viernes, 27 de noviembre de 2009

CAVETE EPISCOPIS


En uno de mis anteriores posits traje a colación alguna de las impresentables intervenciones del episcopado español y muy especialmente de Martínez Camino. Hete aquí que atacan de nuevo con renovado denuedo y, esta vez, no contentos con proclamarse los salvadores de la humanidad desentierran antiguos látigos de herejes repartiendo anatemas y excomuniones contra todo aquel descarriado que ose no acatar sus directrices. Como comenté en lo que escribí cuando su santidad decretó que el condón fomentaba el sida, de nuevo constato que sigue en vigor entre muchos de nuestros obispos la hybris, o sea, la soberbia de creerse en posesión de la verdad y de estar investido por Dios para imponersela a todo el mundo.


Nadie niega a los monseñores que manifiesten sus opiniones sobre asuntos como el aborto. Nadie se extraña de que no estén de acuerdo con su práctica, como es de esperar. Lo que sí nos sigue decepcionando a muchos es su forma de reaccionar en este tema o en otros parecidos. En primer lugar, no creo que a nadie le guste abortar y si alguien se ve avocada a tomar una decisión tan traumática será porque hay otros males aún mayores que tiene que evitar. En segundo lugar, aunque todos pensemos que lo mejor es no llegar a este extremo, por desgracia, se van a seguir dando abortos. Como es una facultad en toda sociedad democrática, el poder legislativo puede garantizar que éstos se realicen en unas condiciones dignas y con unas garantías mínimas que amparen a la mujer en todos los aspectos personales y sociales. A la vez, desde los poderes poderes públicos y desde muchas instituciones se potencian las medidas educativas tendentes a prevenir situaciones como éstas. En este aspecto, como en el de la droga o el sida, todos los esfuerzos que se hagan son pocos, tanto para evitarlos como para ayudar a los que han tenido que padecerlos. Se podrá estar o no de acuerdo con unos aspectos de la ley, se preferirá un tipo de ley más que otro, se querrá eliminarla y volver a la ilegalidad... Todas las opciones se debaten y se votan, son las reglas del juego.


Lo que no se puede permitir es que venga un grupo de presión y, por decreto de su religión, pretenda prohibir a toda la sociedad que se dote de esa ley ¿Quiénes son los obispos para erigirse en los rectores de los destinos de la sociedad española, por muy católica que la quieran pintar? ¿De qué cueva salen ahora amenazando, tachando de asesinos y usando el aborto como arma arrojadiza en el terreno político? De todos modos para mí hay otro aspecto tan denunciable como éste, al menos desde la prespectiva de un creyente. Se supone que a estos señores se les ha puesto en ese cargo para ser pastores de su pueblo creyente, pero parece que algunos han hecho de su cayado un bastón de mando y de su diócesis un cortijo en el que hacen y deshacen por decisión divina. Creo que, en vez de lanzar excomuniones y prohibiciones, estaría más acorde con su misión potenciar la mejor educación de los jóvenes católicos desde sus catequesis, sus movimientos apostólicos o fomentando iniciativas tendentes a colaborar con las familias en la nada fácil labor de orientar a sus hijos. También podrían potenciar iniciativas sociales o institucionales que ayuden con medidas de otro tipo a aquellas mujeres que no puedan o no quieran tener ese hijo. Pero lo más sangrante es que están estigmatizando a personas en vez de acogerlas y ayudarles a superar el trauma que supone una decisión tan cruda como es la de abortar.


Según estoy escribiendo esto, me vienen a la mente parábolas y pasajes de los evangelios. Me pregunto cómo puede leerse con esas actitudes la parábola del pastor que va en búsqueda de la oveja perdida porque es la que más le importa o la del padre que acoge al gandul del hijo que le ha fundido la herencia... y así otras. Pero no dejo de representarme cómo sería hoy la escena de la mujer adúltera condenada a lapidación. Entonces los obispos preguntarían a Jesús "ha sido sorprendida en aborto, según nuestra doctrina debe ser excomulgada ¿Tú qué opinas?" Y El diría aquello de que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Luego comenzaría a escribir en el suelo y poco a poco se irían marchando todos empezando por los más ancianos. Cuando se quedarían solos Jesús le diría a la mujer"nadie te condena, yo tampoco".

