jueves, 7 de febrero de 2013

CONSENSO versus AFRICANISMO

Los pactos de la Moncloa. Una buena lección de la historia
El fin de semana pasado escuche en radio nacional parte de una entrevista a Manuel Vicent. En ella sostenía que el espíritu de la transición ha fracasado porque la voluntad de consenso que la hizo posible desapareció muy pronto. Según él se ha instalado en su lugar un nuevo "africanismo" que hace que nuestra democracia no pueda funcionar. Para mí, después de leer "El Holocausto Español" de Paul Preston, este concepto me había quedado claro. Los africanistas eran los militares que desarrollaron su carrera en el protectorado de Marruecos. Allí su práctica habitual era arrasar las aldeas con sus habitantes dentro, así se acababa con el problema de los rebeldes. Cuando pasaron a la península siguieron con la misma política, esto es, el enemigo liquidado es el que no molesta más. Esta fue la escuela de Franco, Sanjurjo... y el tropel de jefes y oficiales que medraron a su sombra. Los mismos que masacraron a los mineros de Asturias o a los braceros de Andalucía o a la población civil en la guerra. Ese fue el sistema que aplicó Franco en la guerra civil: por donde pasaba no podía quedar ni un republicano en pie ni aunque comulgase todos los domingos. Según Tuñón de Lara, Franco podría haber terminado la guerra civil en la mitad de tiempo con los medios de los que disponía, pero con este afán de dejar todo barrido y con su obsesión por entrar en Madrid consiguió prolongar cruel e innecesariamente el sufrimiento de los dos bandos.

Hoy, y desde tiempo ha, el africanismo se practica sistemáticamente en la política de este país y, auque ahora la eliminación del enemigo es incruenta,el daño que se hace al país es incalculable. El PP, por ejemplo, cada vez que ha accedido al poder lo ha hecho sin ningún programa, solamente con el "váyase..." "el paro de Zapatero..." Esto es, a costa de eliminar al enemigo sin más. Nunca se dijo qué se iba a hacer para corregir los errores del anterior, sino solamente que se vaya para que me ponga yo. En este momento de corrupción estamos asistiendo a un espectáculo bochornoso basado en el " y tú más". En vez de intentar lavar cada uno la ropa en su casa y llegar a acuerdos, a compromisos y a leyes para que no se repitan hechos tan lamentables, se dedican los dos grandes partidos a pedir cabezas del bando contrario, negando hipócritamente sus propios pecados. Mientras tanto solamente consiguen que el ciudadano desconfíe cada día más no solo de ellos, sino de todas las instituciones públicas. Aquí cerca hemos contemplado cómo el diputado general de Bizkaia se negó a colaborar en el tema tributario con el gobierno socialista -"la vaca no da más leche"- y en cuanto han puesto a los suyos en Vitoria la vaca se ha recuperado milagrosamente. Entre tanto lo que haya perjudicado al país con sus decisiones le importa un bledo.

En medio de ese espectáculo el paro sigue creciendo, los recortes siguen creciendo, el hambre sigue creciendo, los desahucios  siguen creciendo, la fracción social sigue creciendo, la falta de oportunidades para los jóvenes sigue creciendo... Pero nadie da un paso al frente para llegar a acuerdos básicos comunes que puedan solucionar o, al menos, paliar la catastrófica situación en la que sobrevivimos. Mientras se centran en eliminar a los contrarios o en sacar rentas electorales, están colaborando o permitiendo que los mercados, los bancos alemanes o quien demonios esté al mando de  este expolio, arrasen los beneficios y las garantías del estado que nos habíamos dotado. Con Franco la nación que reducida a ruinas y la hizo retroceder hasta el siglo XIX. Con éstos el estado de bienestar va a quedar arrasado y nos van a hacer volver a la situación social de los años 70, solo que sin el espíritu de lucha y de consenso que entonces que nos permitió salir con vida de la dictadura.

