domingo, 10 de abril de 2016

Agur Ion!

Era miércoles con buen tiempo, o sea, una pequeña tregua en medio de tanto chaparrón. Orencio y yo habíamos aprovechado para una de nuestras escapadas al monte. Esta vez fue por los aledaños de El Regato. Estábamos iniciando el descenso cuando sonó mi móvil. "Será alguien de la caja porque tienen la virtud de pillarme en el monte cuando llaman", le comenté. Me sorprendió la voz de mi primo Luis. Cuando te llama un familiar sin más ya te pones en alerta. "Te llamo para decirte que ha muerto Ion", me soltó de entrada. Repasé mentalmente a velocidad de vértigo de qué Ion se podía tratar porque no me venía nadie a la cabeza. "De quién va a ser, mi sobrino". Me quedé paralizado. La muerte de alguien joven siempre impacta, más bien golpea, de una manera especial y cuando toca de cerca hiere: Ion estaba en la treintena. De todos modos, no me cuadraba porque los problemas que él pudiese tener no eran enfermedades graves, luego supuse que habría sido un accidente. "No, se lo ha encontrado su madre en casa, parece ser que ha sido cosa suya". Ahí ya me terminó de hundir y de amargar la mañanera. 

Qué cosas tienen estos casos, cuando alguien toma una decisión de éstas o se deja llevar por un arrebato, siempre consigue, aunque sea involuntariamente, que salgan a flote cuentas pendientes con los que quedan vivos. Lo primero que me vino a la cabeza fue que hacía pocas semanas, el día del funeral de su abuela, me repitió que quería hablar conmigo. Ya hace tiempo quedó en venir a Barakaldo porque necesitaba hablar muy en serio conmigo. Quedamos en la parada de bus de S. Eloy.
Estuve viendo pasar varios autobuses de la línea de Musquiz y de la del Funicular y no apareció, ni tampoco dio señales de vida por teléfono. Lo dejé pasar como una más de su manera de ser, esperando que volviera a llamarme. Me lo volvió a repetir meses después un día que acompañamos a su madre a Cruces y le dije que sí pero con un poco más de formalidad que la vez anterior. Definitivamente esa es una conversación pendiente que ya no podrá ser y que ha quedado bailando en mis tripas, con la mala conciencia de que me quedó algo por hacer, aunque entre dentro de lo probable que no hubiese servido para mucho. En fin, esa es mi cuenta pendiente.

Querido Ion, lo último que se me puede ocurrir es juzgarte o menospreciarte por lo que me dicen que has hecho. Es totalmente imposible conocer qué pasa por la mente de una persona en el momento de tomar una decisión así y, si esa persona es como tú con unas circunstancias similares a las tuyas, el hecho se convierte en un misterio. Pudo ser un bajón o un impulso irrefrenable que no pudiste controlar, igual que en otras situaciones de tu vida, no importa. En tu viaje por la vida has ido perdiendo trenes, soltándote de manos que te ofrecían algún asidero y encerrándote en tu pequeño universo, mientras alguien intentaba sostener lo insostenible. El caso es que puede que llegara un momento en que ya no pudiste más con tus contradicciones -o con vaya a saber con qué- y decidiste dejar de sufrir o de hacer sufrir. No seré yo quien te pida cuentas, quizás tenías carencias y problemas que te incapacitaban para llevar la vida que deseábamos para ti los más allegados y no fuimos capaces de val0rarlas. 

Al final has conseguido concitar con tu muerte un montón de cariño que igual no te imaginabas en vida. Menudo funeral te perdiste, porque desde tu asiento me temo que no se puede ver nada. Dejamos el coche en Ballonti y ya desde allí se veía un tropel de gente a las puertas del tanatorio, que ya te conocías de sobra. Predominaba el color negro, los pendientes o los palestinos en la mayoría del público, ya te puedes imaginar por qué. Nunca pensé que tuvieses tantos colegas. Así que allí estaba lo que quedaba de ti rodeado por tus dos familias: las de los apellidos y la de la calle. Nos costó Dios y ayuda buscar sitio y eso que llegamos con cierta antelación. María, como es tan menuda, tuvo que escurrirse entre la gente hasta llegar a la primera fila de todos los que estábamos en pie, si no se ahogaba. 