Mª JESÚS LANZA


Hace 15 días tuve el honor de asistir a la entrega del premio "Barakaldo solidario" que otorga la Fundación Miranda y el Ayuntamiento a una persona entrañable en este pueblo por la labor que desarrolló y la entrega con la que la llevó a cabo: Mª Jesús la eterna asistente social de Cáritas cuando no había ningún otro sitio donde acudir. Esta mujer me ha parecido desde siempre la síntesis encarnada de una profesional como la copa de un pino y, a la vez, voluntaria y militante hasta la médula. Me he alegrado infinito por este reconocimiento que hace un poco de justicia a su trayectoria y al triste final de su carrera, en el que fue defenestrada sin ningún miramiento por el fundamentalismo ilustrado del clero local. Hace un año escribí la presentación de su candidatura a este premio y hoy la adjunto aquí.



"Proponemos a la baracaldesa Mª Jesús Lanza candidata al premio como reconocimiento a la trayectoria de su vida profesional y personal dedicada enteramente a la promoción y a la ayuda de familias y personas desfavorecidas, lo que la convirtió en toda una institución de este pueblo en momentos difíciles y escasos en recursos sociales.

Con esta presentación pretendemos, en primer lugar, hacer un reconocimiento público de su gran talla humana y profesional y, así, hacer visible el agradecimiento de todos los que estamos en deuda con ella por lo que hemos aprendido de su dedicación incondicional y de su buen hacer en el trabajo social. En segundo lugar,creemos que no se pueden dejar perder en el olvido a profesionales como Mª Jesús a la que tantas familias deben el haber sobrevivido en situaciones de penuria y de sufrimiento, aunque su trabajo no apareciera en la primera página de los periódicos porque siempre lo fue haciendo con suma delicadeza y sin hacer ruido.

Mª Jesús comenzó su trayectoria en la adolescencia participando en la asociación católica de las Hijas de María. En el contexto de los compromisos propios de esta asociación, sus miembros visitaban enfermos, acompañaban a ancianos, ayudaban a familias pobres... Estas actividades supusieron su primer contacto con ese mundo que la mayoría prefiere no ver o imaginarse que existe sólo en las películas, el mundo de los desfavorecidos. Esta experiencia marcó su vida porque a través de ella encontró la vocación que ha orientado su trayectoria y a la que ha sido fiel hasta el último segundo de su trabajo.

Pero sus inquietudes le llevaron a no conformarse con unas meras actividades. Comprendió que se necesitaba dar respuestas adecuadas y dignas a esas personas y por ello debía formarse. Así consiguió profesionalizarse sin perder el sentido y la dedicación del voluntariado. De hecho rechazó ofertas profesionales de algunas empresas importantes del entorno bastante más sustanciosas y aparentes que su trabajo social. Ella siempre declaraba que su vida estaba dedicada por entero a los desfavorecidos.

Mª Jesús perteneció a ese grupo de trabajadoras sociales que en su época vieron la necesidad de ir más allá de las donaciones o ayudas benéficas. En ese sentido fue una incansable luchadora para que las instituciones públicas asumiesen la obligación de crear recursos sociales cuando nadie hablaba de eso. En ese aspecto se mostraba infatigable ante los responsables institucionales planteando iniciativas de tipo económico y exigiendo mejoras sociales.

A este respecto, estuvo presente en la promoción de recursos para los minusválidos psíquicos, en la creación de guarderías, en las primeras respuestas a la virulenta aparición de la droga en Barakaldo, en dignificar la atención de los primeros casos de sida, en organizar colonias de verano para los niños de familias sin recursos... En el momento en que comenzó la gran amenaza del paro con los primeros despidos masivos de grandes empresas tuvo una intuición que supuso una primera piedra para la consecución del salario social. En aquella época las familias afectadas solamente contaban con unas subvenciones municipales muy limitadas. Mª Jesús consiguió que Cáritas creara una bolsa económica para completar dichas subvenciones. Cada familia recibía regularmente su cheque y así se podía asegurar lo mínimo para sobrevivir con dignidad.

Otra de las facetas más importante de su labor fue la movilización de voluntariado. Siempre procuró que los voluntarios y las voluntarias estuviesen debidamente coordinados con profesionales. A la vez tuvo sumo cuidado en mantenerlos unidos y procurando que entre ellos reinase la armonía y buen ambiente. Ella, a pesar de las condiciones en que trabajaba y los graves dificultades con que se encontraba, nunca dejó de realizar su tarea con alegría y esperanza contagiando de optimismo a sus colaboradores o las jóvenes que hacían prácticas con ella. Era raro que se diese por vencida. Este contagio ha sido la formación más importante que ha transmitido a las trabajadoras sociales que se formaron o trabajaron con ella.