martes, 29 de enero de 2013

AGUR AMA

El día 14 de enero falleció mi madre. Tenía 93 años y un solo riñón que se cansó de rendir y eso le provocó un fallo en cadena del resto de funciones. Llevaba un mes con síntomas confusos, tos, dificultad para hablar, más hinchazón. Nos dijeron que era una bronquitis, una infección de orina o debilidad física sin más. Para cuando mi hermana la llevó a urgencias ya estaba todo cumplido, y en 24 horas expiró. Casualmente me tocó el turno de tarde para asistirla y mi hermana se estaba preparando a pasar la noche con ella, porque no preveíamos un desenlace tan rápido. Despidió a mi sobrino con un beso y luego le sujeté la mano para que me sintiera junto a ella porque no abría los ojos. Le sugerí una oración al oído pero antes de terminarla sentí que ya no me apretaba. Comenzó a tener una respiración convulsa y vomitó.

A partir de ese momento la respiración era similar a un rugido. Avisé a la auxiliar y al poco rato se presentó la doctora de guardia que, de manera delicada, me vino a decir que el desenlace iba a ser más rápido de lo que esperaban. De vez en cuando se le abrían los ojos de forma desorbitada y sin mirar a ninguna parte. Una enfermera le controló la oxigenación y murmuró que ya no oxigenaba. Inmediatamente llamé a mi hermana. Apareció de nuevo la doctora y me dijo que ya le iban a desconectar el respirador y la iban a sedar. Ya no pude aguantar más y, llorando en silencio a todo trapo, me clavé en la cabecera de la cama acariciándola, besándola, susurrándole piropos y enredando en su precioso pelo. No sé cuántas veces le besé la mano mientras sentía que cada golpe de respiración tardaba más en llegar y tenía miedo a que fuese el último. Cuando estaba exhalando los últimos suspiros llegaron mi hermana y mi prima Mª Angeles justo a sentirla caer. Todo esto en tres horas de angustia e impotencia que no se me olvidarán nunca.

En frente de esta cruz estaba la casa de Abadiño
en la que vivían  y de donde tuvieron que salir
huyendo al terminar la guerra civil
Ama era de esa generación de mujeres fuertes que se curtieron en los momentos más difíciles del siglo XX. Le tocó hacer de todo dado que era la hermana mayor de siete varones. Después de pasar las penurias y los miedos de la guerra civil, le tocó en la posguerra el calvario de ser una familia represaliada con un hermano fusilado y un padre en Puerto de Sta. María que se libró del paredón de puro churro. Luego no fue afortunada en su matrimonio y se quedó sola y separada, cosa insólita en aquellos años 50, trabajando para sacarnos adelante y cuidando de su padre. Se dejo la salud y el pellejo para conseguir que estudiáramos en buenos colegios y en un tramo de su vida, después de la muerte de mi abuelo, se quedó sola en casa con nosotros dos internos. Alguna vez me confesó que fue una de las  épocas más duras de su vida y que a veces, cuando volvía de trabajar,  la soledad le resultaba tan pesada que quería darse cabezazos contra la pared.

Ama tuvo siempre una salud precaria y, aún así, tuvo la resistencia y la fuerza de trabajar duro y llevar la casa. No tendría aún los 50 años cuando le quitaron el riñón podrido, tuvo peritonitis en plena guerra, le operaron de dos hernias discales, tenía unas jaquecas fortísimas, le daban microinfartos cerebrales... Era una mujer de una fe profunda al estilo de su tiempo a golpe de rosario y misa siempre que pudiera. Colaboró en las parroquias en las que estuvo en diversas actividades. Tuvo una rara virtud -quizás porque en su vida le tocó hacer de madre de los que no eran sus hijos- de conseguir que muchos conocidos, compañeros, amigos tanto míos como de mi hermana o vecinas de su escalera la hayan considerado como una segunda madre o como abuela. 

