martes, 21 de enero de 2014

DÍAS DE MONTE 12

El sábado pasado nos liamos la manta a la cabeza y nos fuimos al Zalama 1.345 ms de altura, el tercero más alto de Bizkaia. Es un monte mugalari en el que confluyen las vertientes de Burgos, Cantabria y Bizkaia. El tiempo prometía que por la mañana habría alguna lluvia dispersa sin más y que lo gordo del temporal llegaría a la tarde noche. Pero cuál no fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos que la lluvia, aunque fina, no era tan dispersa en la medida que  nos acercábamos a la parte burgalesa de la merindad de Montija. Al subir El Cabrio nos percatamos de que el Zalama estaba totalmente nublado, lo que nos sorprendió más teniendo en cuenta el ventarrón del sur que había hecho la víspera. En fin, que llegados allí no íbamos a echarnos atrás. "Es lo que tiene el montañismo", dijo Juanjo. Así que desafiamos a la suerte, nos abrigamos bien, porque en S. Pelayo el termómetro del coche marcaba 3 grados, y con las referencias de los libros de consulta de toda la vida tiramos hacia arriba.
Al lado de un poste abandonado. Juanjo.

Enseguida vimos que íbamos a tener pistas hasta la cumbre, por lo que restamos importancia a la niebla y a que no veíamos ni torta. Al menos tuvimos a nuestro favor que había dejado de llover. Al poco de empezar se nos unió otro aventurero, Javier más joven que nosotros, que resultó ser también de Barakaldo. Tras unos primeros despistes, provocados como siempre por las pistas que abren en las zonas de pinares, nos fuimos situando. A ello colaboró el adelantado aparato de Javier provisto de gps, de mapas y de todas esas ventajas de la última generación. Incluso a poco de llegar a la cima le sonaron varios wasap, lo que sirvió para hacer unas risas. 

Javier y su GPS
Ya cuando cogimos cierta altura vimos que el suelo se iba poniendo blanco. Algo más arriba, acercándonos a la cumbre la cosa se puso fea del todo. Se levantó una ventisca fuerte y las gotitas en suspensión de la niebla parecían que se clavaban en la cara. A veces parecía que nevaba y no había manera de abrir los ojos. Estábamos envueltos en un manto blanco que nos empapaba y no podíamos quedarnos quietos, así que al llegar a arriba nos lanzamos cuesta abajo sin parar. Las pocas fotos que pudimos sacar han salido fatal, por lo que esta vez no puedo hacer un álbum. En el primer tramo de bajada nos volvió a llover y paramos en un refugio precioso construido a mitad de la ladera y muy bien preparado para que los animales no entrasen. Allí masticamos algo, intentamos sacar otras fotos, nos cambiamos algo de ropa y salimos escopeteados hacia el coche. Hacía mucho tiempo que no había sentido un dolor de manos tan fuerte por el frío. Los guantes se habían empapado y no era capaz ni de abrir una cremallera. El resto del descenso fue más tranquilo, la niebla se quedó a la parte de arriba y dejó de llover, así que fui recuperando las manos.
En el mismo sitio

En realidad lo que más me gustó fue experimentar la facilidad con que se hace camaradería en el monte, sobre todo cuando las circunstancias son adversas. En seguida se comparte de todo, comida, historias, trabajo, costumbres de casa... Hasta acabamos hablando de vinos -qué raro- dado que el mozo era por parte paterna de S. Vicente de la Sonsierra. Intentaremos sacarnos la espina.

El refugio que nos dio un respiro

martes, 14 de enero de 2014

Sr. Presidente de los Estados Unidos de América

Según nos informan los medios de comunicación, sabemos que usted ha tenido a bien recibir en su despacho a D. Mariano Rajoy. Por lo que dichos medios nos cuentan -aunque no todos los de España pudieron estar presentes-, el acto no solo consistió en sacarse una foto con usted, aunque sea ésta la que más rentabilidad le esté dando. Parece ser que usted le felicitó por sus medidas económicas, aunque le recordó que la tasa de paro seguía siendo demasiado alta y era urgente arreglar este problema junto con el del crecimiento económico. Sin embargo lo que me ha dejado perplejo es que usted haya definido la gestión del Sr. Rajoy como "un gran liderazgo". Ignoro el contenido de los informes que sus asesores le hayan hecho llegar sobre España, pero hay cosas que, desde lo que yo veo aquí, no encajan con tan benevolente apelativo.

