindicato vertical en la Gran Vía. El buen señor no sabía dónde meterse, hasta que le concedió lo que pedíamos, creo yo, solo por perderle de vista. A partir de su famoso sótano aglutinó al rededor de su figura gente inquieta de todo tipo y generó una movilización sin precedentes en un sector que se consideraba irrelevante para las incipientes organizaciones obreras.

He podido mantener relación con él porque nos encontrábamos frecuentemente en Lutxana. La última oportunidad que tuve de estar con él fue hace algo más de un mes de visita en su casa y ya veíamos que su estado de salud no daba para mucho más. Sin embargo su energía vital, su alegría, la viveza de sus expresiones y la felicidad que irradiaba cuando nos enseñaba sus recuerdos seguían intactas. Pudimos disfrutar en un mismo espacio del D. Pedro y de Periko, una síntesis perfecta de su personalidad y de la coherencia de su trayectoria vital. Yo, cuando me llegue ese momento, me conformo con la mitad de lo que nos transmitió en aquellos momentos. Eso sí, murió, igual que vivió, con lo puesto. Agur eta ohore


martes, 23 de junio de 2015

Todo a cara o cruz cuando nacemos

Ayer según bajaba a la piscina me encontré con B que me saludó con una sonrisa más radiante que la que le permite su medicación de ordinario. Tras las frases de rigor y echarle unos piropos por su buen aspecto, amplió su sonrisa y me comunicó que su hijo iba a hacerle abuela. Me emocionó la noticia, como suelo decir, otro que nos va a hacer abuelos. R es un chaval, bueno a estas alturas estará peinando a los 30...y pico, con el que coincidí en mi etapa de educador en el hogar Murrieta. He convivido con él desde que tenía 10 u 11 años. Era un trasto total pero noble y se hacía querer, incluso cuando le tenías que castigar. Vago impenitente para los estudios, pero trabajador y hábil con las manos. No me acuerdo  cuántas mañanas le tuve que tirar de la cama para que fuera al instituto. Coger un libro era un castigo para él, pero podía desmontar un reloj y volverlo a montar sin que le sobraran piezas. Acabó en el CIP de Barakaldo y después se puso a trabajar con su padre, que por fin se acordó de que tenía un hijo al que casi ni conocía. Estaba bien situado en la construcción y, después de varios años sin dejar de trabajar, me dijo que iba a empezar a hacer cursos para ser encargado de obra. Pero... "llegó el comandante (la burbuja) y mandó a parar". Uno de tantos que se quedó colgado, pero no se quedó quieto: participó en programas, quiso ponerse con el graduado que dejó perdido... Por fin, a través de un compañero consiguió un puesto estable. N es su novia desde los 16 años y ahora va a ser la  madre de su retoño. Tiene estudios de educación infantil y ha trabajado en guarderías. Creo que esta relación ha tenido algo que ver en la estabilidad con que R ha llevado estas etapas de su vida. Me alegro por ellos y por el que viene, porque es más que probable que se encuentre en un seno acogedor.