A estas alturas quiero cargar en mi disco duro la herencia auténtica de esta mujer que tuve la suerte de tener por madre. Pero me he dado cuenta que en la copia que tengo se han borrado una serie de registros donde estaban cargados los defectos, las discrepancias y esas cosas por el estilo. En todo caso puede que de vez en cuando me vengan a la memoria alguno de sus errores pero solamente para tenerlos en cuenta y no repetirlos en mi vida. Espero tener fuerzas para seguir publicando cosas sobre ella como un homenaje póstumo y es que la echo de menos después de haberla tenido tanto tiempo con nosotros.

martes, 8 de enero de 2013

Mi amigo Luis se ha ido

Hemos cerrado el año en nuestro departamento de educación del Ayuntamiento con el disgusto de la muerte de Luis Choya Almaraz, el compañero que era jefe de nuestra sección. A pesar de que era una muerte anunciada tras dos años de pelea con el cáncer, no por ello nos ha dolido menos. El funeral fue masivo y se palpaban los sentimientos de dolor de los asistentes, como señal del afecto que le profesaban todos los que le habían conocido y, sobre todo, los que habíamos compartido el día a día con él. Luis era de esa especie de personas que resultan insustituibles y que dejan huella allí donde estén, como lo definió su mujer en las palabras que nos dirigió al final del funeral. 

Creo que ha sido una suerte contar con él en esta última etapa de mi vida laboral, aunque nuestra amistad prevenía de los tiempos en que compartimos el trabajo de educadores en el hogar municipal. Yo solía decir que más que Choya era un Chollo para nosotros poder contar con un compañero así. Más que un jefe al uso, Luis era el motor de todos nosotros y conseguía que  creyéramos en lo que estábamos haciendo y que era posible crear más proyectos y mejorar los presentes. Estoy convencido de que lo que más le podemos agradecer es que supo sacar lo mejor de todos nosotros, con lo que consiguió hacernos mejores personas y mejores profesionales. Detrás de sí ha dejado un equipo de trabajo tan cohesionado que llega a parecer una familia en su relación.

Luis nos ha dejado a todos atrás porque él tenía una visión que iba más allá del inmediato quehacer de cada día. Tenía muy claro por dónde había que avanzar para responder a los cambios sociales y a las necesidades que iban a generar y así ser más productivos, a la vez que sentirnos más satisfechos con nuestros trabajos. Tengo que reconocer que en algunas ocasiones, no estuvimos a su altura cuando nos empujaba a realizar técnicas modernas para optimizar el trabajo y los resultados, así como para crear la mayor sinergia posible entre nosotros. Pero él seguía intentando siempre nuevas fórmulas. Sus planteamientos respondían perfectamente a lo que se espera en la producción de las empresas modernas: formación - investigación, iniciativa - creatividad, trabajo en equipo - sinergia en red.

Pero, al mismo tiempo, pisaba la tierra de cada día como uno más. Sabía estar atento a las dificultades de cada uno, que conocía perfectamente, y proponer los pasos concretos para superarlas. No pocas veces cargó con nuestras limitaciones o meteduras de pata con tal de que no se parara el asunto o proyecto que trajéramos entre manos. En fin, como persona doy gracias a Dios, o la vida o como a cada cual le parezca mejor, por todo lo que me ha supuesto haber compartido mi amistad y mi trabajo con  Luis y, como barakaldés, por la suerte que ha tenido mi pueblo al contar con todos los recursos educativos y con todos los servicios que él ha creado y en cuya implicación sin reserva se dejado la vida.


Como recuerdo dejo aquí la esquela que él mismo redactó mientras se apagaba lentamente con total consciencia.




jueves, 3 de enero de 2013

Adolescentes, alcohol y Euskadi

Es algo que en Euskadi se da por supuesto e incluso que parece inevitable y no falta quien lo califica de normal. Ya parece algo habitual, en fiestas o en fines de semana, los desfiles de adolescentes  y, a veces críos y crías, cargados con bolsas llenas de bebidas más o menos fuertes, como si fuesen un objeto más del mobiliario urbano. Claro que luego nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos los resultados. Es curioso, sin embargo, que la mayor parte del personal se queja de los ruidos, de la suciedad, de la basura o de las gamberradas de los angelitos cuando ya se han "puesto". Lógicamente es lo que más nos afecta al resto de ciudadanos, pero así no se va a la raíz del problema. Con estas quejas se puede conseguir que haya más ordenanzas prohibiendo el consumo en la vía pública, más controles de las policías locales en la presencia de menores en bares o discotecas, más prohibiciones de venta de alcohol a menores, más servicios extra de limpieza...