Después de la ceremonia de rigor, similar a la que viste en el funeral de tu abuela Carmen, tu hermana subió al micrófono y te dedicó una última canción punki que, al parecer te gustaba mucho. No veas cómo la cantaban muchos y muchas de tus amigos, sonaba con más fuerza que las canciones anteriores del funeral que las cantan unas pocas personas o el cura solo. Yo vi cómo varias chicas con pinta de duras y unos hombretones malencarados y tatuados lloraban sin cortarse un pelo. Una de ellas se adelantó en plena ceremonia a dejar un recuerdo en tu féretro, qué pena que no la vieras. Tampoco sentirías cómo tocaban con verdadera unción tu féretro según lo iban sacando. Es curioso que los que más lloraban no eran tus familiares, que estaban la mayoría con cara de circunstancias, sino tus colegas.
A mí también se me cayeron unos buenos lagrimones contagiado por ellos, mira por dónde es la primera vez que la música punkie me hace llorar. Qué pena que te perdiste una de las mejores cosas que te han pasado en la vida por las muestras de cariño y de dolor que te dedicaron. Al final, una vez más, diste la campanada, ya te vale. Gracias por lo que pude aprender contigo y perdona si no te puse fácil el tomar ese café o esa birra juntos. Agur Ion. 

martes, 5 de abril de 2016

EUROPA: CERRADO POR DEFUNCIÓN (de la democracia)

Ayer escuché en la radio unas declaraciones de Maite Pagazaurtundua que estaba en Lesbos en calidad de parlamentaria europea para comprobar la ejecución de las devoluciones masivas de refugiados acordadas por la comisión. Me llamó la atención con qué claridad definió la realidad de la Unión Europea: nos hacen creer que estamos en el país de las maravillas, como Alicia corriendo detrás del conejo. Resulta que en el parlamento europeo se ha criticado y rechazado el plan de devoluciones acordada por la comisión pero no ha servido para nada. "Nos permiten hablar y parece que nos dan la razón pero luego siempre surge alguna ordenanza, algún acuerdo y no sirve de nada lo dicho". O sea, que los ciudadanos votamos un parlamento y luego se cocinan las decisiones que van a misa en otros fogones, lejos de la luz y de los taquígrafos.

Algo parecido nos pasa aquí dentro de este ambiente revuelto de falta de gobierno y con una posible repetición de elecciones en el horizonte. Después de conocer el aumento del déficit que nos deja el gobierno anterior, Montoro con todo su cuajo echa la culpa a los gobiernos autonómicos y nos deja un curioso recadito por si los ciudadanos aún no nos hemos enterado. Salga quien salga elegido no le va a quedar otra que seguir haciendo lo mismo que ellos: los recortes, ajustes y demás órdenes que le lleguen de Bruselas para saldar la deuda y si no... Así que mientras que aquí nos estamos volviendo locos con tantas elecciones, resulta que da lo mismo a quién pongamos ya que va tener que seguir haciendo lo que le manden y eso ya nos es de sobra conocido. Bueno igual le permiten al nuevo gobierno que lo disfrace un poquito con alguna medida de tipo social, pero sin pasarse, por aquello de quedar bien.

Tiene mucha razón la parlamentaria. Pretenden que nos comportemos como siervos o esclavos felices que se conforman con lo que hay y porque, además, se nos permite que hablemos o que elijamos representantes porque hay democracia. Todo un detalle por parte de esos regidores de traje negro en la sombra. Claro que lo que no están dispuestos a consentir es que elijamos a aquellos que no les gustan o que les pidamos cosas que pongan en solfa sus intereses. Y es que Europa es una "sociedad cerrada": cerrada para los que vienen de fuera y para los que vivimos dentro, sobre todo en los países menos poderosos; cerrada a sus posibles evoluciones y transformaciones sociales y humanas. Los poderes fácticos están cercenando la libertad creadora e intentan absorber o desactivar todas las iniciativas y las cooperaciones activas encaminadas a conseguir una mayor dignidad humana para todos. Están de sobra preparados para amortiguar el ruido de todo pensamiento alternativo con una pizca de sal utópica en su condimento. Permitir esas veleidades sería un error desastroso de consecuencias incalculables para la estabilidad, para la economía, para la recuperación del empleo y bla, bla bla... Ya les vale!!