Los dos estuvieron en el CIP de Barakaldo con 10 años de diferencia
Al salir de la piscina y en la misma calle, solo que 100 metros más hacia abajo. me encontré con C que había sacado a pasear al perro, uno de esos paticortos, gordos, feos, con orejas puntiagudas, babosones, que se quedan mirando con ojos de loco. Ya te vale -le dije- no has tenido suficiente con tus hijas y con tus nietos que ahora andas también cuidando un perro. Ya ves -me contestó- era del chiquillo, pero lo ha dejado en casa y hay que cuidarle. El chiquillo es su nieto G, al que ha criado desde su nacimiento y para el que es su madre. De la biológica C también tuvo que seguir cuidando ya que le trajo por el camino de la amargura en su truculento historial -cuento algo de esto en una entrada antigua. También ha colaborado en el cuidado de sus otros nietos y con su marido no lo tuvo nada fácil. Es de esas mujeres que se merecen un altar. Al nombrar a G se le nubló la cara y casi se echó a llorar. Va a tener un hijo -susurró entre dientes. Me quedé helado. El chaval es de la edad de mi hija, terminó bien el CIP, tuvo algún trabajillo y desde entonces dice que está buscando trabajo. Es un buen tipo pero, me da la impresión, que con poco empuje. También sé quién es la futura madre, aunque solo la conozco de vista. Es hija de L que pertenece a una familia un tanto problemática, y de la que he escrito algo, a propósito de uno de sus hermanos. Ella no colaboraba en casa mientras su madre andaba a cuatro manos sin poder con los hijos. Según su suegro "dio un braguetazo" para amarrar a su hijo y así "salir de la miseria en la que vivía". Este hombre trabajó en el ayuntamiento y la boda de su hijo le trajo por el camino de la amargura. Ya llevaba bastantes años jubilado y un día se presentó en el ayuntamiento con muy mal aspecto, desencajado y desesperado, buscando a una asistente social porque esos le habían arruinado. C terminó diciéndome que L había querido que siguieran con el embarazo y ahora la criatura iba a depender de ellas dos. Por si había tenido poco ahora le tocaría seguir ejerciendo siendo bisabuela, porque conociendo a la otra no hay que esperar que asuma compromisos. Visto el panorama, uno se echa a temblar con lo que le espera a la criatura.

Esta entrada puede parecer un capítulo de novela negra del Barakaldo oculto, pero es solamente un desahogo de las sensaciones contrapuestas que estos dos encuentros fortuitos han desatado en mi interior, trayendo a mi memoria un montón de recuerdos y de intervenciones que no viene al caso exponer por confidencialidad. Dos nuevos seres que van a nacer casi al mismo tiempo, en el mismo pueblo y en familias que en mayor o en menor grado han atravesado por graves dificultades, pero con futuros divergentes, aunque pueda pasar de todo. En una se recondujo la trayectoria y en la otra podemos hacer quinielas para saber dónde vamos a encontrar al pequeño o pequeña cuando crezca un poco. Ojalá me equivoque en éste último.

lunes, 15 de junio de 2015

Las idas y vueltas de la historia

En uno de los paseos montañeros, que me permite disfrutar mi condición de jubilado junto con la compañía de mi amigo Orencio, subimos al Mello desde la población de Montellano en el valle de Galdames. El Mello tiene seiscientos y pico metros y es uno de los montes que se asoman sobre la costa en el límite con Cantabria. Como ambos lo habíamos subido desde Muskiz optamos por la ruta de Montellano, que de verdad solo tiene la primera mitad del nombre porque es una purita pendiente y hasta las casas están escalonadas. Así que en este trayecto, las cuestas más duras están al inicio de la subida, o sea, que hay que ir preparado. Desde la cumbre se tienen diversas vistas sobre la costa, la zona minera y en el camino se pude ver como en maqueta parte de la refinería de Petronor. 

Hoy, sin embargo, no me voy a referir al tema montañero, sino a la sorpresa que me llevé al llegar a este pueblo. La última vez que estuve en él sería por los años ochenta cuando trabaja como trapero de Emaús y recorríamos las Encartaciones con el camión. La imagen que yo recordaba no tenía nada que ver con lo que estaba viendo. Está totalmente remodelado, desde la infame carreterucha de acceso en la que tenía que ir sorteando baches y desprendimientos, hasta la urbanización, la iglesia y las casas, tanto nuevas como reconstruidas. 

Ciertamente se había convertido en un lugar de residencia para personas que prefieren la tranquilidad y el campo. Como comentamos Orencio y yo, allí se palpaba que había muchos euros por metro cuadrado. De hecho la gente que nos fuimos encontrando era de una media de edad elevada y su aspecto dejaba bien a las claras que tenían la vida resuelta.