En todas estas actuaciones podemos percibir los primeros pasos en la modernización del trabajo social a la hora de superar el concepto paternalista y decimonónico de la beneficencia pública y del caritativismo eclesiástico. A través de ellas podemos vislumbrar mejoras que han sido asumidas posteriormente: trato digno a las personas desfavorecidas, evitar a toda costa la estigmatización de los minusválidos o de los afectados por adicciones, creación de recursos sociales públicos y accesibles para todos, promoción y formación del voluntariado...

A todo esto queda por añadir lo que más admiración nos ha causado a todos los que la hemos conocido de cerca: su entrega y dedicación total e incansable. Nunca tuvo horarios ni tuvo en cuenta sus propios intereses. Podía estar atendiendo a cualquier necesitado a las tantas de la noche incluso en su propia casa. Así puso en riesgo incluso su propia salud. Más que poner semillas para favorecer el buen hacer del trabajo social, ella misma ha sido la semilla con su dedicación oculta y silenciosa pero, al final, fructífera.

Por todo ello, como expresábamos al principio, consideramos a Mª Jesús Lanza digna merecedora de este premio, que viene a ser un reconocimiento público de este pueblo a una hija suya que le ha dedicado su vida con entrega incondicional e intachable profesionalidad."

lunes, 9 de noviembre de 2009

EL MURO




Hoy se celebra el 20º aniversario de la caída del muro de Berlín. Hay al respecto multitud de comentarios, editoriales, recordatorios y conexiones con los eventos festivos que se están desarrollando. Hubiese dado algo importante por poder asistir en directo al concierto al aire libre de Barenboi, sobre todo con la 7ª del divino sordo como obra principal. Se me ocurren algunas reflexiones al respecto. La caída del muro fue considerada como el símbolo del desmoronamiento del bloque de países comunistas del este europeo. Fue y es celebrado como un acontecimiento positivo, como una conquista y una recuperación de valores fundamentales. Aunque también he oído algún testimonio de alemanes por la radio referente a que en estos momentos de crisis y paro muchos alemanes del este se acordaban de la RDA. Claro que no puede ser la bota llena y la suegra borracha. Es curioso que una ideología y un sistema, que proclamaban la igualdad y tenían como objetivo la igualdad y el bien común de todos los ciudadanos, acabasen desechados por los mismos y se celebre su desaparición. Más allá de meterme en el análisis de su sistema se me ocurre una primera reflexión. Todo cambio de paradigma social o avances positivos de cualquier tipo no se pueden imponer o poner en marcha a golpe de autoridad o de control, sino por la persuasión y el convencimiento, personal y social. Y esto vale para la religión, para la política, para la educación, para la beneficencia y hasta para la buena marcha de las familias.





La segunda me la ha puesto en bandeja de nuevo Baremboi, que en su presentación del concierto hizo referencia a los otros muros que existen hoy en día y son tan clamorosos como el de Berlín: Israel, Corea, Melilla, USA-Méjico y supongo que habrá otros por ahí que no conozco en forma de diversos materiales. Estoy convencido de que van a tardar en caer y no precisamente por la solidez de sus materiales o por la imposibilidad de saltarlos. Más bien tendremos que fijarnos en el volumen de los intereses económicos o en la intensidad del odio que albergan. De todos modos es bueno recordar de vez en cuando que también pueden caer, aunque sea de la forma más inesperada.



Sin embargo, creo que existen además otros tipos de muros que nos distancian a los humanos. Son invisibles, pero impenetrables y, me da la impresión de que vivimos muy cómodos con ellos. Resultan ser unas defensas muy seguras para nuestro sistema de vida. Todos tenemos muy claro en qué países o en qué zonas deben estar los reductos de miseria o de marginalidad para que no molesten a los intereses del sistema y poder mirar para otra parte. También hay otro tipo de marginalidad invisible a primera vista pero que puede estar instalado en nuestro entorno. Pueden ir con nosotros apretujados en el metro o puede que haya un piso patera en nuestra escalera pero en medio hay un muro de prejuicios, de indiferencia o de desprecio. No hay dinamita que pueda con éstos. Va a hacer falta mucho compromiso humano y mucha presión social para abrirles algunas ranuras. En ello estamos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

"X TANTOS"