Un día de estos lee uno en la prensa que los comas etílicos han aumentado en Euskadi un 155%. Es un dato estremecedor, pero lo que resulta más deprimente es comprobar que la edad de los afectados es cada vez menor. También hay que tener en cuenta que ese dato no deja de ser la punta del iceberg, porque no son casos puntuales o fortuitos. Se dan en un ambiente de consumo masivo y compulsivo, sin más objetivo de conseguir la borrachera más sonada de la cuadrilla o lograr la suficiente inhibición -el punto que dicen- para hacer todo tipo de estupideces. No importan las vomitonas, las resacas, las broncas, las caídas y demás efectos colaterales por más desagradables o sangrantes que resulten. Todo  lo contrario,  muchos de ellos y de ellas los exhibirán y se los colgarán como medallas de guerra en los corrillos de los recreos durante el resto de la semana. Es lamentable que no tengan cosas más interesantes para presumir.

Y uno se pregunta de nuevo: por qué necesitan estos jóvenes llegar a esos extremos, por qué no buscan otras formas de diversión, que las hay; es difícil de creer que los padres no sepan lo que hacen, y si lo saben por qué lo consienten o miran para otra parte o se consuelan porque hay muchos que lo hacen y qué le vamos a hacer si está de moda... Queda pendiente, por una parte, la asignatura de esta generación que está creciendo sin valores y sin respeto ni siquiera a su propio cuerpo. Y, por otra, la asignatura pendiente del mundo de los adultos que no se los ha inculcado y que luego  contempla con indignación hipócrita el destrozo que se infligen con este tipo de diversiones, pero sin mover un dedo. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

DÍAS DE MONTE 8

El día 6 optamos por acercarnos al Duranguesado. La climatología fue increíblemente buena, visto el tiempo de días anteriores. Recalamos en Mañaria, el pueblo de las canteras y base de múltiples ascensiones. Nos propusimos llegar al Leugane, 1008 mts de altitud, que es la cima más alta del macizo cárstico de Aramotz. Tomamos la pista de subida al collado del Mugarra y desde allí nos desviamos a la izquierda para seguir las señales que nos indicaba el plan que llevábamos. A todo esto apareció un montañero con pinta de ser avezado conocedor del terreno. Juanjo, en plan de saludo y para asegurarse de que íbamos  bien encaminados, le consultó el camino y nos dijo que de señales nada que había que ir por otro sitio. Siguiendo sus indicaciones anduvimos erráticos no sé cuánto tiempo por unos sitios  impracticables, como la mayor parte de esa zona, y acabamos llegando a ojo de buen cubero y subiendo a campo través. 
El corazón de roca de Bizkaia

Ya en la cima fue todo un banquete para la vista y para el espíritu, así que mereció la pena el esfuerzo, dado que es una ascensión sin tregua de 820 mts de desnivel. Además la cima está casi encima del pueblo lo que la hace que la subida resulte muy vertical durante todo el trayecto. Para bajar nos teníamos que orientar porque no podíamos volver por donde habíamos subido. A todo esto, encontré unas señales de la senda que habíamos abandonado por consejos del avezado. Pero hete aquí que aparece otro entendido montañero y Juanjo, como buen humano, vuelve a reincidir y le pregunta. El joven nos manda por la cara de Dima dando una vuelta de más de 6 kms y tan vertical como la subida, solo que con grandes posibilidades de dar con el culo en el suelo. Acabamos de barro hasta las orejas, algo más cansados de lo previsto pero muy satisfechos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Los niños gordos