Creo que tenemos claro, más que de sobra, la diferencia entre una sociedad humana y otra inhumana, igual que entre una libre y otra cerrada a cal y canto. Ahora solamente nos queda aceptar que lo poco o mucho que nos queda por hacer es el compromiso por transformar este fiasco de Europa tan bien maquillado, partiendo de una crítica despiadada y de una cooperación activa en proyectos concretos enfocados a superar las contradicciones y sufrimientos del presente que la siguen deshumanizando. Ya que el panorama no resulta muy halagüeño, por aquello de que lo último que se pierde es la esperanza, quiero terminar recordando la conciencia utópica de E. Bloch: "Solo cuando se desea lo que aparece como imposible, se llega realmente a las fronteras de lo posible". Que por desear que no quede.

lunes, 4 de abril de 2016

Días de monte 25

Este sábado ha sido el Orixol 1.125 ms. Desde Oleta hemos subido el puerto de Krutzteta y allí hemos dejado el coche. Antes de apagar el motor he visto que el termómetro de de la pantalla marcaba -1º. En efecto, desde que pusimos el pie en tierra hasta la parte superior de la bajada estuvimos pisando hielo. La subida no es demasiado exigente en cuanto a dureza de la pendiente, pero sí hay que tener cuidado por lo escarpado del terreno y por el fuerte viento que, además de cortar el cutis, empujaba en dirección a la cortante. La ruta está bien señalizada, aunque hay que tener cuidado de no despistarse, porque al menor descuido te encuentras sin salida colgado de una roca, como nos pasó en dos ocasiones. Hay tramos en que el sendero queda desdibujado entre el suelo rocoso o en el tramo del hayedo porque desparece debajo de las hojas caídas en el otoño.

Antes de llegar al Orixol se bordea o se sube el Santakrutzi, otra  cumbre aérea y escarpada. Algo más abajo de la cumbre, colgada en una cortante sobre el valle de Aramaio hay una diminuta ermita que da nombre al entorno. Se cuenta que allí estaba el refugio del famoso cura Santa Cruz, un guerrillero carlista que decía misa a la tropa  antes de la batalla. De ahí la famosa definición que Pío Baroja daba del carlista "Animal montaraz de cresta colorada, que debidamente confesado y comulgado desciende del monte y ataca al hombre". Hicimos un alto en el camino para contemplarla y comprobamos que en su parte de atrás había una banco rústico totalmente protegido del viento y con un panorama impresionante a sus pies. Así que decidimos comer el bocata allí a la bajada. Dejamos la cumbre a un lado y en poco tiempo llegamos a la del Orixol. Allí había un grupo de gente joven comenzaban a bajar lo que posibilitó que nosotros pudiéramos llegar al buzón porque todos no cabíamos. Antes uno de ellos tuvo a bien hacernos una foto juntos, cosa que no nos pasaba desde hace mucho tiempo.

Vitoria y parte del embalse
Fue una mañana preciosa y, una vez más, aprovechamos la tregua que la metereología nos daba. El horizonte estaba despejado en todas las direcciones y la abundante nieve que aún queda en las cumbres más altas destacaban los diversos macizos como si estuviesen más cerca. La visión y el panorama desde arriba era impresionante. Además del verdor y de la belleza de los valles que se abrían a nuestros pies, teníamos enfrente la mole del Amboto, y las cumbres rocosas del Duranguesado. A un lado el Udalaitz y las cumbres que descienden hasta la costa. A la espalda tanto el macizo de Aketegi como el de Aralar con el Txindoki al frente. Al oeste se dibujaba perfectamente todo el Gorbea  y los otros montes de Bizkaia hasta la costa porque se veía el Serantes.
Era curioso divisar al mismo tiempo en otra dirección la sierra Cantabria y, como en otro telón blanco, el Pico S. Lorenzo con toda la Demanda nevada, el León dormido y hasta monte Jurra. Juanjo se hichó a sacar fotos y he añadido una pequeña selección. Después del bocata al abrigaño contemplando el valle y los montes de Gipuzkoa y Navarra, vuelta para casa.

domingo, 3 de abril de 2016

Carta abierta a D. Felipe de Borbón

Muy señor mío:

En ésta me dirijo a usted en calidad de su condición de jefe del estado español. Permítame que me dirija a usted sin la terminología mayestática a la que estará acostumbrado, ya que me considero republicano, aunque admito esa condición porque así lo han querido la mayoría de mis conciudadanos. Vengo a pedirle encarecidamente un favor que creo compartir con una gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas de este país, por lo que voy oyendo en conversaciones y en los diversos medios de comunicación. Como creo que ya habrá intuido, me refiero a la situación política presente rayana en el esperpento. No hace falta que se la describa porque supongo que usted estará mejor informado que los ciudadanos de a pie y, quizás, tan o más cabreado que nosotros ante tan lamentable espectáculo. Como no veo que haya nadie que pueda pararlo, me he decidido dirigirme a usted.