El Sr. Rajoy no acostumbra a dar la cara ante los problemas que se plantean y cuando se ve obligado a responder solamente sabe arremeter contra la oposición y contra el gobierno anterior que son los culpables de todo. Usted Sr. Presidente, ha sabido estar a las duras y a las maduras y nunca a dejado de dar la cara, incluso en las cuestiones más espinosas de su mandato. Me extraña, por tanto, que no le hayan hecho caer en tan chocante detalle, aunque puede que dichos asesores no se hayan informado bien de la idiosincrasia de los gallegos. Por otra parte, creo que estará al corriente que el Sr. Rajoy gobierna con mayoría absoluta en ambas cámaras y en la mayor parte de los gobiernos locales, por lo que nos tiene sujetos a una abrumadora dictadura parlamentaria sin aceptar propuestas de nadie, ni rebajarse a consensuar nada. En esas condiciones no hace falta ser un líder, hasta el más corto lo puede hacer. Usted, sin embargo, ha tenido que someterse a durísimas negociaciones y ha tenido que contemplar impotente cómo la oposición republicana le ha tumbado proyectos importantes. Creo que en tales lides, sí se puede forjar un liderazgo.

Entiendo que le hayan parecido magníficas las medidas tomadas por el gobierno del Sr. Rajoy para ajustar la economía y el déficit público, porque le habrán asesorado los entendidos en macroeconomía, el Fondo y entidades encerradas en los intereses de especuladores y de los grandes capitales. Lógicamente no se habrá podido informar de las opiniones sindicales sobre la reforma laboral, ni tendrá noticias de la pérdida vertiginosa de poder adquisitivo, ni del acoso fiscal al ciudadano medio a través del incremento de impuestos indirectos, ni habrá tenido alcance a los informes de Cáritas España sobre el alarmante aumento de pobreza. A todo esto debe añadir que en su campaña electoral prometió a bombo y platillo que iba a hacer todo lo contrario. Aunque puede que usted Sr. Presidente se haya podido pasar por alto este último detalle, dado que le quedan algunos temas candentes por arreglar de los que prometió soluciones en sus campañas electorales. Como decía mi difunta abuela Leontxi "los políticos como los novios: hasta meter todo prometer, y después de metido se acabó lo prometido". 

No comprendo tampoco cómo no ha caído en la cuenta de que las medidas que el Sr Rajoy y sus gobiernos están tomando en materia de sanidad pública y servicios sociales van en dirección opuesta a la que usted está pretendiendo llevar en su país, a pesar del cabreo y de la oposición frontal de los republicanos. Ni tampoco llego a entender cómo se puede calificar de gran líder a alguien que está cediendo continuamente a las presiones de la extrema derecha de este país y a las exigencias de la jerarquía católica anclada en el pasado. 

Por todo ello,Sr. Presidente, espero que hayan sacado algo de provecho de la entrevista para los españoles medios, porque me da que todo ello ha sido un paripié para que se cierren algunos acuerdos interesantes para ustedes sin más. De paso le ha dado una palmadita en el hombro al Sr. Rajoy y se han sacado la foto oficial para que éste regrese a España con su ego un poco o un mucho más henchido y con la aprobación del imperio que usted preside bajo el brazo, así lo tendrá usted en el bote para próximas ocasiones. Mientras tanto, no sabe usted la gracia que ha hecho a los ciudadanos de este país que están padeciendo en su carne y en su inteligencia los efectos de semejante liderazgo.


jueves, 9 de enero de 2014

DÍAS DE MONTE 11

He tenido un tanto abandonado el blog por aquello de la vorágine navideña y porque hemos cambiado de ordenador y la nueva adecuación lleva su tiempo. El día de los Santos Inocentes, aunque con una previsión metereológica un tanto incierta, nos lanzamos decididos a visitar de cerca el Diente del Ahorcado, subiendo al Castro Grande desde el valle de Mena. A las 8,30 ya estábamos en Cilecia poniendo rumbo a la cumbre. El tiempo nos fue respetando, aunque veíamos la lluvia en las cumbres de Ordunte, a nosotros solamente nos cayó algo de llovizna en la primera parte de la subida y algunas virutas de nieve cerca de la cumbre que no duraron más de 5 minutos. Una vez pasado el túnel la pista estaba totalmente helada, pero al ser arenosa no tuvimos problemas de resbalones o caídas. Al final despejó y disfrutamos de una bonita mañana.