La señora ministra de sanidad ha emprendido una ferviente campaña para evitar la obesidad en la población infantil. Para ello ha decidido que tiene que conseguir que en todos los centros escolares el alumnado tendrá que hacer, como mínimo, una hora diaria de ejercicio, por lo que habrá que ampliar las horas de educación física o algo parecido. Le alabo el gusto a la señora ministra por su preocupación, que me parece tiene razones fundadas según nos lo dicen las estadísticas al respecto. Lo que me parece una simpleza es pretender arreglar el asunto con una hora de gimnasia o lo que los sufridos profesores puedan conseguir en ella de un alumnado tan poco proclive al esfuerzo físico y mental. Esta simpleza me hace ver que esta ministra sigue la misma línea que sus colegas de gabinete, que montan leyes, tasas, recortes o modifican estructuras sin consultar a los afectados o, al menos, a aquellos profesionales que están en el día a día de los sectores afectados por las decisiones que toman y que en no pocas ocasiones se tienen que volver a atrás.

En primer lugar, señora ministra, no podemos seguir haciendo de la escuela el lugar donde se arreglan todos los problemas de los menores que las familias y la sociedad en general dejan sin atender. La escuela tiene que socializar, es el lugar ideal para prevenir los problemas de convivencia, debe dar respuesta a los salidas que se plantean para el futuro de los menores, vela por la salud, inicia en el deporte, inculca los valores que tanto se necesitan, anima a la cultura, sensibiliza en el mantenimiento limpio del medioambiente... de paso enseña matemáticas, lenguas y alguna otra cosa mientras quede tiempo. Por otra parte, no sé qué tal les habrá sentado su propuesta a sus colegas del ministerio de educación o de las comunidades autónomas regidas por sus correligionarios, metidos como están en recortar y reducir a la mínima expresión los recursos de la educación pública.

En segundo y principal lugar, en este país tiempo ha que se instaló la ley del mínimo esfuerzo, según la cual todo es válido con tal de que no me cueste o sea más fácil. La dieta mediterránea se quedó en los fogones de las abuelas, total cualquier precocinado al microndas vale y no pierdes tiempo en cocinar y fregar. Si vamos a celebrar algo nos atiborramos a comida basura con bien de grasas, imitando como bobalicones a la cultura yanki. Al niño le encantan los petisuis, los bollitos, las chuches... son más cómodos para que meriende algo, que le cuesta mucho terminar un bocadillo y no importa que picotee en cualquier momento.  Total que entre la falta de valores, que asola el panorama social y el de no pocas familias, está la falta de educación para una alimentación equilibrada que asegure la salud.


Tendrá que tener en cuenta también, señora ministra, que hay un gran número de niños que pasan más tiempo en casa que en la calle o en los parques. Y a esto deberá añadir la fijación que una gran parte de ellos tiene por las maquinitas de juegos y demás artilugios, sin contar las horas de televisión que se chupan. Por esa misma ley, se cometen otra serie de errores como el de no educar a andar a niños y niñas que van en sillitas de ruedas hasta los 4 años porque sus cuidadores tienen prisa o no tienen ganas de irlos persiguiendo. O sea, que el sistema de vida que seguimos favorece más bien  las costumbres sedentarias.

No sé si usted pisa mucho la calle para visualizar estos datos que le comento, pero tenga en cuenta que, ante tal conglomerado de dislates en la educación de los menores, los riesgos de la obesidad son un detalle más. Así que comprenderá que añadir una hora de ejercicio en las escuelas resulte un tanto inútil, cuando no una salida de pata de banco. Da la sensación, cuando ustedes los ministros sueltan insustancialidades de éstas, que no tienen otra cosa que decir o, más bien, que dicen estas cosas porque no quieren decir lo que en realidad tienen que decir, esto es, que habrá menos recursos para tratar este tipo de problemas de la salud, igual que para otros tantos que se están cargando sistemáticamente.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Su Santidad se ha quedado corto

Los periodistas, que están a la que salta, han aireado a bombo y platillo que el Papa ha dicho en su libro que eso del buey y la mula en el pesebre no vale. El personal se lo ha tomado de diversa manera, pero generalmente con un sano cachondeo, por aquello de qué vamos a hacer ahora con las figuras del Belén o que a buenas horas nos vienen con eso. Supongo que en el libro de su santidad hablará de más cosas pero en ésta no sé si nos ha llamado tontitos o se ha pasado de listo queriendo desmitificar un detalle tonto para no entrar en una cuestión fundamental que sigue levantando ampollas en los sectores más retrógrados del catolicismo. No hace falta que se meta con esos entrañables símbolos creados por Francisco de Asís y que han arraigado en gran parte de los países con mayoría de católicos entre sus ciudadanos. 