Desde la semana siguiente de las elecciones de diciembre barruntábamos que no iba a ser posible formar gobierno. Los de antes porque comenzaron a dar el paso atrás y ahora se dedican a hacer campaña electoral, cuando se supone que urge formar gobierno.
Los nuevos porque no se ponen de acuerdo y a lo mejor no deben ponerse por el bien de todos. Todos dicen que quieren dialogar pero cada cual está jugando un solitario y, además de hacerse trampas, su diálogo se  reduce a destacar las trampas que se hacen los demás. Mientras tanto, todos dicen que no quieren elecciones y aquí estamos los de a pie aguantando discursos, peroratas, acusaciones,  dimes y diretes de dirigentes, politólogos y tertulianos abiesos. Vamos que ni el más absurdo de los reality le llega a hacer sombra. 


Me pregunto si usted podría librarnos de semejante tortura y aburrimiento. ¿Qué hacemos perdiendo el tiempo un mes más cuando todos prevemos que no va a quedar otra que las urnas? Ya sé que no entra dentro de sus facultades convocar nuevas elecciones por iniciativa propia, ya que debe respetar los plazos marcados por la constitución.
Sin embargo podría convocar a todos los cabezas de partidos y nada de uno por uno a todos juntos y hacer algo así como lo que decimos en el vulgo: dar un puñetazo en la mesa y lanzar el juramento más contundente que su alta condición le permita.
O salen de allí con un gobierno o se dejan de historias, van al parlamento y hacen una votación para disolver las cortes de inmediato y nos devuelven la palabra a los ciudadanos. Luego que se atengan a las consecuencias.


Reconozco que esto no resultará fácil para usted, pero espero que de alguna manera podrá intervenir para concedernos el favor de que termine esta pesadilla que si no acabará siendo una jaqueca descomunal para el país entero. En caso de que dé algún paso para resolverlo le estaré profundamente agradecido.

Atentamente
Luis Fernando Gil

Barakaldo 3 de abril de 2016

lunes, 14 de marzo de 2016

Días de monte 24

Tras varios intentos frustrados por la metereología, este sábado 12 nos lanzamos a la búsqueda de cumbre. No teníamos pensada ninguna, así que echamos mano de alguna que nos quedó pendiente. Decidimos partir de la ermita de Garrastatxu en dirección al Odoriaga y hacer las cumbres de esa zona que nos diera tiempo. Llegamos a la ermita y el panorama nos dejó claro que había que ponerse las polainas y las cadenas. Juanjo, siguiendo mi ejemplo, se había comprado otras pero más completas. La ruta no tiene pérdida y enseguida nos presentamos en la entrada de los terrenos del parque natural de Gorbeia. 

A poco de comenzar una subida exigente y continuada comenzamos a pisar nieve, pero a penas iniciar la ascensión nos encontramos inmersos en un universo blanco: nieve por el suelo y neblina por las cumbres cercanas. La marcha se convirtió en más lenta y pesada, como es lógico, a medida que ganábamos altura. No habríamos llegado a los 900 ms de altitud y ya teníamos entre treinta o cuarenta centímetros de nieve blanda, sin contar los baches donde metíamos toda la pierna. Nos fuimos guiando por los pequeños postes que marcan las pistas de pastoreo, porque
la ruta se había esfumado camuflada bajo la nieve. La primera cumbre que nos encontramos fue la del Nafarkorta 1.017 metros de altitud. Nos hicimos las fotos de rigor y alguna panorámica más, nos forramos más y decidimos volver, porque empezó a chispear y el tiempo se nos echaba encima. 

Al bajar al collado nos detuvimos a sacar fotos a los mojones que marcan los límites de Araba y Bizkaia, o sea, que habíamos salido de Araba y habíamos hecho cumbre en Bizkaia, municipio de Orozko. Cuando dejamos la nieve atrás comimos el bocata y, ya de nuevo en la zona recreativa de Garrastatxu nos tomamos un café en el bar, que según parece abre los fines de semana.
En él anunciaban que la etapa del 5 de abril de la vuelta a Euskadi acabará en ese alto, tela subidita. En fin, una mañana impresionante, como si hubiéramos estado en un simulacro de Pirineos o algo así. Acabamos algo más cansados que de ordinario pero muy a gusto. Quién  me iba a decir que después de un comienzo de invierno tan atípico iba a tener la oportunidad de pisar nieve en dos ocasiones. La zona recreativa y los panoramas de Garrastatxu son muy recomendables y la subida se encuentra con facilidad desde Barambio.
 