Es impresionante y da vértigo asomarse al borde y contemplar desde arriba el curioso "diente". Parece que se va a caer a pedazos porque está totalmente erosionado. Creo que ha habido algún que otro loco que ha trepado hasta su punta. Al no haber demasiada niebla pudimos divisar la nieve de la cordillera, algunos neveros del Zalama, las cumbres de Ordunte hasta el Kolitza, Peña de Aro y Sierra Salvada y unas magníficas vistas sobre el valle de Mena con sus pequeñas aldeas desperdigadas y Villasana en medio. Tuvimos menos vistas por la cara sur que da a Losa. En fin una mañana excelente.


viernes, 13 de diciembre de 2013

A veces la historia es despiadada

Tuve que pasarme varias tardes cociéndome a zuritos con el buen señor. En aquel momento tenía trabajo estable en la construcción porque estaba bien considerado como trabajador. Lo de su familia era otra historia. Vivía de la obra a la tasca y había dejado a la mujer, buena como ella sola pero con bastantes límites, sola con los hijos en una casa sin orden ni concierto de la que fueron saliendo por peteneras cada uno con una historia de lo más preocupante. El mediano acabó en un hogar de acogida en el que duró un telediario y comenzó a meterse en unos líos de cuidado, entre otros dejando embarazada a la novia con 16 años. Como ya le conocíamos, le propusimos trabajar en un proyecto de empleo protegido para jóvenes con problemas. Yo vi que en el fondo era un tipo legal, solo que había estado desorientado y sin referencia y que, por encima de todo, se estaba tomando muy en serio formar una familia. Claro que lo que le estábamos ofreciendo no daba para muchas alegrías. Así que allí estaba yo dándole la murga al padre e intentando convencerle de que su hijo no era un calavera y un inútil y que lo enchufase en la obra para darle una oportunidad. Al mes nuestro chico estaba al pie del cañón y no le ha faltado trabajo, hasta el presente en que ha sufrido como otros tantos la caída de la construcción. Han tenido más hijos y han sacado la familia adelante con el trabajo de los dos.

Me saludó hace poco y, como hacía mucho que no nos veíamos, nos hicimos las preguntas de rigor, la mujer, el trabajo, los hijos... Y ahí saltó como un resorte hablándome de uno de sus hijos. Lo que pudo ser un hola y adiós se convirtió en un monólogo de media hora plantados en la calle. Le hervía la sangre y la rabia le salía por los ojos. Sabía de sobra que yo conocía  a su hijo de siempre. Cuando llegó a la adolescencia comenzó a patinar en los estudios. Por aquel entonces apareció como alumno nuevo en las listas de absentistas de un instituto. Lo detecté inmediatamente por los apellidos y me extrañó verle allí pues antes estaba en un concertado. De absentista pasó casi a desparecer del centro, una vez que los orientadores le propusieron hacer un CIP. De vez en cuando me ponía en contacto con el tutor del taller y los informes siempre fueron positivos en lo que se refería al trabajo. Pasó bien las prácticas y consiguió algún contrato de su especialidad, y ahí le perdí la pista pensando que ya estaba encauzado.


De eso nada, según me estaba contando su padre, perdió empleos por falta de formalidad y en alguna temporada estuvo trabajando con él en la construcción, repitiendo la historia. Pero parece que ha echado todo a perder porque se ha ido metiendo en el mundillo de los consumos y, para completar bien la jugada, se ha echado una pareja que está metida en el manejo de esos chanchullos. Total que nuestro hombre está descorazonado porque siente que su hijo se está perdiendo sin remisión y con el miedo en el cuerpo de que el ejemplo cunda en alguno de sus hermanos. Por más que lo ha intentado, no ha sido capaz de convencerle de que vuelva a la casa familiar y a cambiar su vida. Ciertamente no se trata de una empresa difícil, más bien está rayando en lo imposible. El chaval ya se ha habituado a vivir del trapicheo, al consumo, tiene otro sitio donde vivir y todo ello está reforzado, o más bien blindado, por la relación de pareja. Esta gente vive en un mundo paralelo que es como una galaxia autónoma que solamente se conecta con el mundo real para conseguir dinero.

