martes, 24 de marzo de 2026

Lunes de senderismo 57

 

Lunes 23 de marzo. Nos vamos a la playa para completar el recorrido al borde de los acantilados y luego sumergirnos en el ambiente campestre de Muskiz. A las 9 ya estábamos unos 25 senderistas preparados para la jornada, pero tuvimos que esperar veinte minutos de más, por aquello que se está haciendo habitual: los lunes atascos. Esta vez en Malmasin pero da igual, se para todo. La noticia de la mañana fue la incorporación de una nueva compañera Toñi a la que se le dio la bienvenida. Con el consabido retraso nos pusimos en marcha con una mañana que aún no se había quitado las telarañas de las brumas, pero que poco a poco se fue abriendo y, una vez que dejamos la costa nos fue obligando a aligerar ropa. 


Pasada la primera prueba de las escaleras, esta vez con buena nota y gallardía incluida paradiña a mitad de subida, nos encontramos con un bonito espectáculo de las olas rompiendo en la playa. Parece que por ser lunes también había atasco para entrar a puerto. En la rada se veían un petrolero y otros cinco cargueros, alguno de ellos de cabotaje. Transcurrió el recorrido con tranquilidad hasta llegar el lugar tradicional de parada y fonda debajo de un paso de la autovía que tiene algunos bancos. Con climatología adversa suele servir de refugio pero esta vez apetecía sol para mitigar la brisa cortante que se apretaba y hacía corriente por el hueco del vado.

Así que nos apañamos para sentarnos y dar buena cuenta de nuestras viandas y de las invitaciones que nunca faltan de frutos secos, galletas y similares. Antes de remprender la marcha se anunció la celebración de una asamblea general de todos los senderistas y la posible creación de un nuevo grupo para aquellos y aquellas que por la edad, por las limitaciones físicas o por gusto necesiten una marcha pausada en los recorridos, así como evitar aquellos más exigentes por cuestas o sendas arriesgadas.


Llegados de nuevo a Kobaron, emprendimos la subida a La Rigada. Como era de esperar el grupo se estiró un poco. Esperamos a reagrupar al personal y emprendimos la Vía Chiquita. Al llegar al cruce de la carretera se preguntó cuántos estarían interesados o en disposición de hacer un sanqueremos el lunes siguiente, ya que se entraba en la Semana Santa. Un grupo suficiente se apuntó, así que el día 30 saldremos, "si el tiempo y la autoridad competente lo permiten" como fin de trimestre en una ruta nueva a experimentar para añadir a las habituales si agrada al personal que participe.

Luego llegó la inacabable bajada hasta Muskiz en la que hay que estar atento y no perder de vista al de delante porque hay continuas desviaciones. Hicimos la parada de rigor frente a la casa donde vivió la Pasionaria y junto al lavadero con pinturas rememorativas de la época en la que ella estuvo allí. Al llegar a abajo nos topamos con el bus 36 que va a Bilbao y que estaba en parada para salir en poco tiempo. Se quedaron allí los de Cruces y Retuerto porque éste los dejaba a la puerta de casa. A ellos se añadieron los que se iban a quedar a comer en Trapaga, ya que los restaurantes de Muskiz dan preferencia a los obreros de todos los días y no les atienden hasta las tres. Los pocos que quedábamos fuimos a la parada del 38 que está delante del polideportivo. Nos tocó esperar un cuarto de hora. Ordinariamente se solía llegar al bus anterior pero el retraso del comienzo nos obligó a llegar bastante más tarde a casa. Una jornada muy agradable con buen tiempo, buen ambiente y bonitos paisajes, muchas así.



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