sábado, 5 de marzo de 2016

Carta abierta a Pablo Iglesias

Estimado señor Iglesias:


Con la presente deseo hacerle llegar algunas observaciones que, a mi modesto entender, pueden ser de su interés dentro del momento político en que nos encontramos. Ante todo debo felicitarle por su encomiable tesón en defender los intereses de las víctimas del desastre neoliberal que se nos ha impuesto por decreto del absolutismo parlamentario de estos eternos cuatro años. No obstante, me gustaría sugerirle que tuviera más en cuenta al resto del magnífico equipo del que usted forma parte -aunque los medios siempre digan que el equipo es suyo, lo cual sería contradictorio con el sentir de Podemos, ya me entiende-. Lo digo porque por su apasionada e impulsiva forma de expresarse puede que lleve al equívoco de creer -y de creerse- que se trata de un líder carismático al que hay que seguir incondicionalmente o hay que darle la razón. Ya ha habido bastantes errores de ese tipo en la historia de la izquierda y quiero pensar que dado su nivel de inteligencia no va a caer en la misma trampa. No olvide que el mayor motivo de los castigos de los dioses, tanto de la mitología griega como de las religiones del Libro, era la hybris.

Yo pertenezco a todas aquellas gentes que al final de franquismo se curraron la transición desde el movimiento asociativo o vecinal y desde la lucha sindical. Claro que no salimos ni en los documentales de la tele ni en los periódicos, éramos de esos don nadies que no entraban en la categoría de dirigentes o gente importante. Eso sí fui de los que tuvieron que marcharse a casa a todo correr cuando lo de Tejero, más que nada porque ya había pasado por los sótanos de Gordoniz -la DGS de Bilbao-. Teníamos una cosa clara, el enemigo a batir era el franquismo y sus herederos, aunque se comenzaran a disfrazar de demócratas. En todos los movimientos en que participé me encontré con gente de todo tipo: desde troscos o anarquistas hasta peneuvistas. De algunos no quiero ni acordarme o ni nos saludamos hoy en día, pero en aquellos momentos todos éramos necesarios. Sí ya sé que aquello fue otra  historia con otras circunstancias y que lo mío suena a abuelo cebolleta, pero ahora también estamos saliendo de un absolutismo -aunque sea parlamentario- que ha ejecutado implacablemente las órdenes de la dictadura de los mercados y de la troika, y de éstos no nos vamos a deshacer tan fácilmente.

Todo lo que le he contado viene a cuento porque considero que en todo movimiento de cambio hay que tener claro ante todo los síes, es decir, los objetivos, la prioridades, los procesos, los medios... Todo ello es lo que motiva y lo que orienta, pero siempre hay que pasar previamente por cargarse los noes: desahucios, precariedad, desigualdades, corrupción... Antes de sembrar hay que arrancar de raíz las malas hierbas. Y para esa tarea hay que ponerse de acuerdo con los que comparten el objetivo de eliminar esos noes, aunque haya que aguantar algún codazo que otro o taparse la nariz, eso sí, sin perder de vista que los que han puesto la confianza en el cambio son los más desheredados o los más hambrientos de justicia. Esto es algo así como los satélites: para llegar a su órbita necesitan una serie de artefactos que los impulsen, pero en la medida que van cumpliendo su función se desprenden de ellos para que no le impidan orbitar. Las prisas son malas consejeras y creo que en la vida pasa como en el monte que la línea recta casi nunca es la más corta ni la posible para llegar a la cumbre.

Como puede comprobar, no he pretendido darle ninguna lección ni decirle lo que tiene que hacer. Simplemente he querido hacerle, desde mi modesto entender, unas cuantas consideraciones con un poco de sosiego dentro de este alboroto bochornoso en el que nos han metido, tanto desde el parlamento como desde los medios de diversos tintes ávidos de carnaza y de sensacionalismo. Solo les deseo lo mejor a usted y su equipo. Salud y república.

Atentamente.
Luisfer

Barakaldo 5 de marzo de 2016


domingo, 28 de febrero de 2016

Con Franco vivíamos mejor???

He escuchado esta mañana en la SER unas entrevistas que han hecho a unos supervivientes del precariado y se me han revuelto las entrañas. Una cosa es hacer estadísticas o denunciar las situaciones y otra es tocar en carne y hueso, con nombre y apellidos, la institucionalización de la injusticia social y laboral que se da en la más absoluta impunidad. Mira hasta dónde ha llegado mi indignación que me he acordado, con perdón, del generalísimo. Esta panda de neoliberales han hecho retroceder la dignidad laboral hasta el siglo XIX, solo les falta poner capataces como en las minas. Franco no habría permitido las condiciones laborales que imperan hoy en España y éstos que han impuesto las nuevas condiciones laborales -los mismos que quieren arreglar su tumba y enterrar la memoria histórica- le están haciendo más que bueno. 