Llevo una temporada escuchando por la radio y viendo por televisión un campaña imponente de publicidad de la iglesia católica. Después de cada anuncio me queda una molestia en las tripas que no sé definir muy bien, por eso me he decidio a escribir este post para ver por dónde sale. En primer lugar, no entiendo por qué la iglesia necesita hacerse publicidad en los medios de comunicación. Se me ocurren dos posibles razones. La primera sería la importancia que tiene en este mundo dar una buena imagen ante la sociedad. Por eso se presenta lo más granado de la feligresía desarrollando obras de caridad con los más necesitados y se oferta una atención digna para las celebraciones más señaladas de la vida de cualquier persona. La segunda que se me ocurre, más importante que la anterior aunque más prosaica, es la de buscar fondos para el mantenimiento de la iglesia, por lo que se intentaría que el personal considerase tales bondades a la hora de hacer la declaración de hacienda o de soltar donativos.



Me da la impresión de que todo este montaje resulta ser una ceremonia de la confusión por lo que pueda haber debajo de estos mensajes. Por una parte, nadie niega que sea importante el que desde la iglesia se hayan creado unas entidades que garanticen una serie de atenciones básicas para los que no disponen de ellas y que, a su vez, fomenten corrientes de compromiso para que haya personas que se ofrezcan a mantenerlas. Pero, por otra, parece que se identifica el ser iglesia católica con realizar dichos compromisos en una entidad católica, ya sea diocesana o de alguna congregación religiosa. Creo que tan "iglesia católica" puede ser el voluntario de cáritas como el católico voluntario de cualquier otra ONG o el católico sindicalista. También me queda la sensación de que se pretende poner a estas obras como pantalla para justificar la financiación de la iglesia, pero una cosa es aportar fondos a los programas de Cáritas, o de otras organizaciones eclesiales por el estilo, y otra el mantenimiento del clero.


Lo que no deja de ser chocante es contrastar el compromiso de estos creyentes de base con la imagen que está dando últimamente la jerarquía, que al fin y al cabo es quien va a manejar la pasta. Mientras ellos dan un testimonio inestimable de solidaridad y de humanidad, los jerarcas están ofreciendo una imagen de poder y algunos de estos incluso de ostentación que, en los tiempos que corren, puede resultar insultante. Sin contar con que últimamente su principal preocupación es no perder las cotas de poder que heredaron del nacionalcatolicismo. Así que andan empeñados en meterse en arenas políticas de signo restauracionista y en imponer sus criterios de fe y de moral, propios de otro mundo ya extinguido mal que les pese. Somos muchos los que estamos en el mismo plano que esos voluntarios de los que se habla en la publicidad, pero nos sentimos incómodos en la iglesia porque parece que los mitrados nos quieren echar a golpe de autoritarismos.



Y para ejemplo de por dónde andan, dos últimas noticias que he escuchado. El obispo de Asturias ha proclamado que la incineración no es propia de católicos porque la iglesia proclama la resurrección de la carne. Increíble pero cierto. No entiendo a que viene esta salida de pata de banco, a no ser que el monseñor participe en algún negocio de lápidas o nichos. Pero el que más me ha llamado la atención ha sido el inefable Martínez Camino, contestando al tribunal europeo que ha dado la razón a la señora italiana que pedía la retirada de crucifijos en las escuelas públicas. Tuvo el morro de decir que eso era un retroceso a épocas pasadas y que era renunciar a la identidad europea, poco menos. Nuestro preclaro monseñor no ha visto una escuela pública si no ha sido al ir a votar. Quizás no sepa que en las aulas podría encontrar musulmanes, evangelistas, ortodoxos, induístas, confucionistas en medio de una mayoría de indiferentes, ya que desde sus alturas no le es posible percatarse de la realidad actual. Por otra parte, eso de considerar el crucifijo como enseña de occidente me parece un sacrilegio en toda regla, máxime teniendo en cuenta todas las atrocidades históricas que se han cometido en su nombre.

viernes, 30 de octubre de 2009

OTRO PETER PAN


Ayer mientras hacía cosas en casa escuché en la radio que a El Canto del Loco le habían concedido algún premio y pusieron la canción de Peter Pan. Esta me trajo a la memoria los encuentros sorpresa que había tenido hacía poco con X. Según atravesaba la Herriko Plaza para ir al ayuntamiento, sentí que alguien estaba a punto de atropellarme con un patinete de esos que no tienen una tabla, sino que parecen articulados. El individuo en cuestión me saludó en plan simpático. Me quedé cortado porque en principio no lo reconocía, hasta que me di cuenta de que era X. Hacía como 2 ó 3 años que no le había visto, aunque siempre había preguntado por él a sus antiguos compañeros del hogar que siempre me contestaban que apenas salía y que no sabían gran cosa de él. La última vez que me encontré con él fue en un portal de la calle Arana. Iba yo a hacer una de mis habituales visitas a la familia de un absentista y allí estaba haciendo las prácticas de final del CIP con un fontanero. Luego me enteré de que había tenido algún trabajillo más pero que lo había dejado porque el jefe le tangaba y le pagaba a medias, según su versión.