En realidad lo que hay poner en claro es todo lo referente a la fiesta de la Natividad. Para  gran parte de los fieles es la fiesta cristiana por excelencia, y así nos lo hicieron creer, cuando en realidad la fiesta fundamental es la Pascua. Para los primeros cristianos no era importante la fecha del nacimiento sino la resurrección de Jesús. Por otra parte, no es casual que las fechas de esta celebración navideña coincidan con las antiguas saturnales romanas y con las celebraciones del solsticio de invierno. El haberlas "cristianizado" aquellas fiestas, no ha dejado de ser, por tanto, un barniz para cambiar este tipo de fiestas populares que para la cristiandad no eran sino paganas e intolerables. Sin embargo, el fondo popular ha permanecido con el paso de los tiempos y a este barniz le está llegando la fecha de caducidad. Se ha ido resquebrajando poco a poco, pero en estos últimos tiempos está desapareciendo a marchas forzadas. Resulta cada día más evidente que estas fiestas quedan reducidas a grandes comilonas, a reuniones familiares cada vez menos significativas para las nuevas generaciones y a la compra compulsiva de regalos, mientras el bolsillo lo permita. Queda algo del tinte del mensaje típico de la Navidad en la nube de entidades, ONG, asociaciones cristianas, etc que nos asaltan con sus mensajes altruistas o caritativos para arrascar unas cuantas migajas sobrantes de los cuantiosos gastos del momento  a la gente de buen corazón.

Claro que en la realidad no hubo ni buey ni mula, pero tampoco hubo Belén, ni descendencia de David ni concepción milagrosa. Las narraciones del nacimiento solamente figuran en dos de los evangelios que fueron redactados  al final del siglo I y querían ser una exaltación de la figura del personaje del que se iba a hablar a lo largo del evangelio, para impresionar a los nuevos creyentes. De ahí que los textos tengan grandes similitudes con las mitologías de la época. Los textos más antiguos, al rededor del año 50, son los de S. Pablo a los Gálatas  que habla de Jesús como "nacido de mujer y nacido bajo la ley". Y el evangelio de Marcos comienza cuando Jesús sale del desierto para comenzar su vida de predicador. Poco más se puede saber de su procedencia además de que parecía oriundo de Nazaret. 

Pero el desmitologizar todo esto le pone muy nerviosa a la jerarquía católica porque cree que con ello se le viene abajo el tinglado. No comprendo cómo tan ilustres mentes no pueden ver que el mantener a toda costa  ese montaje no es asegurar la base de la fe sino que puede ser un problema añadido para la credibilidad del mensaje cristiano ante el hombre y la mujer del siglo XXI. Y supongo que su santidad querrá salvar como sea lo del dogma de la Inmaculada, aunque en el Nuevo Testamento se hable de Santiago el hermano de Jesús o de sus hermanos y aunque hoy en día resulte un dogma infumable y sea una fuente más de descrédito. Pero como los papas no se pueden equivocar... A todo esto, el pueblo llano, y el no tan llano, supongo que pasa de estas disquisiciones y se apunta a un bombardeo, con mula o sin ella: puente de la Inmaculada, paga extra - si no la quitan- fiestas, compadreo y buen yantar, aunque haya que limitar los gastos.

domingo, 18 de noviembre de 2012

DÍAS DE MONTE 7

El sábado 27 de noviembre nos lanzamos a un monte que teníamos ganas porque en otra ocasión no pudimos llegar a él por la niebla y por la nieve. Eskutxi es la cima más alta de Sierra Salvada.  Buscamos desde Añes la subida por el portillo de Aro pasando antes por la peña del mismo nombre. La mañana salió buena a pesar del fuerte viento del sur.  Al llegar nos dimos cuenta de que hoy también tendríamos que pelear con el bollo. A pesar de ello no lanzamos a por las cumbres. Vimos con sorpresa que había una buena pista para todoterrenos hasta arriba y que comenzaron a pasar muchos de estos vehículos. Uno era de pastores pero los demás de escopeteros. Ya lo anunciaba un cartel "zona de becada". 
Juanjo en la cumbre capeando el temporal