Recuerdo los años de la transición, justo después de morir el caudillo, en que trabajé en la construcción, cuando montamos un par de huelgas generales para conseguir un convenio justo y anular el sindicato vertical. Es verdad que había destajos brutales y horas extra, pero se cobraba, las pagas extra no fallaban y los contratos tenía un mínimo de consistencia. Se consiguió en menos de dos años una mejora notable de las condiciones laborales y sociales de un sector que estaba desatendido... y ahora con estos pelos! Lo repugnante es, sin duda, que, además de aguantar la corrupción,la sobrexplotación y los salarios misera, tenemos que estar soportando la sarta de mentiras sobre el progreso y la creación de empleo: a esto lo llaman empleo. 

Estamos viviendo en un estado de falsedad y de cinismo que no se explica uno cómo no salta por los aires. A decir verdad, una de las entrevistadas da una explicación que debe ser más que sólida: volver a vivir de los padres o de los abuelos. Esto no se puede aguantar más y, por si fuera poco, los buitres de la Unión se quieren zampar los pocos higadillos que nos quedan. Y estos son los que nos tienen agarrados ya se sabe por dónde y no sueltan presa. Hace falta dar un revolcón serio y, para eso, la martingala de acuerdo que nos están montando estos días, no sirve ni para ponerle una tirita a semejantes desgarros.  Unos y otros nos han tomado por imbéciles a los ciudadanos y no se cortan un pelo en seguir insultando nuestra inteligencia con declaraciones que no llegan al nivel de discusiones de patio de colegio. Ya vale. A ver si se dejan de jugar a cacharritos, te ajunto y luego no y sinsorgadas por el estilo. Hay que preparar unas nuevas elecciones que castiguen más al PP y le hagan perder todas sus mayorías y luego "hablaremos del gobierno"... en mi modesta opinión.

jueves, 25 de febrero de 2016

O jugamos todos...

Me parece absurdo el que estemos pendientes, una vez más en la historia, de que los descendientes de Drake sigan pirateando impunemente a diestro y siniestro. Siguen imponiendo la agenda del resto de Europa y ponen condiciones para seguir en la Unión, esto es, solo se apuntan a los beneficios y no quieren responsabilidades. Y lo que me parece más absurdo es que encima les estemos dando mimitos para que en el referendum salga que se queden. Vale que sigan con sus medidas, con el volante a la derecha, con la libra y con el té a las cinco, pero esto de ahora es mucho morro y supone piratear a la cara a los estados socios y a los trabajadores europeos, o sea, que se vayan de una vez y les aplicamos a ellos lo que quieren hacer con los demás. Por otra parte, se está viendo que otros estados se dieron mucha prisa para que fueran admitidos en la Unión, pero ahora que vienen mal dadas, porque hay que asumir un problema grave entre todos, se tiran con el tren en marcha: que si vallas, muros, restricciones y, lo último, otro referendum en Hungría para lavarse las manos porque la gente dice que en mi casa mando yo.

Calais
El problema de todo esto no es, a mi entender, el que esté pasando, sino que se están abriendo unas puertas que no se sabe, pero sí se puede barruntar, a dónde van a conducir. Lo más fácil será que en la medida que se vaya concediendo excepciones o privilegios a los diversos estados, van acabar haciendo todos de su capa un sayo, comenzando por los que llevan la voz cantante: "yo también quiero lo del UK", "yo no quiero más refugiados".... O sea, que mucho parlamento, muchas reuniones de ministros, de presidentes pero veo que al final lo único que nos va a mantener unidos a Europa será la eterna deuda. Eso sí, a la hora de hacer ajustes y recortes ni referendos ni gaitas, troika y tente tieso. Y la democracia ante todo, solo que si se nos ocurre votar a aquellos que no les gusta, se pueden enfadar y nos plantan unos tecnócratas que sepan hacer bien las cuentas, porque somos unos ignorantes o insensatos que juegan alegremente con las cosas de comer. Así que claro, se empieza a hablar del peligro de la deconstrucción de la constitución europea, y yo añadiría que también puede ser que se está dando un proceso de desenmascaramiento, en el que se va viendo el rostro real de cada cual, que estaba oculto tras los discursos y las declaraciones solemnes.