Me quedé realmente atónito contemplándole. Además del susodicho patinete llevaba unas gafas de sol muy fashion y su vestimenta era de marca desde la camiseta hasta unas deportivas de caña con una forma especial. Un chaleco con bolsillos perfectamente conjuntado con su pantalón pirata le daba un aire de cierta importancia, así como la barba informal que se había dejado. De todos modos el cambio de luk no incluia la higiene y los alerones le cantaban a distancia, se notaba que ya no estábamos encima de él. En nuestra breve conversación pude comprobar que no trabajaba y que el poco tiempo que había estado contratado no le daba para cobrar el mínimo del paro, lo cual no encajaba para nada con su vestimenta. Seguí tirándole de la lengua y me enteré de que vivía con su madre y con su novia en la casa de su madre. Su hermano mayor, al que considerábamos todo un Peter Pan en el hogar, se había instalado por su cuenta fuera de Barakaldo y su hermana menor seguía viviendo con los familiares que la habían criado desde pequeña.


Las cuentas, en base a lo que me decía, quedaban claras. La madre trabajaba, la novia trabajaba y él les hacía compañia y andaba por ahí. Eso sí, cuando su chica terminaba el turno de cajera en el supermercado él estaba como un clavo esperándole en la puerta. Y se quedó tan pichi cuando me lo contó, como quien se siente muy feliz de estar cumpliendo su cometido en esta vida. Siempre había tenido un punto de vivir fuera de este mundo, pero en vez de crecer en madurez comprobé que se había disparado su infantilismo. X era el segundo y estaba en medio de un hermano mayor que era un engañador nato y que hacía lo que quería con su madre y de una hermanita que era una pocholada que con sólo mirarte te derretía. Sorbía los vientos por ganarse la atención de su madre, pero para ella era como un criadito y no le hacía ni puñetero caso. En cuanto ésta pudo y con la disculpa de su separación se lo quitó de encima y acabaron los tres en el hogar municipal, aunque en momentos diferentes.


X siempre arrastró el fantasma de la culpa porque creía que él era el responsable de la separación de sus padres. Trabajamos mucho este aspecto con él pero creo que lo llevaba tan arraigado que no adelantamos mucho. Desde pequeño fue el responsable de cuidar a su hermana pequeña, hasta que entraron al hogar. La levantaba, le preparaba el desayuno, la llevaba y la traía de la escuela. Al año de estar en el hogar una familia la acogió, pero, aún así, X tuvo que seguir en el hogar porque su madre no quiso hacerse cargo de él. A pesar de eso, ninguna comida del hogar estaba como las que hacía su madre, ni ninguna compañera cosía ni planchaba como su madre... era el no va más. Su paso por el instituto fue tortuoso y muy conflictivo. Volcó en el aula toda la rabia que llevaba tapada y llegó a conductas agresivas impensables en aquel calamidad que teníamos por un mosquita muerta. Acabó haciendo fontanería en Lutxana, pero, como pude comprobar, no le ha servido de mucho porque sigue sin fuerzas para echarle arrestos a la vida.



Aquí no acaban todas las sorpresas. A la semana de nuestro encuentro se presentó en el departamento para saludarnos a los que habíamos estado en el hogar con él. Después de los saludos de rigor, llegó la pregunta del millón. Quería saber los datos de la empresa que nos llevó a Morillo de Gállego en unas vacaciones de Pascua para hacer deportes de riesgo. Había conseguido que su madre se comprometiera a llevarles allí para hacer lo mismo que disfrutó cuando estaba en el hogar. También nos adelantó que quería volver a Port Aventura y a Terra Mítica. Cuando se fue, mi compañera y yo nos quedamos a cuadros y haciéndonos cruces: era más insconsciente que cuando le perdimos de vista. X estaba intentando vivir la infancia robada, esta vez no solamente arrancando la atención de su madre sino con el plus de la novia. El problema es que a los veintitantos años no se puede estar viviendo en los mundos de Peter Pan, y más contando con una madre que no es de ningún modo recomendable como hada madrina . Este mundo cruel te puede bajar al polvo de las maneras más imprevistas y despiadadas. Entonces el tortazo es de tal magnitud que ya no se puede salir ileso para el resto de la vida.