La peña de Aro estaba libre de niebla y hasta allí bien, pero al hacer el cresterío hasta el Eskutxi la niebla fue cada vez más densa y el viento más frío. De todos modos supimos orientarnos bien aunque solo veíamos a intervalos. En la cumbre paramos a hacer las fotos y corriendo para abajo. De repente comenzaron a aparecer ovejas y a mitad del descenso la niebla se esfumó por el cambio del viento. Esto suponía posible lluvia pero aguantó y pudimos comer el amaiketako en el portillo en el monumento a una tal S. Vítores al que, al parecer, le habían cortado la cabeza. Nos ofreció su interesada compañía un mastín del rebaño porque le parecía más interesante pillar algo de comida que seguir a las pesadas de las ovejas. 

Fue una subida fuerte y vertical  como las de toda esa sierra y una experiencia intensa sentirse perdido en la niebla y bordeando cortantes.  Y todo eso sobrellevando unas condiciones adversas que no consiguieron hacernos desistir de nuestro intento. A ver si se ven las fotos en flickr

miércoles, 14 de noviembre de 2012

TAMBIÉN HAY BUENAS NOTICIAS

Llegaba justo a la parada del bus para bajar a Lutxana. Alguien me llamó por detrás. Me di la vuelta y me topé con un mocetón guaperas de 1,90 que se me echaba encima sonriente. Era N. Ya solo el cariño con que me comenzó a hablar fue suficiente para alegrarme la mañana. La pena fue que nuestra conversación tuvo que ser  telegráfica porque venía el autobús de línea. Sacó el móvil y me cogió el número. Esto no puede ser, me dijo, hace demasiado tiempo que no nos vemos. Hay que quedar a comer antes de Navidad. Y aquí estoy esperando esa llamada. Estoy más que seguro de que va a llegar porque le conozco de sobra.

N estuvo con nosotros en el hogar municipal donde trabajaba yo. Era un niño menudo, tirillas pero con una energía y una mala leche que no le cabía en el cuerpo. Era increíble la facilidad con que se enfadaba por cualquier cosa. Siempre tenía cara de estar alerta y sus miradas podrían taladrar a quien se le pusiera delante. La convivencia resultaba difícil con él, pero donde llegaba al culmen de los cabreos era jugando al fútbol. No podía aguantar perder, ni siquiera que le quitasen el balón y, no te digo nada, si le pitaban una falta. O se iba enfurruñado o acaban echándole. En eso siempre fue incorregible. Sin embargo creo que esa energía le ha servido para abrirse paso en la vida porque su historia no se lo puso nada fácil.
En este arbolado había una zona de chabolismo
donde vivieron

Estaba acogido en casa de su abuela junto con otra partida de primos suyos. Era una familia castigada por la ola de heroína que sacudió Barakaldo en los años 80. Dejó el hogar cuando su madre terminó un programa de desintoxicación. Tuvo la suerte de contar con un ángel de la guarda con galones de capitán general. Una familiar suya les fue ayudando a colocarse en su empresa y poco a poco, tanto él como su primo Z -que también estuvo en el hogar por razones similares-, se han ido asentando en el funcionamiento de la misma, hasta llevar en estos momentos cargos de responsabilidad. El notición es que en estos momentos de desesperación para tantos jóvenes no les falta trabajo e, incluso, han empleado a compañeros que compartieron hogar con ellos.