Lo que es la vida: Montellano era una población minera y agrícola. Aún se pueden ver en sus alrededores los restos de las explotaciones al aire libre. Apenas ha pasado un siglo y es un barrio residencial de gente bien. Claro en el contexto actual de restructuraciones, reformas, recortes y demás penurias que tienen en perspectiva las nuevas generaciones, inmediatamente se me ocurrió la pregunta inversa, aunque no habrá que esperar un siglo para responderla, porque ahora todo va muy de prisa. Es sarcástico contrastar esto con la imposibilidad de una mayoría aplastante de jóvenes de montar su vida autónoma por la precariedad del empleo, por las nuevas condiciones laborales que les amenazan o por el paro puro y duro.
Van a estar como para pensar en segundas residencias, y más de ese nivel, cuando no les va a dar ni para un alquiler que no sea de protección oficial. O lo que es más agobiante, al fin y al cabo, qué se van a encontrar cuando lleguen a los años de los que hoy disfrutamos de la jubilación. Visto desde este Montellano se me antoja que los jóvenes de hoy van a tener que pasar penurias, cuando no miserias, como las de nuestros antepasados mineros, solo que disfrazadas o encubiertas por una sociedad supuestamente avanzada con una economía que avanza por el buen camino, según declaran las altas instancias mundiales y el gobierno a su servicio. Al menos aquellos tenían sus chozas y sus casitas, mientras que una nube de jóvenes acabarán sin poder salir de casa de sus padres hasta que se les caigan a pedazos por no poder mantenerlas. Vivir para ver.

lunes, 1 de junio de 2015

El estuario del río Barbadún

Esta mañana de domingo hemos disfrutado de un día primaveral con sol y con la brisa fresca del mar. Hemos salido pronto hacia la playa de La Arena, antes de que llegara la nube de familias ansiosas de sol. He estado fuera de circulación por mis lumbalgias y había que probar y poner las bisagras en marcha aprovechando el sol. Así que nos hemos dedicado a pasear durante dos horas por el pequeño estuario del río Barbadún, que desemboca junto a Pobeña en la playa. Antes de llegar ahí forma un pequeño estuario cuyas dunas y marismas se están recuperando tras largos esfuerzos. Es una gozada ver llenarse de vegetación y de vida unos parajes castigados por la minería y la industria. Hoy nos ha tocado la bajamar y estábamos en época de mareas vivas, por lo que hemos podido salir de los caminos marcados y perdernos en medio de la marisma sin mojarnos ni llenarnos de barro, viendo restos de karramarros o de caracolillos y asustando pajarillos de los que no conozco el nombre. Ahora sí que podrán refugiarse las aves migratorias y hacer su recorrido las angulas

Hasta hace bien poco estaban ocupados por depósitos de CLH que han sido trasladados a la zona industrial del puerto exterior de Santurtzi. Cuando yo era niño este río era de color rojizo porque en él se vertían los residuos de los lavaderos de mineral de Galdames y Sopuerta. Hoy aún está amenazado este enclave por la presencia de la factoría de Petronor. Ahora también cuenta con una depuradora de aguas residuales y está volviendo también la vida en las aguas.
El año pasado las dunas se vieron golpeadas por los temporales y como se puede apreciar en las fotos se están poniendo pequeñas barreras para consolidarlas. Al mismo tiempo se les está dotando de plantas típicas de ese tipo de terrenos y se mantienen protegidas hasta que éstas estén seguras. En las partes más consolidadas se puede disfrutar de cañaverales y de todo tipo de plantas y arbustos y de áreas de esparcimiento y juegos, en los hay que espabilar si se quiere coger sitio.

Resulta un privilegio tener entornos así tan cercanos, a solo 15 minutos en coche, aunque esa cercanía haga peligrar su integridad porque gran parte de la marabunda que invade la playa no tiene integrado en su chip el respeto y el cuidado de estos espacios tan frágiles como bellos.

domingo, 31 de mayo de 2015

Sra. Palacio ¿volvemos a la Edad Media?