miércoles, 28 de octubre de 2009

OTRA MÁS DE BANDERIZOS


Como no podía ser de otra manera, el 30 aniversario del estatuto de Gernika tuvo dos celebraciones. El sábado los abertzales y el domingo los españolistas. Qué mejor ocasión para lanzarse diatrivas, descalificaciones y hacer discursos encendidos para caldear el ánimo de sus seguidores: que si nos privan de democracia, que vais a manifestaciones de apoyo a los terroristas, que sois unos inútiles, que vosotros dejasteis muchos pufos, que sois unos frentistas y os va a pasar lo de otra vez, que habéis hecho un pacto antinatural... El estatuto para unos viene a ser la garantía de autogobierno, aunque quedan pequeños aspectos por actualizar, mientras que para otros no deja de ser una migaja de lo que exigen para este país. Pero ninguno parece interesarse por saber cómo puede afectar eso al ciudadano medio.


En la oficial de Vitoria se concedieron algunas condecoraciones a vascos ilustres. Entre ellos estaba Iñaki Gabilondo. Me quedo con lo que expuso después de recibirlo "Aita, el estatuto que nos quitaron nos unió y el que conseguimos nos ha separado ¿Tendrán que quitarnos éste para que nos unamos?" Nunca se puede pedir que unidad signifique unificación o abdicar de las convicciones personales. Pero más allá de lo que cualquier grupo piense o predique debe existir un sentido de sociedad, de país en el que vivimos y queremos seguir viviendo todos, por lo que nunca podremos pretender excluir a los contrarios o distintos por muy mal que nos caigan. Nos guste o nos patee las tripas, estamos condenados a entendernos.


Según esto, creo que ya es hora de exigir un mínimo de respeto a los ciudadanos. Es bochornoso tener que seguir asistiendo a espectáculos tan lamentables como éste. Ya no sólo son los sindicatos, que consideran a los fallecidos en accidentes laborales de un bando o de otro, se ha subido un peldaño más al ser todos los representantes políticos los que han escenificado el frentismo. Habrá que preguntarse si no se dan cuenta de los efectos negativos que esto puede acarrear a la sociedad y a la convivencia ciudadana, sin contar con la pésima imagen que transmiten del país. Igual algunos pretenden que la sociedad esté tan dividida como para que tengamos que salir a la calle con distintivos del bando al que pertenecemos en la frente o no podamos establecer relaciones con aquellos que no sean de los "nuestros".


Hay momentos que me aburre y hasta me hastía ser de este país, y mira que lo quiero.

martes, 27 de octubre de 2009

SUPERBILBAINADA

Soy del Athletic, como soy de mi pueblo o de mi familia. Es algo mío y lo sufro impenitentemente porque le he mamado desde niño. Pero no voy más allá, ni soy socio ni me mato por ir a S.Mamés. Sigo los resultados y aguanto los partidos en la tele pero solamente a ratitos, porque la mayor parte de las veces no juegan ni a tabas. Me parece muy bien que hagan un campo nuevo, más por el beneficio que supone a la mejora urbanística y cultural de la villa que por lo que pueda aportar al club, que tal como va no sé para qué quieren más. Ya no me parece muy allá que todos los contribuyentes tengamos que poner dinero para el dichoso campo, pero en pro de los otros beneficios acepto.


Ahora bien, no es de recibo que, después de crear y dar por buena una supuesta sociedad a cuatro bandas y de presentar el proyecto, los políticos anden montando numeritos. El GV dice que va a poner condiciones, sin decir cuáles; el alcalde se mosquea y suelta alguna de las suyas; el diputado general habla de órdagos y a todo esto el bueno de Odón -que pierde el culo por meter baza en estos saraos- ruge y clama al cielo por los privilegios exclusivos de los vizcaínos de los que ellos, guipuzcoanos desasistidos, nunca han disfrutado.