Me he acordado del profesor Barudi, cuando me dijo después de una conferencia que, por muy mal que veamos las cosas o nos parezca imposible que un caso salga adelante, los educadores no debemos desfallecer. Cualquier aporte positivo que los menores hayan podido percibir, en el terreno afectivo o por la atención que se les haya prestado en el día a día,  puede ser decisivo a la hora de tener la suficiente resiliencia para salir adelante. Nunca lamentaré lo difícil que fue tratar a este chaval, pero el tiempo y la energía que tuvimos que dedicarle ha servido. Noticias como ésta ayudan a no hundirnos en este túnel del pesimismo imperante y a no tirar la toalla por escasos que sean los resquicios de esperanza que se puedan ver hoy..

martes, 6 de noviembre de 2012

TIEMPOS MODERNOS

Los perros ya no comen huesos, ni pan duro. Los gatos ya no comen raspas de  pescado ni cazan ratones o pájaros. Tienen suculentos piensos o comidas especiales. Ya no se pelean tanto los perros con los gatos, pero van al psiquiatra para no deprimirse y a la peluquería para no despeinarse. La mayoría de los niños ya no meriendan pan con una onza de chocolate o con otras viandas. Meriendan bollerías y cosas blanditas que se comen más fácilmente, aunque tengan mucho colesterol, y la vida útil del biberón se porlonga cada día más. Ya no hace falta perseguir a los peques cuando se empeñan en alejarse, ni van a dar la tabarra pidiendo aupas  porque les llevan en sillita de ruedas hasta los cuatro años.

Los profesores dan los resúmenes hechos y adelantan lo que van a preguntar en los exámenes para que los chicos y las chicas saquen buenas notas y no necesiten esforzarse. También les permiten que en los trabajos hagan corta pega con lo que encuentren en internet para que no tengan que andar perdiendo el tiempo en redactar, que hay que hacer otras cosas más interesantes. Cuando llegan a mayores muchos eligen las carreras que, se supone, son fáciles de aprobar para tener que estudiar menos y la mayoría solamente se preocupa de que no les falte dinero. Eso sí, estarán al tanto de los erasmus más enrollados o de los master en países exóticos.

Es una pena que sigan existiendo seres así, que aún no se han enterado que pertenecen a otro mundo pasado. O sea, que son unas anticuallas. En estos tiempos modernos muchos perros tendrán que volver a pelearse por un hueso y otros tantos gatos tendrán que echarse a la calle para pillar ratones, porque sus dueños se las van a ver canutas para llegar a las compras de fin de mes o se van a quedar sin vivienda. Su problema no serán las depresiones sino el hambre y necesitarán ir a los comedores de Cáritas en vez de al psicólogo. Y a papá condescendiente le va a llegar un momento, cuando no quede más, en que va a tener que aprender a decir no por más que sus acomodados cachorros bramen y profieran los insultos más hirientes que hayan aprendido en sus juergas.

Los títulos cada vez valdrán menos porque la competencia y la necesidad hará cruel y despiadado hasta el mejor amigo a la hora de conseguir un trabajo, sin contar que habrá más que codazos para hacerse con uno. Encima serán trabajos de usar y tirar porque no se sabe lo que durarán y, con mucha suerte, se acercarán a los 500 € al mes, si es  que llegan a durar ese tiempo. Ante ese panorama solamente podrán aguantar y salir adelante los que estén acostumbrados a roer duros huesos y a resistir contrariedades.El tener un piso en propiedad será un cuento que, en su día, nos contará el abuelo cebolleta y lo de tener un coche será materia reservada a los de siempre. En caso de apuros ya no se podrá recurrir a papá estado ni a mamá autonomía, que para entonces estarán lo suficientemente destartalados como para acordarse de estas minucias. Con un poco de suerte quizás Cáritas o la Cruz Roja, o alguna entidad por el estilo, tenga algún recursito para sacar de un apuro.

Y es que, los tiempos modernos de las nuevas dictaduras globales han comenzado ya y, como sus antecesores, avanzan sin piedad a velocidad de vértigo, sin que a las nuevas generaciones les dé tiempo a percatarse de que su mundo ya no existe, aunque las apariencias parezcan no haber cambiado. Mientras los mantengamos en el limbo de la era consumista no van a tomar conciencia de las nuevas condiciones en las que les va  a tocar vivir y,si algún día se plantean pelear por transformarlas, va a ser demasiado tarde o no van a contar con las fuerzas suficientes.