Yo también me he quedado descorazonado después de este encuentro. Resulta cruel para un hombre que ha sabido y que ha tenido el valor de aprovechar las oportunidades para rehacer su vida y llegar a formar su propia familia, contemplar impotente cómo uno de sus hijos ha desperdiciado oportunidades mejores que las que él tuvo y se ha lanzado en una cuesta abajo casi imposible de frenar. He sentido muy de cerca su dolor y mi natural me impulsa a querer arreglarlo enseguida, pero a esta alturas de mi historia ya no puedo pecar de iluso. Sé de sobra que eso está casi en la esfera del milagro: que rompa con su ambiente por algún motivo, que sea capaz de volver al ámbito familiar, que encuentre algún trabajillo... Solo me queda estar más cercano y mantenerme al tanto por si salta alguna oportunidad de tirar de algún hilo. De peores hemos salido, pero aquí para mi amigo y para su hijo el tiempo también juega en su contra, aunque no quede mucho más que esperar.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Los hay para todo

Ven, siéntate campeón. No te lo puedes creer, me han dejado con 800 € de pensión por 10 años trabajados. Bueno en realidad puede que sean más años pero igual no figuran como trabajados. Es que yo me iba cuando se me ponía en los cojones y no le hacía caso al encargado. Creo que he trabajado más años pero me dicen que han sido 10 y no me queda otra, tú me contarás qué puedo hacer con 800 €. Hubo una temporada que estuve de barrendero y me tiraba igual dos horas barriendo y el resto de tasca en tasca, que los den por... 

Me acababa de sentar en el metro, que a esas horas iba bastante vacío, y ése fue el recibimiento del compañero de asiento. Por más que le miraba no era capaz de reconocer a ese tipo, era la primera vez que le veía en mi vida. Por las miradas de soslayo que nos prodigaban algunas señoras de los asientos contiguos me imaginé que no era el primer interlocutor que recibía tan alarmante información. Era un varón de complexión fuerte, que podría ser más bien menos que más de mi edad y de mi estatura. El brillo de su atuendo no era precisamente a causa de la limpieza. Eso sí con la disculpa de que me lo decía a mí parecía , por su tono de voz, que se lo estaba contando a todo el vagón. Lo de hacerme preguntas era pura retórica porque no me dejó meter baza.

Tengo mucha fe en la Real Sociedad. He apostado 100 a que hoy mete dos goles. Creo que no me va a fallar, estoy seguro. No importa que le metan algún gol, que es posible, pero van a ser dos. Yo apuesto mucho, sabes? Siempre se gana algo. Bueno con el Gatasaray he perdido ya 100 pero estoy seguro de que que con estos otros internacionales voy a suplirlos, sin contar con los de la Real. Mira, mira.

A todo esto se puso de pie. Ingenuo de mí, creía que se iba a bajar porque habíamos llegado a una estación. Se levantó el faldón de su chambergo, echó mano a su bolsillo derecho y me plantó delante de mis narices un fajo de apuestas. A primera vista pude contar al menos 12. De inmediato sacó 4 o 5 del izquierdo.Estos ya los he perdido, así que ahora voy a poner también en este montón el del Galatasaray. Pero ya verás el pastón que voy a sacar. 

¿Cómo es que llevas billete de metro? - Casualidad, ese día había olvidado mi barik en casa- Cuesta por lo menos 1,60, no? Yo tengo la tarjeta de pensionista y me cuesta 0,31 el metro y 0,55 el bus. Voy y vengo de Barakaldo a Bilbao varias veces al día porque hago unas actividades, así que vengo a salir a 40 € mensuales más o menos, es una burrada al año, fíjate que hay veces que le tengo que decir a la tutora que me dé para el metro que no me llega, pero no me corto.