En mis breves incursiones laborales por Europa, tuve que mantener encuentros y asambleas decisorias con representantes de otros grupos europeos. Me quedé con la sensación de que lo que iba a misa no era lo que se hablaba en público sino lo que se cocía debajo de la mesa de los más interesados. Todos eran muy educados o asentían amablemente, pero cuando salían los resultados de las votaciones resultaba que no te habías enterado de nada. A través del tiempo transcurrido desde que entramos en la Unión, me he podido percatar de que esas impresiones de cinismo y de amarrar por la espalda siguen siendo el santo y seña de los que cortan el bacalao en este sarao europeo.
Sin  embargo, no tengo por qué reducir el concepto o el futuro de Europa a lo que marcan  un colectivo de dirigentes retrógrados y vendidos al mercado. Más bien quiero quedarme con lo que para mi representa la unidad real: la ciudadanía organizada en movimientos sociales, sindicales o en los miles de voluntarios que se ofrecen para acoger refugiados, emigrantes o para sacar con vida a los que se están ahogando en el pozo de las medidas económicas impuestas al pueblo llano.

lunes, 22 de febrero de 2016

Días de monte 23

Después de varios sábados frustrados por el tiempo o por los inaplazables compromisos familiares, este pasado sábado nos hemos podido librar Juanjo y yo de los hados adversos que nos han tenido alejados de la montaña. El día estaba magnífico había nevado en abundancia durante la semana y luego había hecho raso, por lo que suponíamos que nos íbamos a encontrar con nieve dura a primera hora. Debidamente pertrechados nos encaminamos a Llonguéroz, un pueblo perdido en las estribaciones de Sierra Salvada del valle de Losa -a propósito, famoso por sus quesos. Los dos coincidimos, nada más arrancar el coche a las 7:45, en preguntarnos cómo nos íbamos a encontrar la carretera con la helada que había caído. Tuvimos suerte, a pesar de la escarchada la carretera estaba sin placas, incluso en el puerto, porque hacía varios días que no había llovido. Tras el despiste de rigor y la escasa o nula información de los carteles viarios, logramos dar con el pueblo. Aquí sí que tuvimos que sortear varias placas de hielo al entrar, en medio de una sinfonía de validos y de ladridos.

Como habíamos supuesto teníamos nieve y hielo nada más echar pie a tierra. Seguimos las indicaciones de la guía y encontramos enseguida la pista de tractores que debíamos seguir. Al principio se veía fácilmente porque estaba bastante pisada, pero, en la medida en que nos alejábamos del pueblo, no las teníamos todas con nosotros porque con la capa de nieve que había tendríamos que orientarnos a ojo de buen cubero. Fuimos siguiendo unas roderas que parecían de kart que, providencialmente, no estaban marcando el camino. A poco de comenzar me calé mi última adquisición: unas cadenas para las botas. Ya las había probado en la bajada del Eretza el miércoles pasado, pero esta vez me han acompañado todo el recorrido y tengo que reconocer que me vinieron de maravilla.

Fue la típica subida tendida y larga, y lógicamente nos la teníamos que tomar con calma porque no se anda igual con nieve. Cuando se acabaron las roderas ya pudimos orientarnos bien y al poco llegamos a la primera cumbre que nos habíamos propuesto: Mojón Alto, donde nos sacamos las fotos de rigor para dar fe de nuestro paso. Teníamos en el programa subir también a El Somo, pero vista la distancia resultaba que el tiempo previsto en el programa se nos quedaba corto porque íbamos a tardar bastante más de lo marcado. Así que estuvimos andando disfrutando del paisaje hasta que se nos hizo la hora y después del bocata en el único sitio en el que se podía asentar el culo nos dimos la vuelta. Al entrar en el pueblo vimos una casa con el cartel de Quesería. En la puerta rezaba una nota que advertía que hasta abril no se vendían quesos. Unos artesanos auténticos por lo que se ve.