Lo inaudito viene cuando en la asamblea de compromisarios de ayer votan que se comunique al GV que el campo y la gestión tiene que ser del club y punto. Para chulos, los de Bilbao y para "de Bilbao" los señores compromisarios. O sea, te regalan el terreno, te pagan las obras y encima tú pones las condiciones. Yo creía que en lo que va de historia de este perro mundo el que pone el dinero es el que pone las condiciones y el que lo recibe da las gracias, si es educado.
A ver si me aclaro: si el dinero es público la titularidad debe ser pública y, en este caso, compartida en la subsodicha sociedad. O sea, que al club se le cede, o algo así, el uso del campo y tendrá que hacer sus aportaciones a los gastos, como todo hijo de vecino. El equipo de basket ha jugado en la Casilla, en el Bizkaia Arena y jugará en Miribilla, pero ninguna de esas canchas son, ni serán, suyas. Son municipales o provinciales y si quiere una propia se la paga o se busca espónseres que le apoyen. Según esto, creo que los señores compromisarios se han pensado que lo aportado por las administraciones son unas ayuditas para su campo, lo cual no concuerda con las cantidades aportadas por éstas, sin contar con el terreno, la esención de tasas y otros capítulos. Si quieren que sea totalmente suyo, que se queden donde están o que vayan devolviendo el dinero en las condiciones que se estipulen, como todos los que se tienen que pagar una hipoteca para tener un piso o un local propio.

"NOS HAN ENGAÑADO, PERO SOBREVIVIREMOS"


José Chamizo es el defensor del pueblo de Andalucía. Había oído hablar de él cuando salió la noticia de su nombramiento. Mi primer acercamiento a su trabajo fue a causa de la puesta en marcha del programa municipal contra el absentismo escolar. En aquellos momentos había muy poquitas cosas publicadas al respecto y fue un lujo conseguir su informe sobre el absentismo en Andalucía y la cantidad de iniciativas que impulsó para luchar contra él. Sacó a la luz unas cifras de escándalo y puso firmes a las adminsitraciones. Le he escuchado un par de veces y he de confesar que es una delicia escucharle, tanto por su claridad en la exposición como por el contenido o por los criterios que muestra. También he tenido la oportunidad de intercambiar personalmente algunas opiniones con él, asi que le puedo considerar como uno de los mentores de nuestro actual programa.


Hace un par de días le escuché en una larga entrevista -ahora que tengo más tiempo por culpa de mi ciática- por la radio. Entre otros temas habló de las consecuencias de la crisis y el locutor le pidió que, como resumen de lo hablado, definiera en una frase esta dichosa crisis "nos han engañado, pero sobreviviremos". Chamizo había estado señalando que uno de los problemas más graves, entre tantos provocados por la crisis, consistía en que el boom económico había calado muy hondo en muchos estamentos de la sociedad, incluso en los de recursos más limitados. Nos había hecho creer que esto era jauja, que el crecimiento era ilimitado, que todos éramos ricos, que todo el bienestar estaba en nuestra mano, que todo vale con tal que... De golpe y porrazo esto ha hecho crac y nos ha devuelto a la cruda realidad, con el agravante de que esta vez estamos peor que cuando comenzó lo del pelotazo y nos ha cogido a contrapié sin haber podido cambiar aún el chip del consumo a discreción.


En mi devenir diario, contemplo a los chicos y chicas del CIP - que no son precisamente la representación más acertada de las clases pudientes- y a otros, de los que tenemos que ponerles las pilas por aquello de su desidia con los estudios, repletos de todo tipo de artilugios móviles de última aparición en el mercado, peinados de peluquería, ropitas a la moda, afiches a gogó... ¿Hasta cuándo les va a durar esto? ¿Qué les ha costado conseguirlo, ha sido un premio a sus buenos rendimientos escolares o a la colaboración en las tareas domésticas de sus madres trabajadoras? Simplemente lo han pedio por esa boquita ¿Cuándo vamos a conseguir eliminar ese virus, altamente contagioso, que se les ha inoculado desde el primer biberón? Si no lo arreglamos entre todos, tal como se presenta el futuro muchos de esta generación van a presentarse ante la vida sin nada que aportar, más allá de su cara bonita, y sin nada que arrascar por su falta de preparación y de consistencia.