Acabáramos. Ya estaba yo calculando que con esa edad, con tan pocos años trabajados y con semejante tiro había algo más que un trago de más, y la cita a la tutora me lo dejó claro. Le dejé echando cálculos sobre las papeletas de apuestas y me bajé en mi estación tras despedirme de él, aunque absorto en lo suyo ni me contestó. Muchos harían unas buenas risas a costa de la pedrada de este sujeto. Las caras que veía alrededor eran de ponerle a caldo de perejil por lo insensato y lo pesado que se había puesto, y no faltarán los que comenten en las tertulias esta anécdota como ejemplo de cómo se despilfarra el dinero público dándoselo a gente como ésta que se lo gasta en apuestas y tascas y vaya usted a saber en qué más... 

Sin embargo creo que él no necesita nada de esto. A mí se me ocurrieron bastantes preguntas de otra índole como, por ejemplo, por qué tuvo que trabajar de barrendero, si tuvo oportunidades de tener una formación, si vivió en una familia o en un hospicio, si ha estado bien atendido en caso de sufrir alguna enfermedad mental, qué tal le va con la tutora y por qué la  tiene, si no se da cuenta del peligro de la adición a las apuestas... Ante todo y por encima de lo absurdo de su comportamiento es un ser humano que merece tanto o más respeto que los demás porque está en una clara situación de desventaja. Me fui como quien se libra de un pesado, pero lo sigo recordando con pena, claro que un viaje de cuatro estaciones de metro no era el sitio más adecuado para poder prestarle la atención que estaba reclamando a voces.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El peligro de las conductas machistas

Según un estudio que se acaba de publicar en el País Vasco, parece ser que entre los adolescentes están aumentando los casos de machismo en las relaciones de pareja. Los medios de comunicación y sus comentaristas no comprenden cómo estos comportamientos se pueden seguir reproduciendo en una población que ha crecido en un ambiento marcado por el lenguaje y los mensajes de igualdad provenientes de todos los ámbitos: escolar, institucional, publicidad, televisivo... Según he podido ver en algún noticiero, los políticos bienpensantes de turno ya se han adelantado a declarar que en este tema la educación es fundamental. Espero que esto no signifique que van a poner una asignatura más en el currículo escolar o que sigan bombardeando los institutos con campañas publicitarias, porque el concepto educación tiene muchas acepciones.



Creo que está más que de sobra demostrado que todas las campañas en plan publicitario en televisiones y todas las monsergas, por muy bien disfrazadas que estén, que se echen a los adolescentes en los centros escolares, no sirven absolutamente de nada. Es verdad que las actitudes y los comportamientos machistas de los que se habla son peligrosos, porque más o menos insensiblemente pueden comenzar como un juego entre adolescentes y acabar en tragedias de mayores. Pero estas actitudes no se aprenden en ninguna parte, se aprehenden, que es distinto, en el ambiente. Se reciben por transmisión inconsciente: primero lo que se percibe en la familia y, además, la competitividad o las presiones en el grupo de iguales, las redes sociales, la información al segundo de los nuevos móviles... Es lo mismo que si quisiéramos atacar un virus con antibióticos destinados a contrarrestar bacterias. Los mensajes verbales no pueden llegar contrarrestar algo que se va generando en el fondo de la personalidad por vía de otros canales de comunicación.

Otro aspecto importante del problema es que las actitudes machistas no son unidireccionales. Es curioso el testimonio de muchas chicas que señalan a compañeras que se dejan dominar por sus parejas -y eso que no han hecho más que comenzar su relación- e incluso parece que les gusta. Las preguntas que se tienen que hacer son las mismas: qué han vivido en casa, qué carencias personales tienen,  qué estímulos están teniendo en sus centros escolares, que falta de control o de apoyo de su vidas hay por parte de sus tutores... En los años en que he estado de responsable del PCPI han pasado por sus talleres bastantes chicas con ese problema. La mayor parte de ellas eran de las que arrastraban un  fracaso escolar más que notable y no pocas han quedado embarazadas estando aún escolarizadas.