Anda la derechona revuelta poniendo a parir a todos los nuevos partidos o agrupaciones que les pueden sacar de sus posiciones. Están nerviosos, demasiado nerviosos y se dedican a soltar despropósitos, como si el personal medio no fuera lo suficientemente inteligente para saber apreciar cuáles son las verdaderas motivaciones de esos despropósitos. Por una parte, veo que la derecha sigue usando el mismo argumentario que sus antecesores cuando se instauró la república, insultos y calumnias: estalinismo, chavistas, pro etarras, desmantelamiento del sistema democrático... Solo les falta inventar algún cuerpo paramilitar, como los falangistas o los de Onésimo de aquella época,para dar estopa al rojerío de nuevo cuño. Aunque ahora tienen de su parte las huestes de sus medios incondicionales y, cómo no, de los mercados o las bolsas que se pueden enfadar con los españolitos porque se atreven a votar lo que a ellos no les gusta.

En medio de este ruido poselectoral la exministra Ana Palacio ha superado todos los registros del coro de sus correligionarios: son como el estado islámico y nos van hacer retroceder hasta el siglo XI. A propósito de retroceder, señora exministra, me gustaría hacerle unas breves aclaraciones.Si alguien ha hecho retroceder a este país es el partido en el que usted milita, con el desmantelamiento del estado del bienestar y el maltrato a la educación y a la cultura. Claro que hemos retrocedido pero lo más grave es que ahora nos quieren hacer creer que aquí no ha pasado nada, porque la economía ya se está recuperando gracias a ustedes. Puede que los bancos, las grandes empresas o los mercados estén contentos porque las cuentas salen mejor para ellos. Sin embargo esa no es la sensación de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Solamente ustedes no quieren ver la profunda brecha que están cavando con sus medidas en la sociedad española, cuando desde todas las partes están denunciando que España es uno de los países con mayor diferencia entre la clase pudiente y la mayoría de la población, que es alarmante la cifra de niños en situación de pobreza severa, que se está hablando de deficiencia energética. A esto se suma su tan cacareada creación de puestos de trabajo, pero saben de sobra que con su desaguisado laboral -que de reforma nada- son en su inmensa mayoría trabajos precarios y mal pagados que no dan ni para el sustento de una familia. 

Esa brecha, señora Palacio, es la que hace imposible que la recuperación llegue a todos. Esa brecha ha facilitado que no pocos de los suyos hayan campado a sus anchas metiendo mano al dinero público o corrompiendo el sistema. Esa brecha es el baluarte que les garantiza a los que tienen la sartén por el mango el que nadie se lo va a arrebatar. Ahora ven que hay gente dispuesta a saltar esa brecha para conseguir que la pasta y los recursos lleguen para todos, y eso no lo van a consentir. O sea, que su tan cacareada recuperación consiste en que los que provocaron la crisis y los más pudientes van a ganar cada vez más, a costa de una legión de muertos de hambre y de angustia que se tienen que agarrar a un clavo ardiendo para arrascar unos euros miserables, si es que se tiene a bien pagárselos. Su recuperación económica y su lucha contra el paro consiste en igualar a los trabajadores españoles con los chinos, o con las costureras de la India o de Bangla Des. Los trabajos que dicen crear son del mismo pelo que los siervos de la gleba ¿Se acuerda de ellos la señora exministra? Eran gentes ignorantes y pobres que no tenían ni derechos sobre la tierra y que debían obedecer a los señores y conformarse con lo poco que les dejaban para subsistir. Eso es lo que pretenden conseguir los suyos: gentes sin recursos, a ser posibles sin formación ni cultura, que se tengan que arreglar con las migajas que se les caigan de sus suculentas mesas y, eso sí, sin rechistar que desestabilizan el sistema. Esto es lo que están haciendo ustedes: volver a la edad media, ya sea de señores feudales o de califatos. No tenga la desfachatez de echárselo en cara a otros.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Castrati

Quiero hacer una metáfora recordando a los famosos cantores de siglos pasados, que, privados de sus genitales, se convertían en divos del canto. Estos otros castrati, a los que voy a hacer referencia, no son tan afortunados como los de la historia, aunque también están sufriendo una serie de amputaciones que, al no ser físicas, no parecen dolorosas, no van a sacar beneficio alguno para su futuro como aquellos. Todo lo contrario, su dolor será de esos que dura toda la vida si no se le van administrando las soluciones precisas y tiene la propiedad de impedir el desarrollo personal y la normalidad en el acceso a la vida social y laboral, y hasta puede que los deje tirados en la cuneta.