De todos modos, procuro aportar mi granito de arena y hacer mío el desafío optimista del lema de Chamizo: sobreviviremos. De entrada esto significa frenar, y poco más, para no hundirnos del todo. Frenar el desastre ecológico del planeta, el desastre económico del sistema, el desastre vital de muchos pueblos, el desastre social de familias trabajadoras y el desastre personal de estas generaciones jóvenes. Luego ya hablaremos de que no podemos pretender volver a lo de antes para poder disfrutar de una vida digna, aunque muchas de las soluciones que se están dictando desde las altas instancias parecen estar encaminadas a más de lo mismo.

martes, 13 de octubre de 2009

MIRET MAGDALENA


Hoy me he desayunado con la triste noticia del fallecimiento de Miret Magdalena. Se puede ser creyente ecuménico, teólogo independiente, padre de familia, servidor público y mucho más y dar lecciones de todo ello a la jerarquía y a los que se acercan a lo público con intereses personales o lucrativos. Para mí era un testigo y un agente cualificado del siglo XX español de una talla ética fuera de serie y un ejemplo a seguir en mi trayectoria vital. Un santo en toda regla sin sotanas ni báculos y sin enchufes en el Vaticano.



Aunque en otro contexto distinto al suyo, hacen falta creyentes de su talla que recojan su testigo para hacer creíble el mensaje de Jesús en la sociedad actual, como a una jerarquía católica y a las corrientes integristas de la iglesia, que viven ajenos al devenir de la historia y que pretenden suplantar el espíritu del Vaticano II por un renacimiento del nacionalcatolicismo más rancio. Hacen falta también dirigentes sociales o políticos y hombres de la cultura de su talla ética en medio de toda la porquería que está cayendo en este país. Ya me gustaría poder aportar a mi entorno la décima parte de lo que él aportó.



Enrique, Ora pro nobis.

domingo, 20 de septiembre de 2009

ANIVERSARIO


Hoy hace 18 años que María y yo nos casamos. Fue una ceremonia relámpago en los viejos locales del juzgado de Barakaldo y sin ruido ni grandes aspavientos. Solamente asisieron los familiares directos y los amigos más íntimos. Nosotros dos elegimos una vestimenta de "paisano"consistente en una camisa blanca y un pantalón vaquero. El de María era un peto. Ha sido el único día de mi vida que la he visto maquillada. Una amiga suya peluquera se empeñó en hacerle un peinado especial y la embadurnó profusamente. Le daba un aspecto para mí extraño dado que no estaba acostumbrado a verla de aquella guisa. La primera anécdota fue que me encontré con que la secretaria del juzgado que asistía el juez era una que yo había casado hacía bastante tiempo.


Habíamos encargado la comida en un restaurante caserío de Maruri como si fuera un encuentro familiar con no me acuerdo qué disculpa. Pedimos una paella especial como plato principal y encargamos una tarta de postre, lo demás lo dejamos a discreción del restaurante que se portó de maravilla. Jamamos como leones, hubo buen ambiente y los pequeños pudieron jugar a sus anchas en los terrenos del caserío. El precio, además, no tuvo nada que ver con el de una boda normal. Luego fuimos a Butrón a visitar el castillo, a pasear la comida y a huír del calor que aquel día, al revés que hoy, fue axfisiante. Más o menos a la hora en que estoy escribiendo esto entramos en casa y estrenamos nuestra andadura juntos.


Hoy nos hemos dicho unas cosas preciosas y hemos hecho una comida especial. Teníamos previsto un paseo por la costa con final en algún restaurante o asador, pero con este tiempo de comienzo otoñal nos hemos tenido que quedar en casa y aplazarlo para el próximo fin de semana si el tiempo lo permite. De todos modos nos ha servido de disculpa para pasar una tarde juntitos y, a ratos, acurrucados mirándonos a los ojos, lo que no deja de ser algo más gratificante que todos los festejos del mundo. A decir verdad, nunca me hubiese imaginado que se podría llegar a vivir tan íntimamente a una persona. Y digo bien, se comienza viviendo con una persona que resulta ser aquello de la convivencia y sus muchas dificultades, que las tuvimos, pero ha llegado un momento en que nuestra relación ha dejado la esfera de la convivencia y hemos entrado en la vivencia del otro. Nos sentimos como un nosotros, de tal manetra que el yo y el tú serán siempre plural sin dejar de ser singular.


Doy gracias a Dios por este regalo que, además de llenarme de gozo y de vida, me está ayudando a entenderle de otra manera. Deseo de todo corazón a todos los que optan por compartir su vida con otro o con otra que puedan disfrutar de esta experiencia que, por encima de fracasos, de dificultades y de los varapalos que da la vida es de lo mejorcito que le puede pasar a uno.