La información sola no educa aunque sea un principio imprescindible, hace falta la implicación de los adultos que en esta sociedad y en gran parte de las familias parece que se ha tomado la deriva de la permisividad porque si no fíjate cómo se ponen, cualquiera les dice nada o cómo todos lo hacen ahora... Ese es el fracaso en la educación más difícil de solucionar y el que más secuelas negativas está acarreando.

domingo, 24 de noviembre de 2013

El granado

Ese árbol que se ve en la foto es un granado. A mí particularmente no me hacen mucha gracia las granadas, a María sí que le gustan. Por eso se fijó en él y le sacó esta foto. Pero en lo que sí coincidíamos los dos era en admirar dónde había sido capaz de crecer. De siempre me ha llamado la atención en mis paseos montañeros esos pinos o acebos que parecen salir de la misma roca y que están perdidos en medio de un roquedo o de algún paredón. Para mí son el símbolo de que la vida es posible en las condiciones más impensables. 

En esta ocasión mi sorpresa fue mayor al comprobar que el héroe de la supervivencia era un frutal que estaba dando frutos, nada menos que en el paredón vertical del barranco formado por la cascada de la Cola de Caballo del Monasterio de PiedraNo pude evitar, por otra parte, un sentimiento de pena pensando que su fruto no estaba al alcance de nadie, por lo que iba a quedarse sin el reconocimiento, más que merecido, de sus propiedades. Además iba a tener pocas o ninguna probabilidades de reproducirse porque sus frutos iban a caer en roca o en las aguas del barranco. 

Este granado increíble me ha hecho traer a la mente a ese tipo de grandes personas que son héroes anónimos, gente formidable, pero que son desconocidos. Puede que sean de esos profetas que no son reconocidos en su propia tierra e, incluso, en su familia. O simplemente, ese tipo de personas que han hecho su trabajo de una forma exquisita, o que han quemado su vida para sacar adelante una familia de la nada, o que han posibilitado que otras personas pudiesen comenzar a vivir dignamente sin esperar el agradecimiento de nadie... y suma y sigue. 

Nos tienen acostumbrados a reconocer las acciones de relumbrón de las grandes figuras del cine, del deporte, de las finanzas o de las iglesias, pero esas no son gratuitas. Llevan consigo otras intenciones ocultas, pero no menos importantes: publicitarse, mejorar su imagen, vender un producto... Es deplorable que se pierda de vista valores tan auténticos como los de esas personas anónimas que no salen en la tele, ni se hacen los importantes en su ambiente social. Son, sin embargo, los mejores referentes a seguir para las nuevas generaciones. Pero me duele profundamente comprobar en el día a día que la semilla de su ejemplo se la lleven, como a las del granado, las aguas turbulentas, en este caso, del bullicio social y del bombardeo de mensajes de las redes sociales.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El niño invisible (2)

Hoy he salido ha hacer unas compras y me he dado de frente con Q en un paso de peatones. Hace 4 años escribí una entrada dedicada a él y, tal como se puede suponer, su situación no ha variado de contexto. Ha crecido pero sigue flaco hasta decir basta, y nadie diría al verle que ya tiene 20 años. Le he visto menos descuidado que en ocasiones anteriores y también menos aventado, aunque por lo que he podido comprobar, razones no le faltarían para estarlo. Le pregunto que a dónde va tan decidido y me cuenta que tiene a su madre en el hospital. Por lo que me dice deduzco que ésta sigue viviendo en su desastre particular y sigue con sus consumos. 

Me ha comentado que ahora ha vuelto a vivir con su tía de siempre porque su hermana mayor le ha echado de casa. No me extraña porque conociéndola sé que cambia de humor a la mínima y puede armar una gorda sin que le haga falta ningún motivo. No entiendo qué hacía viviendo con ella y me cuenta su último periplo de casas. Cuando su madre regresó del pueblo estuvo viviendo con ella y con su nueva pareja en la casa de éste. No ha durado mucho en ella porque ese tipo le falta al respeto a mi madre, y si ella se deja es cosa suya, pero delante de mí no lo permito. O sea que el señor le puso de patitas en la calle de la misma. Donde mejor iba a estar era en casa de su hermana mediana, pero ésta no da para más. Trabaja y tiene a su cargo a su hijo y al último de sus hermanos. Al parecer, una vez más, le habían retirado la tutela del crío a la madre y ella lo había acogido. Así que acabó en casa de su hermana mayor que es un desastre con patas.