Poco a poco y casi sin darnos cuenta, estamos viendo que empiezan a abundar grupitos de adolescentes y jóvenes que son hijos de aquellos latinoamericanos que vimos llegar en la época de las vacas gordas. Son de las familias que han podido seguir asentadas aquí a pesar de la crisis. Han pasado por colegios e institutos como cualquier joven de aquí, pero entre ellos el fracaso escolar es un problema recurrente y preocupante. Se les ve vagabundear por calles y parques con sus viseras invertidas, vestidos como pinceles y con unos aparatitos de nivel considerable. Entran por la puerta grande a engrosar los batallones de los denominados ninis, aunque casi siempre prefieren mantenerse entre ellos. Si les escuchas hablar puede que no les distingas de los de aquí, cuando estábamos acostumbrados a las formas de los que vinieron creciditos. Algunos hasta se dan el lujo de llevar su perro.

A esta generación que, teóricamente, son bolivianos o ecuatorianos o... como sus padres, su país de origen comienza a importarles más bien poco o nada. Se han hecho a la vida de aquí que es la que conocen y tienen noticia de sus antepasados cuando les llevan a la otra parte del charco para visitar a sus familiares. Están acostumbrados a no dar un palo al agua y parece que todo lo consiguen de la familia, sobre todo los que dependen solo de la madre. No muestran interés en mejorar su formación o aprender algún oficio. El lunes estuve charlando con profesores de iniciación profesional de Barakaldo y estaban  desesperados ante la pasividad de este colectivo. En resumen son carne de cañón para futuras bandas, trapicheos o lindezas por el estilo o  se convertirán en asiduos clientes de los servicios públicos o eclesiales, cuando ya no cuenten  con sus mamás, porque a algunos les faltan arrestos hasta para delinquir.

O sea que les han capado el pasado y, de alguna manera, la identidad o pertenencia. Se sienten en tierra de nadie porque allí son de aquí y aquí son de allí, por lo que son de ninguna parte. Les están capando el presente y la personalidad porque, a fuerza de presionar a la familia, viven y tienen de todo sin esforzarse en nada. Ellos mismos se están capando el futuro porque no se preocupan por nada y se están cerrando puertas. Además de su problema personal, que será lo más grave, queda preguntarse qué vamos a hacer con esta tropa cuando, tarde o temprano, se vean mal. Puede que, en un momento dado, este conglomerado estalle a la manera de los extrarradios de París o de ciertas calles de las grandes urbes. También cabe esperar que nos quedemos con un lastre de vagos profesionales de cuidado. Me duelen estos chicos, auténticos castrati de la vida, pero me hierve la sangre contemplando tanto desperdicio y tan pocas posibilidades de solución.

jueves, 30 de abril de 2015

Catecismo para el PP

Mariano Rajoy, a raíz de querer pasar con zancos por encima de la pila de casos de corrupción, hizo una broma con los suyos diciendo que en esta legislatura les había pasado de todo. A continuación rectificó diciendo que no debería haberlo dicho por si aún pudieran tener más sustos. Pues, por si tuviera pocos, aquí tiene el último que le viene de un supuesto aliado. La conferencia episcopal española ha tenido una reunión en Avila la semana pasada y ha sacado a la luz toda una declaración sobre la Iglesia al servicio de los más necesitados. Al parecer sus eminencias se están convirtiendo o les han tocado a arrebato para que se conviertan al "franciscanismo papal". Lógicamente los cambios de sillones que se han dado últimamente están facilitando dicha conversión. Y es que, aunque todos los mitrados están bajo el mismo título, no es igual que estén al frente unos que otros.