Con todos esos ingredientes disfrutamos de una gozada de mañana. Un sol radiante que resaltaba más el manto de nieve y, curiosamente, acabamos teniendo calor aunque pisábamos nieve helada. Aún hoy me estoy dando crema en la clava y en la cara por la machacada solar que me llevé. A mí me resultó sorprendente contemplar el paisaje de la Sierra Salvada desde las lomas de la parte sur, ya que siempre hemos subido desde los farallones que dan Euskadi. Estábamos un tanto desorientados, hasta que a fuerza de identificar las cumbres que se divisaban nos pudimos situar. Una vez más, la montaña resulta ser como la vida  misma. En cuanto se cambia de perspectiva o  se mira desde otro ángulo, cualquier situación o cualquier persona, por muy familiar que nos parezca, nos aparece desconocida o, al menos, desconcertante.
Hace falta fijarse en las referencias que les rodean para poder identificarlas o entenderlas antes de dar algún paso en falso o de arriesgarse a emitir algún juicio rápido. También se me ocurre otro reflejo de la vida, al menos de la mía, en esta salida. Es conveniente, a veces imprescindible, contar en los principios con la huellas de alguien que ha ido por delante para ir haciendo nuestro camino o formando nuestra personalidad. Pero siempre llega el momento en que esas huellas desaparecen, o ya no nos resultan suficientes, y entonces es cuando nos toca arriesgar y seguir creando nuestro propio camino. Quién sabe si alguien por detrás lo podrá aprovechar. Aquí algunas fotos más.

lunes, 15 de febrero de 2016

Consenso sí, pero ¿para qué?

Ante este impás político en que nos encontramos, en el que unos no encajan haber perdido, aunque hayan ganado, y otros que pretenden ganar, aunque hayan perdido, el panorama que se le presenta al ciudadano medio es un tanto desconcertante. Por un lado el partido saliente nos amenaza que sin ellos los mercados y los poderes económicos se van a enfadar y nos vamos a enterar de lo que vale un peine. Y a uno le queda la pregunta de si los dichos poderes son los que han votado o si hemos sido los ciudadanos. Claro que si tienen el poder suficiente para invalidar las votaciones, pues en adelante no votamos y que nos digan lo que tenemos que hacer: cuánta gente tiene que mal vivir en la miseria, cuántos mayores se tienen que morir antes para que sean un gasto más, cuantos jóvenes se tienen que marchar... y así sucesivamente. Se llama a la sensatez pactando un consenso de los grandes partidos para que la situación no se altere y el país disponga de un gobierno sólido. No se entiende, por parte de los interesados, cómo se puede rechazar una propuesta tan razonable y tan responsable. Por mi parte presento la pregunta que pongo de título ¿Para qué queremos un consenso que solamente va a consistir en más de lo mismo, solo que un poco edulcorado?

Por otra parte tenemos a los partidos y grupos que dicen estar dispuesto a organizar un gobierno alternativo para solucionar los desastres sociales del anterior. Todos dicen que están dispuestos a entenderse pero solamente si les dan la razón en todo o se aceptan sus condiciones y, de paso, si consiguen un trozo razonable de pastel. Se ha puesto de moda lo de las líneas rojas, las incompatibilidades... Tienen un argumento claro: las urnas han dicho claramente que queremos un cambio y que, según proclaman, ellos son los elegidos para llevarlo a cabo. Sin embargo, con el galimatías que están montando no están estimulando precisamente la esperanza de los que desean ese cambio, porque se ve imposible que lleguen a un consenso. Entonces volvemos a la misma pregunta desde el otro punto de partida ¿Para qué queremos un consenso que solo sirve para contentar las aspiraciones de cada grupo?

Creo que falla una perspectiva de base por ambos bandos. El fundamento de la cultura democrática está mucho más allá de los consensos o de los acuerdos y de los discursos pomposos. Estos no son sino consecuencias de la misma y pueden ser válidos en la medida que responden a los objetivos de la democracia: el servicio a todos los ciudadanos. A todos, no solo sin excepción, sino poniendo en primer lugar a los que han sufrido o siguen sufriendo en sus carnes las desgracias y las consecuencias de la injusticia institucionalizada por los poderes técnico económicos. Los indefensos son la razón última de ser la democracia y de la cultura que la hace posible. Y en estos momentos da la impresión de que ni los primeros ni los segundos se han enterado de por qué y de para qué están ahí: arreglar esto con medidas democráticas.

"La distancia entre ricos y pobres ha crecido y en 2015 el 1% de la población concentró tanta riqueza como el 80% de los más desfavorecidos. La fortuna de sólo veinte personas en España alcanza un total de 115.100 millones de euros", explica el informe.
En este sentido, España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la distancia entre rentas altas y bajas, sólo por detrás de Estonia, y entre 2007 y 2014 el salario medio español se desplomó un 22,2%.
Además, según los datos de la OCDE, los hogares más desfavorecidos son los que han sufrido una mayor caída de los ingresos durante la crisis, y el salario de los más ricos es 18 veces superior al del 10% más pobres.(Oxfam Intermón)