Hemos estado recordando que conseguí que le admitieran en un CIP para que aprovechara el tiempo, ya que en el instituto no pintaba nada. Me contesta que no lo terminó porque se tuvo que marchar al pueblo con su madre. Solamente había conseguido aprobar en ese tiempo los dos primeros cursos de ESO. Ahora me dice que quiere volver a la EPA y que necesita estudiar, cosa que antes no quería porque lo que le interesaba era ganar algo de dinero. Me lo dice como quien reconoce que yo ya se lo había repetido un millón de veces. De paso le insisto para que lo haga de verdad porque es la única manera de acceder a un oficio. Para colmo me suelta, por si fuera poco, que ha perdido el libro de escolaridad y que no sabe dónde le pueden certificar lo que ha aprobado. También ha estado preguntando en Lanbide y no encuentra ningún curso formativo.

 ¿Qué puede hacer este chaval con este panorama y apoyos puede esperar? Con tanto cambio de domicilio no puede tener una atención continuada por parte de los servicios sociales, al ser mayor de edad ya no cuentan con él en el servicio de menores, supongo que tampoco tendrá derecho a la renta de inserción... Por si fuera poco, todos los que hemos tratado con él somos conscientes de su grave deterioro psíquico, pero éste no está reconocido ni etiquetado, por lo que tampoco podrá recibir ayuda por ello. Ese problema será desgraciadamente su carta de presentación que le seguirá produciendo rechazos. Ahora cuenta con la casa de su tía que no deja de ser un refugio donde, al menos, puede dormir, pero poco más y a saber cuánto le dura. Me ha resultado sarcástico que esté pendiente de seguir con su madre en el hospital, como quien se siente responsable de ella, cuando ésta no le ha hecho caso en toda su vida y lo ha ido dejando vendido a su suerte.

Nos despedimos efusivamente y me quedo con el corazón encogido. Le he dado ánimos pero tengo la impresión de que solo he hecho un brindis al sol, porque en cuanto doble la esquina ya no se va a acordar de lo hablado y tampoco le he podido aportar nada concreto, más allá de que se haya desahogado conmigo. Lo dicho, sigue siendo invisible o, peor aún, una patata caliente que va de mano en mano y que nadie quiere coger, hasta que en una de éstas caiga al suelo y se destroce. Según se iba me he quedado mirándole y por su forma de andar, por la expresión de su cara he tenido la sensación de que es un candidato a acabar viviendo en la calle de albergue en albergue. Espero equivocarme.


martes, 5 de noviembre de 2013

Hay suicidios y s u i c i d i o s ...

Saúl -por llamarle de alguna manera- es un chaval de 19 años, pero si le ves te lo tienen que repetir varias veces porque no te lo crees. Es excesivamente delgado además de no levantar más allá del 1,60. Tiene una cara aniñada y va ordinariamente desaliñado. Sus ojos, grandes y redondos pero inexpresivos, transmiten una mirada fría de desconfianza. A pesar de su aspecto menudo es capaz de montar unos líos espectaculares. Conocí a Saúl cuando estaba cursando primero de ESO. La educadora de su instituto me llamó la atención sobre él porque, sin mediar aviso, comenzó a tener unas actitudes extrañas, ausencias a clase poco o mal justificadas y llevaba ya, a poco de empezar el curso, un buen carro de pencos. Resultaba imposible establecer la más mínima conversación con él y se escurría como una anguila. En el curso siguiente tuvo que repetir primero y para ello se cambió inesperadamente de instituto. Aquí es donde comenzó a faltar sistemáticamente a clase. Se le ofertaron recursos especiales de apoyo escolar pero no quiso saber nada. A todo esto la familia no daba señales de vida. Más tarde me enteré de que fue a raíz de la separación de los padres cuando comenzó a tener las conductas disruptivas. De todos modos ya antes había sido un niño transparente para la familia porque con los líos de los mayores nadie le hacía caso. Sin embargo tuvo que hacerse cargo de su hermano pequeño en numerosas ocasiones, lo que colaboró también a acrecentar su absentismo escolar.