El caso es que los obispos se han despachado a gusto. No es que nos hayan descubierto nada nuevo. Como es habitual en ellos, son los últimos en darse por enterados y nos han puesto por escrito lo que los mortales de a pie estamos hartos de comprobar día tras día. Pero lo importante es que no se han callado ni han puesto paños calientes ni nos han intentado distraer con cortinas de humo cargadas de moralina barata. Creo que no les quedaba otra después de lo que llevan publicando desde hace tiempo Cáritas y otras organizaciones católicas sobre la situación actual. Dan un repaso a la supuesta recuperación económica, a las insostenibles diferencias sociales que se están produciendo, al desastroso panorama laboral, a la corrupción, a la exigencia de dignidad en la política, a la necesidad de mantener el estado de bienestar, al trato de los inmigrantes...
Y lo más importante: ¡piden perdón! Reconocen públicamente que no han actuado a tiempo. Desde mi humilde punto de vista es lo más importante del documento, porque lo demás ya lo sabíamos. Parece ser que empiezan a llegar, aunque algo tarde, hondas del terremoto eclesial cuyo epicentro está en Roma, porque este detalle sí es del más puro estilo de Francisco.

Así que a Mariano y al PP les han leído el catecismo, porque los obispos dicen que con su declaración no hacen política, sino que dan orientaciones a sus fieles. Ahora les tocaría poner en práctica esas orientaciones, no para que las usen con intenciones electorales sino para que las vayan poniendo en práctica, que para eso se dicen creyentes, o no? Como buenos seguidores de la Iglesia podrían tomar ejemplo de los jerarcas, a los que tanto recurren cuando les conviene, y tendrían que dar la cara públicamente, como han hecho éstos, pidiendo perdón al personal por todas las mentiras que nos han soltado, por toda la basura que están ocultando y por todos los desaguisados que están permitiendo que se den en aras de los intereses de los más poderosos. En fin, no creo que lo verán nuestros ojos.

domingo, 12 de abril de 2015

El pasado siempre deja huella

Este último domingo de vacaciones ha hecho una mañana de primavera radiante. María y yo hemos aprovechado para hacer un paseo costero, por aquello de terminar de cargar pilas ya que mañana vuelve a clase. Hemos dejado el coche en el fuerte de La Galea y hemos recorrido la costa bordeando los acantilados hasta Sopelana. A la vuelta hemos bajado a la playa de Azkorri por la carretera de acceso y, tras pasear al runrún de las olas, hemos retomado el camino de vuelta, subiendo por el sendero que trepa en el acantilado del fondo. Hemos vuelto por el camino cementado y casi había que pedir permiso para pasar. Ya eran cerca de la una y el personal ya se había echado a la calle.

No es mi costumbre pero me he fijado en un par de carteles de esos explicativos que se  ponen en sitios interesantes y me he encontrado con dos informaciones que me han sorprendido. La primera se refería a los acantilados de Getxo, en cuyos pliegues se puede leer algo de la historia de la formación de la Tierra. Siempre me habían admirado pero resultan que son únicos para entender el período lecitense, del que yo no tenía noticia -ni sé si se escribe así- pero que debe ser muy importante para los entendidos del tema. Está bien tener presente que aquellos movimientos hicieron posible el que nosotros podamos vivir ahora aquí y admirar la majestuosidad de sus huellas.

La segunda es la que más me ha sorprendido. hemos venido muchas veces a la playa de Azkorri a jugar cuando Irene era pequeña y siempre me había llamado la atención esas rocas que parecían una amalgama de cantos rodados y arena. Hay trozos sueltos a merced de los golpes de las olas y hay también una gran parte de la playa asentada sobre ellas. Un pequeño cartel entre árgomas nos informó de las rocas de "arena cementada". Cuál no fue mi sorpresa al ver ese título: qué tenía que ver el cemento con la playa o si resultaba ser un símil. Pues no era un símil. Según el cartel las escorias y los lodos industriales que se vertieron, durante casi un siglo de actividad industrial incontrolada,  a poca distancia de la costa, se habían mezclado con la arena. Uno de los principales componentes de los mismos eran los carbonatos con los que se fue formando esta arena cementada.