Aplicando el protocolo de absentismo les citamos en el Ayuntamiento. Se presentó la madre con el chaval. Nos quedamos asombrados por la frialdad de ésta. Estuvo mirándole a distancia como quien tiene que estar allí porque sí, como si aquello no fuera con ella. De todos modos, le sugerimos a la madre que pidiera ayuda a los servicios sociales, tanto para apoyarle a ella en su situación de familia monoparental, como para atender los problemas que Saúl manifestaba. No nos hizo caso ni a nosotros ni a las llamadas de la educadora correspondiente.  La entrada en la adolescencia de Saúl fue tremenda,  llegando a generar conductas agresivas tanto en el instituto como en su casa. El fracaso escolar estaban cantado y no puso el mínimo interés en evitarlo. Acabó en un PCPI en el que tuvo que ser expulsado en no pocas ocasiones. Le dieron varias oportunidades para que no se quedara sin título, pero su respuesta fue participar en algún robo y en la extorsión de la marcha de su grupo. A menudo se presentaba fumado o colocado, por lo que no podía estar en un taller con herramientas que resultaban peligrosas en ese estado. Lógicamente todo esto lo hizo en comandita con otros compañeros de viaje, que en ese momento se encuentran bajo medidas judiciales.

A todo esto, la madre ya había establecido relación con otra pareja, lo que acrecentó el despecho del chaval y su violencia. Es entonces cuando la madre se presenta en el centro y en los servicios sociales para pedir auxilio y atención urgente. Pero a estas alturas todas las medidas que pusieron a su disposición fueron inútiles. Saúl las rechazó todas. La ocurrencia siguiente fue decidir que el chaval se tenía que ir con el padre porque resultaba peligrosa su estancia en la familia. Pero el padre no tardó en dovolver la patata colienta por donde había venido. Sé que ha estado ingresado en urgencias en un estado de anemia galopante y que sigue metiéndose de todo lo que pilla porque seguía con la cuadrilla de antes y es fácil que acabe como ellos. Ultimamente le he perdido la pista pero prefiero no tener noticias de él, porque seguramente no serán muy alagüeñas.

A lo largo de los últimos años de mi vida laboral se me han ido ocurriendo dichos, a modo de sentencias, fruto en su mayoría de la mala leche que se le pone a uno después de darse de cabeza contra el muro de la impotencia o de la desidia en casos como éste. "La falta de afecto es igual que la mala alimentación: no deja crecer". Hoy traigo aquí este ejemplo que me llena de pena y de rabia al mismo tiempo. Saúl es una víctima del agujero negro más peligroso que he encontrado: el haber crecido sin sentir afecto ni atención, sobre todo provenientes de los progenitores. Acaba siendo un activo peligrosísimo que se traga a la persona y que conduce a los menores al deterioro  psicológico, físico y social e incluso a la autodestrucción y, por qué no decirlo, al suicidio, aunque éste se vaya haciendo a cámara lenta y dure casi toda una vida. 

domingo, 27 de octubre de 2013

Días de monte 10

El sábado 19 de octubre reinaguramos los paseos montañeros. Nuestra intención fue hacer una mañanera suave por aquello de calentar motores. Escogimos un monte desconocido para los dos pero en una zona familiar para nosotros: el Beratza, que también lo dicen el S. Pedro, de 711ms. Al pie del puerto de La Barrerilla sale una pequeña desviación al barrio de Alora, que pertenece a Amurrio. Seguimos las indicaciones que había sacado Juanjo de internet y las fuimos siguiendo al pie de la letra, hasta que nos vimos atrapados en medio de unas pistas de tala de pinares que no llevan a ninguna parte. Intentamos reinterpretarlas de nuevo y volvimos a las andadas.

A todo esto llevábamos dos horas, cuando contábamos que la ascensión nos llevaría al rededor de una hora. Con el cabreo en el cuerpo decidimos volvernos atrás y fue entonces cuando comprobamos nuestro error, porque habíamos pasado de largo una desviación que era la buena y cogimos otra unos metros atrás que coincidía con algunas de las señales que llevábamos: una campa al lado, una alambrada... Pero ya no estábamos de humor para hacer el camino de nuevo. Así que tomamos la decisión de coger el coche y subir el puerto. Desde allí en media hora estábamos en la cumbre sin grandes dificultades. En fin nos sacamos la espinita llegando a la cima y gozando de los panoramas. Tal como nos dijeron, desde la cumbre se ven Orduña y Amurrio, además de un amplio panorama de la sierra Salvada. Ya en el coche decidimos que en próximas salidas vamos a ir a sitios mejor indicados y más concurridos.

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