Recuerdo perfectamente a los ganguil de AHV salir hacia Punta Galea para abrir las compuertas y soltar la porquería. En el museo marítimo han reconstruido los restos del último de ellos. Recuerdo también las "tortas" de escoria que traían lo trenes de los hornos altos e iban haciendo rellenos con ellas, robando terreno a cañaverales y dunas. Hoy me ha venido con ello a la memoria aquel dicho de mi abuelo, un viejo lobo de mar: el mar devuelve siempre lo que no es suyo. En efecto el pasado ha quedado cementado para siempre en esta zona de nuestra costa. Todo un recuerdo de algo que no se debería haber hecho nunca. Igual que el color oscuro de ellas y de parte de la arena que ha recogido los residuos de lo que sueltan los barcos para limpiar fondos. No quiero pensar lo que no es difícil que pase si el mar acaba devolviendo también otras materias más peligrosas que se han encerrado en sus fondos o los restos de las perforaciones o las porquerías y cloacas que se han vertido en él.

Creo que el pasado sigue y seguirá pasándonos facturas por mal pagadas o por las chapuzas que hayamos intentado enterrar. Esas facturas pueden ser personales, y allá cada cual con su conciencia, pero otras no tienen que ver nada con lo que hemos hecho, porque nos ha tocado pagar justos por pecadores al recibir unas herencias envenenadas, como las que nos han dejado aquí. Justo es que evitemos, en lo que esté de nuestra mano, que las próximas generaciones hereden un país tan deteriorado como el que recibimos. Según estas dos informaciones, el pasado siempre queda marcado en la tierra. Espero que nuestras huellas no queden marcadas en plástico o en materiales así.

sábado, 11 de abril de 2015

ROSA SUPERSTAR... pero menos

Estamos asistiendo atónitos a una serie de espectáculos políticos de muy baja estofa. Entre los recién llegados al ruedo electoral está habiendo de todo: codazos, traiciones, insultos... Pero la greña no solo está montada entre los componentes de las diversas formaciones, sino incluso entre los propios compañeros de barco, sean partidos o coaliciones. Hasta ahora ha habido mucha poesía teñida en tonos altruistas y purificadores, pero con las elecciones llega la hora de la prosa y, en la medida en que el tiempo corra, llegará la letra pequeña que puede que se explique con las navajas en el bolsillo. Con todo ello se les está devolviendo a los grandes partidos un pizco considerable de la tranquilidad alterada por los sondeos y se les está regalando un buen cargamento de argumentos para descalificar a los que llaman experimentos peligrosos.

En medio de este fiasco me llama la atención sobremanera contemplar cómo UPyD se está disolviendo como un terrón de azúcar en el café para todos de Ciudadanos. Después de un pulso para ver quién se quedaba con ese hipotético espacio del centrismo, parecía que Rosa había impuesto su autoridad y se seguía creyendo imbatible ante un pipiolo que se asomaba por Cataluña. Le avisaron y cortó por lo sano. Pero después de las elecciones andaluzas, en los cabezas visibles territoriales de su partido comenzó a tener más peso que su fidelidad y compromiso, aquello del refrán "cuando veas las barbas de tu vecino pelar..." Y es que en esto de la política si no hay sillón no se puede -ni se quiere, claro- hacer nada con los ideales ni con la voluntad de servicio al ciudadano, que todos proclaman.

De todos modos, no entiendo cómo una fiera política de su nivel no ha sido capaz de leer lo que cualquier ciudadano de a pie, mínimamente enterado en política, estaba viendo con claridad meridiana. Creo que en este caso ha podido más la prepotencia y el personalismo de esta mujer, que la evidencia de lo que se le venía encima -algo de esto comenté en una de las entradas más leídas de este blog en el 2008. Ella podrá argumentar que cuando el  barco hace aguas las ratas son las primeras que salen huyendo, pero, según parece, solo le va a quedar la función de ser el capitán que siga en el puente de mando hasta que se hunda del todo.